Ilustración: Zafaraz

Las autoridades han reportado una disminución en los homicidios durante el 2017. La Fiscalía asegura que, entre enero y la primera semana de octubre, se han registrado 459 casos menos que en ese mismo período de 2016.  Según información preliminar de Medicina Legal, en algunas regiones del país que se han caracterizado históricamente por sus altos índices de violencia, las muertes se han reducido. Es el caso de Antioquia, departamento en donde se cometieron 1.611 homicidios en 2016 pero que, a septiembre de 2017 contabilizaba 1.250 casos.

Aunque se trata de un avance en la erradicación de la violencia homicida, Colombia aún no puede cantar victoria. Pese a que la reducción se ha presentado en la mayor parte del país, aún hay regiones que se encuentran muy cerca de superar el número de muertos del año pasado. ¡Pacifista! revisó estas cifras y encontró que hay cuatro departamentos en las que los homicidios se dispararon.

Son departamentos que han sufrido diferentes flagelos, como el olvido estatal, la corrupción y las más de cinco décadas de conflicto armado, además de un alto grado de impunidad. En ellos, gran parte de la población está en riesgo de ser asesinada.

Cesar

Este departamento ha sido uno de los más afectados por la violencia letal durante el 2017. Según cifras de Medicina Legal, 161 personas han sido asesinadas. A falta de dos meses para terminar el año,  Cesar está a tan solo a nueve homicidios de superar la cifra total de muertes por esa causa en 2016. Valledupar, la capital de ese departamento, ha sido la más afectada por los homicidios. Hasta septiembre de este año, se presentaron más de 60. Durante ese mismo periodo en 2016, Medicina Legal y la Policía Nacional reportaron 40 asesinatos. La tasa de homicidios en Cesar es alta: 16,52 por cada 100 mil habitantes.

Según la Policía, la mayor parte de los casos registrados obedece a la intolerancia. Adicional a esto, las víctimas más frecuentes de homicidio en esa región son trabajadores informales cuyo nivel de escolaridad llegó hasta el bachillerato.

Esa región del país también ha sido un escenario violento para los líderes sociales. En lo que va de este año, cuatro de ellos han sido asesinados. Enero fue el mes con mayor número de homicidios a los dirigentes en Cesar: durante ese lapso, se presentaron tres casos.

La Guajira

Otra región olvidada por el estado en la que los asesinatos aumentaron. Según las cifras reportadas por Medicina Legal, hasta septiembre de este año, 158 personas fueron víctimas de homicidio. El total de asesinados en 2016 fue de 195.

Pese a que la cifra de este año aún no superó la del 2016, en algunas zonas de ese departamento, el número de muertos registrados hasta septiembre de 2017 supera al del mismo período del año pasado.

Por ejemplo, en Riohacha, la Policía registró 37 homicidios entre enero y septiembre de 2016. En el registro actualizado, los muertos ascienden a 45. No obstante, la capital del departamento no está en el primer lugar en cuanto a asesinatos: Maicao es la región de La Guajira con mayor número de casos. A septiembre de 2017, fueron 68. La tasa de homicidios en esa región es una de las más altas, con un estimado de 58,87 por cada 100 mil habitantes.

Putumayo

Hasta septiembre de este año, en Putumayo fueron asesinadas 70 personas. La cifra se acerca cada vez más al total registrado en 2016, que fue de 107 asesinatos. Como en los dos casos anteriores, a corte de septiembre, el total de homicidios había aumentado. Tan solo en Puerto Asís, 24 personas fueron asesinadas, esto significa que se presentaron ocho casos más que en ese mismo lapso del año pasado.

La tasa de homicidios en Putumayo está en 61 por cada 100 mil habitantes. Cabe destacar que, según la Policía, las etnias indígenas y los agricultores han sido particularmente víctimas de ese flagelo. Cerca de 20 casos del total de homicidios durante 2017 están relacionados con ambas poblaciones. Hasta este momento, dos líderes sociales han sido asesinados, Alvernio Rosero en San Miguel y Guillermo Veldaño en Puerto Asís.

La problemática de homicidios en el departamento está en aumento. La administración del Putumayo denunció en días pasados que la violencia homicida se recrudeció en octubre. Javier Rosero, funcionario del gobierno local aseguró que se presentaron siete homicidios en menos de dos semanas. Rosero también manifestó la preocupación de que en ese departamento ocurra algo similar a la masacre en Tumaco.


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Chocó

En el departamento, según la Policía Nacional, se cometieron 101 homicidios a corte de septiembre. En comparación con el total registrado por Medicina Legal el año pasado, Chocó está a 80 homicidios de igualar la cifra de 2016 (181 muertos).

El aumento en la violencia letal se evidencia al comparar las cifras reportadas hasta septiembre el año pasado y los reportes del mismo periodo 2017. Por ejemplo, en Quibdó, entre enero y septiembre de 2016, 47 personas fueron asesinadas mientras que este año, durante ese mismo lapso, el número llegó a 66.

El Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc debería haber apaciguado la violencia en esa región. Sin embargo, la Policía afirma que varias de las muertes en el Chocó se adjudican a integrantes de bandas criminales. En meses anteriores, las autoridades han asegurado que las disputas por el control territorial de esas bandas han causado una escalada en las cifras de homicidios. El pasado agosto, la Policía advirtió sobre el asesinato de cinco personas en menos de 24 horas.

Aunque, tras ese pico en la violencia homicida, Chocó quiso ponerle freno a los asesinatos. Según lo reportó la administración de ese departamento la semana pasada, esa región del país completó 50 días sin homicidios.

 

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