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En ¡PACIFISTA! decidimos hacerle un homenaje a las mujeres que han buscado la manera de narrar la guerra de sus países y que, a través de sus relatos, construyen paz. Desde diferentes edades, etnias, continentes y culturas se las arreglan para mostrarle al mundo otra cara de la guerra.

Malala Yousafzai

Foto tomada de i-D, Vice.

Foto tomada de i-D, VICE.

Cuando Malala Yousafzai tenía 13 años, a través de un blog que se publicaba en la BBC, narraba su vida bajo el régimen de Tehrik e Taliban Pakistan (TTP), un grupo islámico radical y yihadista. El TTP tuvo control de Mingora, el pueblo de Malala, entre 2003 y 2009. Durante esos seis años se le prohibió a las mujeres asistir al colegio.

En el blog que se publicaba en la BBC comenzó firmando con el pseudónimo de Gul Makai, hasta que en 2010 su identidad fue revelada durante una entrevista que la misma cadena realizó. La revelación la terminó convirtiendo en un blanco del TTP.

En 2012, el TTP baleó el bus escolar en el que iba Malala, dejándola gravemente herida. Tras el atentado, se trasladó a Birmingham, Inglaterra, donde vive exiliada. En 2013, con la ayuda de la periodista británica Christina Lamb, Malala sacó una autobiografía llamada Yo soy Malala. Al año siguiente, con tan solo 17 años, Malala obtuvo el premio Nobel de la paz por su defensa de los derechos de las mujeres y su acceso a la educación.

Tawakkul Karman

Foto: Chatman House.

Foto: Chatman House.

Tawakkul Karman se convirtió en la cara visible de las protestas contra el gobierno de Ali Abdullah Saleh en Yemen, durante la primavera árabe de 2011. La conocen como la “madre de la revolución” y la “mujer de hierro”. Su figura se volvió cada vez más grande en occidente con el espacio que The Guardian y New York Times le abrieron tras ser una de las ganadoras del Nobel de la paz en 2011. Karman es una periodista que poco a poco fue transitando hacia el activismo político.

Si bien se hizo famosa como activista, Karman se empezó a movilizar en 2005. En ese entonces salió a exigir una mayor libertad de prensa al gobierno de Saleh, que estuvo en el poder 34 años (1978-2012).

Desde la ciudad de Sana’a, Karman ha convocado a multitudes de yemeníes para protestar contra el régimen, contra Al Qaeda, contra el uso de drones de Estados Unidos sobre su territorio y hasta se ha atrevido a meterse en los asuntos de otro país, exigiendo la renuncia de Mohamed Morsi en Egipto. Hoy dirige el proceso de transición de la revolución en la que participó.

Svetlana Aleksiévich

Foto tomada de Boradley, VIce.

Foto tomada de Broadley, VICE.

En 2015, Aleksiévich se convirtió en la primer periodista en ganar el Nobel de literatura por su libro Las voces de Chernóbil. Allí muestra la vida diaria las víctimas de la explosión ocurrida el 26 de abril de 1986 en un accidente nuclear en la base nuclear de Chernóbil en Prypiat, Ucrania. Durante diez años entrevistó a más de 500 personas que fueron testigo de lo sucedido, y las tradujo a través de un género literario que ella misma describe como “novela de confesión”.

(Vea también: Fotos de los “invisibles” de Chernóbil)

En La guerra no tiene rostro de mujer, Aleksiévich recoge el testimonio de cientos de mujeres que militaban en el Ejército Rojo de la Unión Soviética. El libro cuenta la historia de francotiradoras, choferes, médicas y enfermeras, para contar la historia de violencia ejercida por y sobre las mujeres del Ejército. La historia trata la guerra en los campos de batalla, es la cotidianidad de una mujer en ella.

Safa Al-Ahmad

Foto: Index of Censorship

Foto: Index of Censorship.

Fue desterrada por realizar investigaciones sobre la revuelta de la rama islamita chií en Arabia Saudí por la realización de Saudi’s Secret Uprising, un documental que muestra las formas de opresión que existen contra activistas en las regiones petroleras. Este trabajo fue finalista del premio Sony Impact Award y ganador del Index of Censorship Freedom of Expression Award.

Safa ha logrado contar a través de diferentes documentales para la BBC los problemas que existen en Medio Oriente desde las trincheras de la guerra. Si bien su trabajo es visto con recelo por ser una mujer árabe que investiga sobre su propia región, conoce muy bien cómo operan los grupos extremistas.

El 27 de enero de 2015 Safa publicó imágenes desconocidas de los rebeldes hutíes que se están tomando el norte de Yemen, un país que atraviesa un conflicto interno en el que el Ejército, apoyado por la milicia estadounidense, combate a Al Qaeda por el sur y a estos hutíes por el norte.

Leyma Gbowee

Foto: Jon Styer.

Foto: Jon Styer.

Leyma Gbowee tenía 17 años cuando en 1989 estalló la primera guerra civil de Liberia. Se convirtió en terapeuta y empezó a trabajar con los niños que hacían parte de la milicia. Esa guerra se acabó en 1996, pero solo tres años después un grupo rebelde se tomó el norte del país y desató la segunda guerra.

Entonces decidió crear La Red de Mujeres de Consolidación de la Paz (Wipnet, por sus siglas en inglés), constituida por mujeres cristianas y musulmanas que realizaban cantos y protestas a favor de la paz. Leyma fue la protagonista principal del documental Ruega que el diablo regrese al infierno (2008), en el que reconstruyen el papel de Wipnet en la terminación del conflicto armado en Liberia.

El documental muestra cómo el grupo de Leyma logra reactivar los diálogos de paz con la amenaza de que cristianas y musulmanas se desnudarían, en un país profundamente religioso. La victoria fue doble: sacaron del poder a Charles Taylor, presidente de Liberia al término de la primera guerra civil, y posicionaron a Ellen Johnson, primera presidenta en África. Leyma fue una de las ganadoras del Nobel de la paz en 2011 por la creación de Wipnet.

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