Hernan Bedoya. Foto: El Espectador.

¡Pacifista! reproduce este artículo en el marco de su alianza informativa con el diario El Espectador. Vea la nota original aquí.

Por: Redacción Nacional

Este viernes la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz denunció el asesinato del líder reclamante de tierras, Hernán Bedoya, en en el caserío de Playa Roja, territorio colectivo de Pedeguita y Mancilla, en el departamento de Chocó.

Según la organización, el asesinato ocurrió entre el punto conocido como El Acopio y el caserío de Playa Roja, se registró cuando Bedoya iba en dirección hacia su vivienda, movilizándose en un caballo, “cuando neoparamilitares de las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia AGC le dispararon en varias ocasiones”.


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Este sería el segundo líder asesinado en 10 días.”Este asesinato beneficia a los ocupantes de mala fe beneficiarios del desplazamiento y despojo de 1996 desarrollado con la operación “Septiembre Negro” de la brigada 17 y las estructuras armadas paramilitares de las AUC”, dice la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz en su comunicado.

Las cifras a líderes sociales asesinados van en ascenso. Hasta el pasado mes de octubre, David Flórez, vocero de Marcha Patriótica, señaló que en lo que va de 2017, han sido asesinados 120 líderes sociales.

Para esa fecha,  en menos de tres días fueron asesinados cuatro líderes en distintas partes del país. Se trata de José Jair Cortés (en Tumaco, Nariño), Liliana Astrid Ramírez Martínez (en Coyaima, en Tolima), Eliécer Carvajal (en Puerto Guzmán, Putumayo) y Liliana Patricia Cataño Montoya (en Medellín, Antioquia).


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Los atentados no solo están dirigidos contra líderes sociales. Este año, según reveló un informe realizado por la ONG Corporación Solidaridad Jurídica, en o que va de 2017 han sido asesinados 11 amnistiados de la Farc.

Según el informe, “no existe una ruta diferenciada de reincorporación para las y los exprisioneros que permita una reincorporación digna e integral y que garantice el goce efectivo de derechos y oportunidades, esto teniendo en cuenta sus condiciones y características propias de su estancia en reclusión, algunas de ellas por más de 20 años”.

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