¡Pacifista!

“¿Cómo puede Colombia alcanzar metas sostenibles?”, se preguntó el expresidente Álvaro Uribe el martes en Atenas, Grecia. Estaba en la cumbre Concordia, un escenario donde empresarios, gobiernos y organizaciones sin ánimo de lucro discuten sobre los retos más importantes de la región. El panel era sobre las acciones de Europa para ser sostenible. Sin embargo, el mandatario nacional fue invitado.

Así que, luego de ser presentado como “el presidente Uribe”, comenzó. “Hemos visto un gran incremento en el narcotráfico”, “la minería ilegal y el narcotráfico son los únicos sectores de la economía del país que están creciendo”, “el año pasado vimos un aumento en las extorsiones de 236%; tenemos 5.418 casos”.

Y siguió. “Las Farc son el mayor cartel de narcotráfico del mundo. Por consiguiente, si seguimos en  este camino, veo muy difícil que mi país pueda alcanzar metas de desarrollo sostenible”. La respuesta, obviamente, causó gran debate en Colombia al punto que Néstor Osorio, embajador de Colombia ente el Reino Unido y asistente al foro, dijo que el expresidente vendió a Colombia “como un reino de narcotráfico y de crimen”.

No obstante, esta no fue la primera vez que Uribe atacó al gobierno de Santos en el exterior. En sus giras por Europa, encuentros con congresistas republicanos en Estados Unidos y conferencias en prestigiosas universidades del mundo siempre hay un espacio para que el líder de la oposición critique lo que pasa en el país. El proceso de paz es su principal blanco.

¡Pacifista! recoge cinco episodios de la que parece ser una de las prácticas preferidas de Álvaro Uribe: criticar al gobierno.

1. Poca Concordia

Las más reciente: ante decenas de empresarios, diplomáticos y exmandatarios.  Esta fue la intervención que abrió el debate sobre la conveniencia de que un funcionario de su nivel hable ante esos escenarios de los problemas del país.

 

2. Santos: el “dictador de la paz”

En diciembre del año pasado, pocos días después de que el gobierno y las Farc firmaran el acuerdo de paz definitivo, Uribe realizó una gira por Estados Unidos para reunirse con congresistas de ese país. Por supuesto, aprovechó para sugerir que “en nombre de la paz, los dictadores han eliminado la democracia” al referirse a la posibilidad de establecer el mecanismo de fast track para tramitar leyes en el Congreso.

 

3. Memorial de agravios ante el Papa

También en diciembre, al expresidente no le importó el invierno europeo y, minutos después de reunirse con el Papa Francisco en el Vaticano, recitó durante casi 20 minutos las inconformidades que tenía con el acuerdo de paz. Habló de género, de entrega del país al terrorismo, de la necesidad de que las Farc vayan a la cárcel, etc. Al final, en tono irónico, le pidió al presidente santos que “afloje un poquito” para que, según él, los acuerdos quedaran mejor. Eso, al final, no pasó.

 

4. La “indiferencia” de Santos con el pueblo

En medio de una apretada campaña por el No en el plebiscito,, en julio del 2016, el expresidente Uribe viajó a Europa a reunirse con mandatario locales, empresarios y líderes de partidos de centro derecha. En España, aprovechó para dar una entrevista al medio OK radio, en la que habló de la ilegitimidad del plebiscito, del supuesto rango constitucional al que iban a elevar los acuerdos de paz. Además, dijo que lo mejor que le podía pasar a Colombia era “que Santos perdiera la contienda para poder reorientar los acuerdos”.

 

5. La “sociedad Santos-Farc”

En ese mismo viaje a Europa, meses antes del plebiscito, Álvaro Uribe habló ante unos estudiantes a los que les dijo que “el gobierno acepta que las Farc sean sus socios en la lucha contra el narcotráfico”, cuando, según dijo,  la guerrilla es “el cartel de cocaína más grande del mundo”.

Además, se preguntó cómo “el gobierno puede asociarse con el grupo narcoterrorista Farc para luchar contra los reductos del paramilitarismo. Eso es asociarse con criminales para acabar con otros criminales”.

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