Ilustración: Emily López – ¡Pacifista!

Este artículo forma parte de nuestro Proyecto Coca II – Misión Rural. Para ver todos los contenidos haga clic acá.

#ProyectoCoca | En cuestión meses, la postura crítica de Washington frente a los cultivos de uso ilícito en el país ha cambiado considerablemente. Hay expectativa por nuevos resultados. 

Aunque el presidente gringo, Donald Trump, canceló a último minuto su visita a Colombia prevista para este domingo (un poco por la crisis en Siria y otro poco por el allanamiento del FBI a la oficina de su abogado), una de las mayores incógnitas en nuestro país es qué piensa su administración sobre la estrategia del gobierno Santos para salir de la coca.

Si sus declaraciones pasadas son un indicador, el tema se ha venido enfriando notablemente desde que Trump fustigó a Colombia en septiembre pasado y no parece hoy ocupar un lugar tan importante en su lista de prioridades. ¡Pacifista! revisó todo lo que han dicho sobre Colombia sus altos funcionarios clave para entender si vienen calentándose o enfriándose.

***

Trump amenaza con descertificar a Colombia

Termómetro: Hirviendo

Septiembre 13, 2017

“El gobierno de Estados Unidos consideró muy seriamente designar a Colombia como un país que ha fallado de una manera clara en adherirse a sus obligaciones bajo los acuerdos internacionales de lucha contra las drogas dada el extraordinario crecimiento de los cultivos y producción de coca en estos últimos tres años, incluyendo un récord en los cultivos en estos últimos 12 meses”.

Traducción: Fue el regaño más duro del gobierno Trump a Colombia, en el informe que anualmente envía el Gobierno gringo al Congreso. Revivió un fantasma que no nos rondaba desde hace dos décadas cuando Ernesto Samper era presidente (y caímos en esa lista-castigo). En efecto, poco antes esa fecha, Colombia había regresado a un pico histórico en los cultivos de coca.

Su zar de drogas insiste en trabajo conjunto

Termómetro: Tibio

Septiembre 22, 2017

“La solución es que los dos países cooperen en una estrategia integral que incluya educación, tratamiento, desarrollo alternativo, sustitución de cultivos, desarrollo rural, y erradicación tanto voluntaria como forzosa, porque la historia nos ha demostrado que si no se amenaza con esto, el campesino aceptará los beneficios mientras por debajo de cuerda sigue con los cultivos. También una agresiva política contra laboratorios y redes criminales, interdicción aérea y golpes a sus estructuras de financiación y lavado de activos.

Creo que la estrategia tiene los ingredientes correctos. Pero también permite ajustes para conseguir mejores resultados. (…) Nadie me puede decir que esta historia no es exitosa y no me importa que tan escéptico se sea. Creo que Uribe y Santos merecen el crédito por lo que se ha conseguido y que la historia será muy benévola con ellos por lo que lograron en sus gobiernos”.

Traducción: William Brownfield, que fue embajador en Colombia y que en ese momento aún era subsecretario de Estado en asuntos de narcotráfico, advierte de entrada que los cultivos se han duplicado y critica la decisión de la Corte Constitucional de prohibir la fumigación aérea con glifosato por razones de salud, pero elogia la estrategia del Acuerdo de Paz para abordar el problema: desarrollo rural para cambiar las condiciones en las regiones.

 

Trump aplaude estrategia de Colombia

Termómetro: Frío

Octubre 27, 2017

“Aplaudimos los esfuerzos que usted ha realizado para enfrentar el crimen transnacional. El apoyo y la cooperación del gobierno colombiano –desde el campo militar, hasta el cumplimiento de la ley y el desarrollo– es extraordinario y es algo que intentamos replicar con otros países. Confío en que sus esfuerzos ayudarán a mejorar la problemática de los cultivos de coca y la producción de cocaína en Colombia.”

Traducción: Después del boroló que despertó su amenaza de descertificación, Trump le escribió una carta al Presidente Santos bajándole notablemente la temperatura a las críticas de su Gobierno y elogiándolo con su también habitual gama de adjetivos superlativos. Esa fue la última vez que Trump habló de Colombia.

Tillerson nos jala las orejas (y también las gringas)

Termómetro: Tibio

Febrero 1, 2018

“Reconocemos nuestro rol como el principal mercado de consumo de drogas ilícitas y la necesidad de adoptar enfoques comunes para superar estos desafíos.

Colombia ha sido uno de nuestros socios más firmes en la región. Tras décadas de una larga batalla interna con las FARC, Colombia ha trazado un camino hacia la paz. Seguimos apoyando esta paz sostenida, pero sigue habiendo desafíos. Colombia es también el mayor productor de cocaína del mundo, y es la fuente del 92 por ciento de la cocaína que se confisca en Estados Unidos.

El año pasado, con el apoyo de los Estados Unidos, las fuerzas policiales y militares colombianas erradicaron 130.000 acres de campos de coca, la mayor superficie desde 2010. Ese mismo año, fuerzas colombianas confiscaron casi 500 toneladas métricas de cocaína.

Queda trabajo por hacer. Lamentablemente, el cultivo de coca ha crecido sideralmente en los últimos años. En 2016, se destinaron en Colombia más de 460.000 acres para el cultivo de coca, lo que representa una cifra récord. Seguimos manteniendo un diálogo sumamente abierto y honesto con el Gobierno de Colombia para abordar la erradicación de esta muy alta producción de materia prima de la cocaína, y para identificar cultivos comerciales alternativos que generen sustento para los agricultores colombianos.”

Traducción: Este es quizás el discurso más integral y complejo que ha hecho un alto funcionario sobre política de drogas en tiempos de Trump. Tillerson, el Secretario de Estado que salió por la puerta de atrás hace poco, comienza su discurso sobre el estado de asuntos en las Américas en la Universidad de Texas haciendo una rara admisión: que Estados Unidos, como mayor consumidor, es corresponsable del problema. Acto seguido, elogia los esfuerzos antidrogas de Colombia –con apoyo gringo- pero subraya el incremento histórico en los cultivos de coca. Al final, es tablas.

Tillerson viene a Colombia y se muestra elogioso

 Termómetro: Frío

Febrero 6, 2018

“Nosotros hablamos sobre nuestra preocupación por el aumento de cultivos en Colombia. Pero el presidente nos mostró un informe y nos sentimos alentados con lo que acabamos de oír (…) Lo más importante es ver los resultados, tenemos que ver que las tendencias se reviertan, tenemos que ver la reducción de la cantidad de área de cultivos de coca, de los cultivos de reemplazo, y también la información métrica, las cifras digamos”

Traducción: Tillerson se mostró cauto en su visita a la Casa de Nariño, expresando confianza en el Gobierno colombiano y tirando el balón hacia adelante: es decir, dejando que la siguiente medición –a mediados de 2018– diga si está funcionando la estrategia de sustitución que lidera Rafael Pardo, alto consejero para el posconflicto, y la de erradicación forzada del Ministerio de Defensa.

ARTÍCULOS RELACIONADOS