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Bomba de Racimo. Foto: Wikipedia

Bomba de Racimo. Foto: Wikipedia

 

 

A pesar de los esfuerzos por eliminar el uso de bombas de racimo o ‘cluster bombs’ a nivel global, ha sido imposible. Según el informe Monitor de Municiones en Racimo 2015, elaborado por la Coalición contras las Municiones en Racimo, liderada por Human Rights Watch, este tipo de bombas siguen causando estragos en Libia, Sudán, Siria, Ucrania y Yemen.

Ninguno de los 5 países mencionados se ha unido al tratado que prohíbe el uso de estas armas, que se suscribió en mayo de 2008 durante la Convención de bombas de Racimo, en Dublín, República de Irlanda.

Las bombas de racimo son especialmente dañinas pues tienen un efecto extendido e indiscriminado. No se sabe con certeza cuanto daño pueden generar. Ya sean disparadas por sistemas de artillería, proyectiles o desde aviones, las bombas de racimo suelen explotar en el aire y, una vez lo hacen, envían cientos de pequeñas bombas o submuniciones que pueden abarcar el tamaño de una cancha de fútbol.

Con frecuencia, algunas de las submuniciones no estallan con el impacto inicial y quedan esparcidas, como minas antipersonales y con la misma capacidad de daño de estas, amenazando a civiles desprevenidos.

“Las municiones en racimo son armas prohibidas que nadie debería utilizar bajo ninguna circunstancia debido a los daños que provocan a los civiles tanto en el momento del ataque como mucho después”, dijo Mary Wareham, directora de incidencia de la división de armas de Human Rights Watch y una de las editoras del informe.

Ante la preocupación por lo civiles afectados por este tipo de artefactos, los Estados que firmaron la convención se propusieron entre otras cosas prohibir las municiones en racimo, promover la destrucción de las reservas en un período de 8 años, la limpieza de áreas contaminadas en 10 años y la asistencia a las víctimas de estas armas.

Según el informe, son 34 los estados que han desarrollado o producido más de 200 tipos de bombas de racimo. De ellos, 17 han cesado la producción, pero los otros 16 continúan produciendo o se reservaron el derecho para hacerlo en el futuro. De ellos, solo tres países se sabe que las han utilizado, Israel, Rusia y Estados Unidos. Los principales productores de armas, como Estados Unidos, Rusia y China, no forman parte de la Convención.

En la presentación del informe Monitor de Municiones 2015, Human Rights Watch manifestó que “Australia, Canadá y el Reino Unido – países parte del tratado – están proponiendo diluir el lenguaje que condena el uso de las municiones en racimo en los borradores de los documentos que serán emitidos por la Primera Conferencia de Revisión de la Convención. La conferencia, que tuvo lugar cinco años después de que entrara en vigor el tratado, se celebró entre el 7 y el 11 de septiembre de 2015 en Dubrovnik, Croacia”. Hasta ahora, son 117 los países que se han suscrito o adherido a la Convención.

Bomba en racimo. Foto: VICE News.

Bomba en racimo. Foto: VICE News.

Bombas de Racimo en cifras

 

Según el informe, los Estados parte han destruido hasta el momento un total de 1,3 millones de municiones en racimo que contenían aproximadamente 160 millones de submuniciones. Además, entre 2010 -cuando entró en vigencia el tratado- y 2014 se limpiaron más de 255km2 de terreno a nivel mundial.

El mismo informe estima que las víctimas globales, hasta ahora, exceden las 55.000. La mayoría de víctimas confirmadas proceden de Afganistán, Irak, Líbano y República Democrática Popular de Laos.

Según Human Rights Watch, en los primeros cinco años del convenio, las ‘bombas cluster’ se han utilizado así:

  • Tailandia disparó bombas en racimo contra Camboya durante los enfrentamientos fronterizos en febrero de 2011.
  • A principios de 2015, fueron lanzadas bombas en racimo sobre dos lugares en Libia, pero no fue posible determinar la responsabilidad de manera concluyente.
  • En abril de 2011, también en Libia, las fuerzas gubernamentales libias dispararon proyectiles de mortero con municiones en racimo en la ciudad de Misrata.
  • A principios de 2014 varias bombas en racimo fueron lanzadas cerca de la ciudad de Bor, en Sudán del Sur. No se sabe con seguridad quién fue el responsable de su uso;
  • Las fuerzas armadas de Sudán utilizaron bombas en racimo arrojadas desde el aire en la provincia Kordofan, en el primer semestre de 2015, y previamente en 2012.
  • Las fuerzas del gobierno sirio comenzaron a utilizar bombas en racimo lanzadas desde el aire a mediados de 2012 y después cohetes con municiones en racimo en ataques que se creen que podrían continuar.
  • El Estado Islámico utilizó cohetes con municiones en racimo en la segunda mitad de 2014.
  • Las fuerzas gubernamentales ucranianas y las fuerzas antigubernamentales respaldadas por Rusia utilizaron cohetes con municiones en racimo en las provincias de Donetsk y Luhansk, entre 2014 y febrero de 2015.
  • Uno o más miembros de la coalición encabezada por Arabia Saudita ha utilizado municiones en racimo disparadas vía terrestre y desde el aire en el norte de Yemen desde marzo de 2015.

Colombia no usa bombas de racimo

Aunque firmó en el 2008 y para noviembre de 2009 ya había destruido todas sus reservas como lo plantea la Convención. Apenas en 2012 y mediante la Ley 1604, el Congreso aprobó el texto de la Convención que posteriormente fue declarado exequible por la Corte Constitucional en 2013.

Solo hasta el segundo semestre de 2015, Colombia depositó ante la ONU los instrumentos de ratificación de la convención y pasó a convertirse en el Estado parte número 96 de la Convención sobre Municiones en Racimo.

 

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