Iván Duque y Gustavo Petro en campaña presidencial. El 17 de junio se verán en segunda vuelta. 

Con los resultados de las primera vuelta, Petro se ve obligado a negociar con Fajardo y De la Calle, quienes podrían aportarle casi 5 millones de votos a su campaña. ¿Será posible? 

Iván Duque, el candidato presidencial que prometió hacerle “modificaciones estructurales a los Acuerdos de Paz con las Farc”, se enfrentará en segunda vuelta a Gustavo Petro, quien los respalda pero quiere hacerle ajustes para que exista “una paz con justicia social”. Duque, con 7 millones 500 mil votos, superó en 14 puntos porcentuales a Petro, quien alcanzó la votación más alta de un candidato presidencial de izquierda en la historia de Colombia: 4 millones 850 mil votos.  El 17 de junio se enfrentará la derecha contra la izquierda, y sin duda los dos contrincantes buscarán convencer a las 4 millones 500 mil personas que votaron por Sergio Fajardo, el candidato de centro, del Partido Verde, de que se unan a sus campañas.

Contrario a lo que aseguraron diferentes analistas, Petro superó todas las expectativas. Algunos decían que había llegado a su techo el pasado 11 de marzo, en la consulta con Carlos Caicedo, cuando obtuvo 2’800.000 mil votos. “En muchos análisis decían que teníamos un techo, y resulta que es al revés. Somos las fuerzas libres de la ciudadanía las que parecen no tener techo. Se puede cambiar la historia de Colombia”, dijo Petro en su discurso, tras conocer los resultados.

El candidato de izquierda sabe, sin embargo, que necesita formar una gran coalición por la paz con Sergio Fajardo y Humberto de la Calle, una idea que, por lo menos con Fajardo, parece difícil de materializar. No solo porque las bases de Fajardo están alejadas de Petro, o porque Jorge Robledo sea uno de sus principales críticos, sino porque el mismo candidato de centro dijo en su discurso que “el 2019 empieza hoy”, hablando sobre una agenda electoral para las elecciones regionales de ese año, demostrando que sostendrán su independencia de centro como capital político.

A través de su cuenta de Twitter, Gustavo Petro invitó al Polo Democrático, al Partido Verde y al liberalismo a construir “un acuerdo sobre lo fundamental: la paz definitiva, la democracia plena, la economía productiva y justa (…) una nueva forma de gobernabilidad pluralista que haga realidad ese acuerdo sobre lo fundamental”. Por ahora, ninguna de estas fuerzas políticas le ha regresado el guiño a Petro.

 

No obstante, en la entrevista más reciente que de la Calle le concedió a ¡Pacifista! nos dijo que “Petro ha sido un defensor de la paz y eso hay que reconocérselo. Siempre me ha parecido que hay un deseo de estigmatización a Petro que no es conveniente. Yo tengo diferencias enormes con él pero por lo menos en lo que ha dicho se puede decir que está comprometido con el cumplimiento de los Acuerdos”.

Después de conocer los resultados, Duque ratificó su compromiso con Álvaro Uribe y el Centro Democrático y le expresó “gratitud a Sergio Fajardo. Nos sintonizamos con él en la idea de trabajar en la educación”, dijo. También le hizo un “reconocimiento” a Germán Vargas Lleras, quien se quemó con un millón 400 mil votos. “Él le presentó a Colombia un programa riguroso, serio. Hay que reconocerle el trabajo arduo. Abordó temas importantes en cultura, deporte e innovación. Le hago un llamado al doctor Vargas Lleras en pensar cómo construimos un país mejor para todos”. Incluso trató de acercarse a De la Calle señalando que le reconoce “su aporte en temas como la salud y los derechos de las comunidades étnicas”.

Del discurso de Duque – quien dejó de último el tema de la paz –, es importante rescatar tres aspectos: mantiene la idea de modificar los Acuerdos, continuará utilizando la consigna de “paz sin impunidad” y hará campaña con base en la premisa de que “Colombia no se puede convertir en Venezuela”. Es decir, no hay mayores cambios. Duque no está de acuerdo con que representantes de Farc como Rodrigo Londoño (Timochenko) o Iván Márquez lleguen al Congreso sin antes haber pasado por la cárcel: un punto que es irreconciliable con la postura de Farc.

Petro, por su parte, profundizó en que su campaña gira alrededor de la paz y no la guerra. También trató de desmarcarse de algunas críticas: “Confunden que cuando hablamos de democratizar proponemos estatizar y expropiar. Mentira. Queremos entregarle la iniciativa privada a quienes han sido excluidos (…) Quienes creen que haremos un gobierno autoritario, con tintes dictatoriales, olvidan que hicimos y queremos aplicar la Constitución de 1991”.

Rodrigo Londoño, votando por primera vez en una campaña presidencial. Foto: Farc

En unas elecciones donde las maquinarias no triunfaron, la abstención bajó – votó el 53 % de la población certificada para votar, cuando en los últimos 15 años se esta cifra se ha sostenido en 45% – y donde, así Duque no lo reconociera, se presentó un acto histórico con Timochenko votando por primera vez en unas elecciones presidenciales, nos interesó indagar sobre las votaciones en las zonas de conflicto. Si bien es cierto que Petro ganó en regiones clave, como el Pacífico, también hay una simpatía por Duque en zonas donde las disidencias y el ELN están despojando a la población. Veamos.

Las regiones

Empecemos por el sur del país, donde opera la disidencia de alias Guacho, responsable del asesinato de tres periodistas ecuatorianos en abril pasado. En el departamento de Nariño, donde opera esta disidencia, ganó Gustavo Petro con 236.091 votos, frente a 133.914 que obtuvo Iván Duque. No obstante, en el municipio de Tumaco el ganador fue Duque, con 14.995 votos frente Petro, quien ocupó el segundo lugar con 12.997 votos. Las fuerzas políticas de Tumaco, aliadas con Duque, obtuvieron una victoria que también puede reflejar el desencanto de cierto sector de la población con la implementación del Acuerdo de Paz. Sin embargo, es difícil sacar conclusiones en esta región, pues en Magüí Payán, donde existe una disputa entre el ELN y las disidencias de las Farc, Petro ganó con 1.713 votos frente a 212 que obtuvo Duque.

Otra zona que es clave tener en cuenta es Guaviare, donde nació la disidencia del frente primero de las Farc, bajo el mando de alias Gentil Duarte. En este departamento, Iván Duque doblegó a Gustavo Petro con un total de 11.488 votos frente a 5.762 votos que obtuvo el candidato de la Colombia Humana. En esta región, las disidencias han saboteado la implementación del programa de sustitución de cultivos para erradicar la coca, han dinamitado torres eléctricas y, con cerca de 700 excombatientes, han tratado de copar los corredores estratégicos para el narcotráfico. La paz no ha aterrizado en esta región y el desencanto es evidente. Cuando le tocamos este punto, De la Calle fue contundente: “con la modificación de los Acuerdos crecen las disidencias”, al generar más decepciones en las bases de Farc.

La disidencia del frente primero también ha extendido en Arauca, donde Iván Duque doblegó a Petro en esta  primera vuelta: 49.415 votos frente a 17.824. En el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Filipinas, donde está alias El Paisa al mando, las disidencias han intentado sabotear todo el proceso de implementación, asesinando excombatientes y, recientemente, a la hermana de una de las ex guerrilleras que está en el proceso de reincorporación y que también era líder social: María del Carmen Moreno. En esta zona, también con presencia del ELN, las disidencias han aumentado su poder. Según información de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), en los últimos meses llegaron a esta zona 425 exguerrilleros de los frentes 10, 28, 38 y 45 de las Farc.


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En otras regiones de conflicto, como Córdoba, donde las bandas criminales han intentado copar los territorios de Farc y donde el paramilitarismo se expandió en la década pasada, Petro ganó con 249.303 votos. Una situación similar se puede ver en Putumayo, donde los campesinos respaldan la implementación del Acuerdo de Paz y en donde Petro le ganó con amplia ventaja a Duque, con un total de 60.520 votos frente a 23.136 del candidato del Centro Democrático.

En Buenaventura, donde la lucha del Paro Cívico ha sido fundamental  y donde fue asesinado el líder social Temístocles Machado, Petro ganó con 45.880 votos frente a los 17.539 que alcanzó Duque. Y por último está Chocó, departamento que, si bien ha sido hostigado por las bacrim y ELN; ha tenido un rol importante en la implementación de los Acuerdos. Allí, Petro ganó con 48.906 votos frente a 30.021 de Duque.

Otra historia es la de Antioquia, Risaralda y Caldas, donde Duque barrió, y otra en Bogotá, donde Sergio Fjardo ganó con más de un millón de votos. Como dijo Petro, el país es diverso y necesita un presidente incluyente. ¿Cómo convencerá a los escépticos de la paz y de la implementación que su propuesta no ahondará las cicatrices de la guerra? La respuesta debe ser urgente, pues las disidencias están creciendo a un ritmo acelerado, región por región.

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