Montaje: Pablo David G.

Las campañas electorales de los aspirantes al Congreso pasan por un momento crucial. El 11 de marzo son las votaciones y en las calles ya se pueden ver vallas alusivas a distintos candidatos. En la agenda mediática también se están tratando de posicionar algunos nombres, pues en total son 2.957 aspirantes para las 102 curules que existen en Senado y Cámara de Representantes.

En 2017, cuando el proceso de paz con las Farc entraba en su recta final, el presidente Juan Manuel Santos dijo que en la segunda legislatura de ese año se vería el trabajo del “Congreso de la Paz”, pues en las manos de senadores y representantes quedaban proyectos cruciales del Acuerdo de Paz, como la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), las circunscripciones especiales de paz, la Reforma Rural Integral, entre otros.


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Pues bien, el Congreso de la Paz modificó radicalmente la JEP, hundió las circunscripciones y dejó coja, por decir lo menos, la Reforma Rural Integral. Que los puntos cruciales del Acuerdo de Paz sean aprobados dependerá en buena medida de los próximos congresistas.

Aunque existen senadores de larga trayectoria que han sido activos en leyes relacionadas con el proceso de paz, como Iván Cepeda, Antonio Navarro Wolf y Roy Barreras, existen otros nombres no tan conocidos que podrían figurar en el nuevo rompecabezas político. En ¡Pacifista! indagamos cuáles son las mujeres aspirantes al Congreso con una agenda programática relacionada con la construcción de paz. Les hicimos unas preguntas sobre lo que harían si llegan al capitolio. A continuación se las presentamos.

Juanita Goebertus

Juanita Goebertus. Foto: Sebastián Comba

Después de pasar por el equipo jurídico de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, asesorando a Sergio Jaramillo durante las conversaciones de La Habana, donde incluso coordinó el tema de la justicia transicional, Juanita Goebertus se lanzó a la Cámara de Representantes por Bogotá con el aval del Partido Verde. Antes de trabajar en el equipo de La Habana, Goebertus pasó por  el Ministerio de Defensa como asesora en el diseño de políticas públicas. También fue asistente de investigación en la Fundación Ideas para La Paz durante la aplicación de la Ley de Justicia y Paz.

Uno de los ejes de campaña de Goebertus es la construcción de paz desde las ciudades. “Uno de los errores de la campaña del Sí en el plebiscito fue que las ciudades no se sintieron reflejadas en el Acuerdo de Paz, sintieron que eso se trataba de algo lejos, por allá en las zonas periféricas. Sin embargo, en la misma Bogotá hay una brecha urbano-rural clarísima. El 50 por ciento de los homicidios en la ciudad se concentra en el 7 por ciento de territorios que están ubicados en zonas periféricas, donde hay pobreza, desigualdad. Tenemos que trabajar para reducir esa brecha, esa desigualdad”.

Según Goebertus, “la paz también tiene que ver con la participación ciudadana, un tema en el que hay que trabajar mucho en Bogotá. El Acuerdo de Paz tiene una promesa que es generar procesos participativos en los planes de desarrollo, en los presupuestos. Esa participación la tenemos que traducir a nivel local en la ciudad”.

Soraya Bayuelo

Soraya Bayuelo. Foto: El Espectador

Es una de las líderes más reconocidas de los Montes de María. Aunque inicialmente se iba a postular como candidata a las circunscripciones especiales de paz, las trabas que puso el Congreso la obligaron a lanzarse con el Partido Liberal a la Cámara de Representantes por el departamento de Bolívar. Bayuelo es periodista y líder comunitaria de víctimas. En 2003 se ganó el Premio Nacional de Paz y también participó en el Museo Itinerante de los Montes de María. En 2014 viajó a La Habana como integrante del grupo de víctimas que hablarían con los representantes del Estado y de las Farc.

En su programa, dice Bauyelo, “hay cuatro líneas que quiero desarrollar: el reconocimiento a los campesinos de Colombia como sujetos especiales de la Constitución; pues la Reforma Rural Integral justamente los pone a ellos como beneficiarios de objetivos como la soberanía alimentaria, la sostenibilidad y la vida digna. Por otro lado está la consolidación de la paz con políticas públicas enfocadas a la juventud. Es necesario trabajar también en la educación, en la cultura y en la memoria para construir paz”.

Otro eje de la campaña, agrega Bayuelo, “es respaldar la paz en territorios de transición, como Montes de María. También haré énfasis en abordar la problemática del narcotráfico, que por esta época está afectando gravemente a las regiones”.

Ximena Ochoa

Ximena Ochoa. Foto: http://lavozdelaregion.co

Es una de las mujeres más respetadas dentro de los colectivos de víctimas. Aunque en su momento estuvo de acuerdo con el proceso de paz con las Farc, hoy es candidata a la Cámara de Representantes con el aval del Centro Democrático. Ochoa, reconocida ganadera del Huila, es víctima de las Farc: en 1989 el Frente 13 secuestró a su mamá, Celmira Sánchez. Durante años fue extorsionada. Su hermano, Luis Gerardo Ochoa, quien militaba en el Centro Democrático, fue asesinado en Pitalito en abril de 2017.

Con el paso del tiempo, Ochoa ha visto algunos aspectos del Acuerdo de Paz de La Habana que, según ella, deben modificarse: “Así como está, las Farc podrían gobernar, pues hacen parte de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final – CSIVI- . Esto quiere decir que definen prioridades e inversiones en una porción muy amplia del territorio. Ellos no han sido elegido democráticamente, por eso no se les puede poner a la par que al Estado colombiano”.

Para Ochoa, es clave que el dinero del posconflicto no pase por las manos de las Farc. “Nosotros hubiéramos querido que los guerrilleros que se reinserten no dependan de un fondo económico que manejan los comandantes. Eso lo podría hacer cualquier organización estatal, como la Agencia Nacional de Reintegración o cualquier otra institución. Es que como están las cosas, las Farc supuestamente aportan una plata pero no, sacan de un bolsillo y se la meten en otro. Ese punto del Acuerdo hay que modificarlo para que, entre otras cosas, los dineros de los bienes de las Farc vayan a la reparación de víctimas. Lo mismo el narcotráfico, eso no puede ser considerado como un problema conexo al delito político”.

 

María José Pizarro

María José Pizarro .Foto: Pablo David G.

Desde 2010, cuando regresó a Bogotá con sus dos hijas, María José Pizarro, hija de Carlos Pizarro, trabajó en temas relacionados con memoria y víctimas. Incluso fue coordinadora del programa de víctimas del Centro Nacional de Memoria Histórica. Hoy hace parte de la lista “decentes” al Congreso, avalada por el partido Progresistas, del candidato presidencial Gustavo Petro. En su primera aspiración dentro de la política electoral, Pizarro buscará una curul en la Cámara de Representantes.

Dentro de las prioridades de Pizarro está la implementación del Acuerdo de Paz: “Voy a trabajar a través del control político a las instituciones estatales que tienen bajo su responsabilidad la implementación del Acuerdo de Paz, con énfasis en el cumplimiento del capítulo étnico, la correcta implementación del enfoque de género y que incluyen garantías de verdad, justicia y reparación para las víctimas y sus familias”.

Otra propuesta de Pizarro consiste en “promover audiencias públicas con una amplia participación de la ciudadanía y de organizaciones sociales que le hacen veeduría a la paz en los territorios. También apoyaré la legislación del capítulo de tierras pendiente durante el Fast-Track, así como los elementos a implementar de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras”.

Clara Rojas

Clara Rojas. Foto: El Espectador

A diferencia de otras candidatas, Rojas tiene una amplia experiencia en política. Actualmente es representante del Partido Liberal por Bogotá. Su presencia en el Congreso, además de simbólica – estuvo seis años secuestrada por las Farc y fue presidenta de la ONG País Libre, representando a las víctimas del secuestro – ha sido clave para generar nuevas discusiones alrededor de las víctimas en Colombia. Actualmente representa una de las voces más críticas a las Farc, pero no se opone al proceso de paz.

Aunque se lanza a la Cámara por Bogotá y la mayoría de sus propuestas están enfocadas en temas de ciudad, Rojas considera prioritario ahondar en temas que están relacionados con el Acuerdo de Paz, como la equidad de género. “En el Congreso de la República el 30 por ciento somos mujeres. Hay que aumentar el número”. Rojas será crítica de posibles reformas políticas que no incluyan el tema de la equidad de género. También continuará respaldando públicamente la implementación del Acuerdo de Paz, “siempre y cuando se cumplan los compromisos”.  Para disminuir los cultivos ilícitos, Rojas es partidaria de sacar adelante la Reforma Rural Integral.

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