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Semillero de líderes Fundación Development and Progress. Foto cortesía Andy Urrego.

Semillero de líderes Fundación Development and Progress. Foto cortesía Andy Urrego.

El hecho de que las Farc nunca hubieran tenido presencia en San Andrés, no quiere decir que la isla haya escapado al conflicto armado y las problemáticas que lo nutren. El Registro Único de Víctimas –RUV–, le adjudica al conjunto de islas que en el Caribe conforman el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina 311 víctimas, que no es poco teniendo en cuenta que la población ronda las 77 mil personas. Además, allí llegaron personas desplazadas que huían de la violencia en la Colombia continental.

Pero quizás el problema que más ha golpeado las islas ha sido el narcotráfico. Desde finales de los años ochenta y comienzos de los noventa, el Cartel de Cali incluyó el archipiélago como un punto clave para el tráfico de drogas hacia el norte, Centroamérica, México y Estados Unidos. Desde entonces el tráfico de drogas no ha dejado de hacer presencia.

San Andrés y las islas cercanas gozan de un posición estratégica,  pues están ubicadas al suroccidente del mar caribe, a 700 kilómetros de costas continentales de Colombia y apenas a 180 kilómetros de la costa Centroamericana. De ahí parte su utilidad para el negocio del narcotráfico, pues han servido para brindar apoyo logístico, como servicios de reabastecimiento de combustible para las lanchas. Además, los narcos han aprovechado la reconocida habilidad de los isleños para la navegación marítima para utilizarlos como transportadores.

A lo anterior se puede sumar que el narcotráfico a servido como una salida a los problemas de pobreza de los isleños. Según el informe Violencia y narcotráfico en San Andrés (2013), el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), de este lugar fue de 42.5%, mientras el nacional fue de 27.8%. Pero la problemática no acaba ahí, pues según el Observatorio de Procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración (2012), en 2010 San Andrés registraba la presencia de las estructuras los Paisas, los Urabeños y los Rastrojos, quienes se disputaron el control de las rutas de narcotráfico y la extorsión. La llegada de este tipo de grupos, denominados BACRIM, a finales de la década de 2000, ha incrementado no solo los homicidios –entre 2009 y 2011 la tasa de homicidio sanandresana se incremento en 135 %– sino otro tipo de actividades ilegales, además del reclutamiento de jóvenes isleños para sus estructuras.

Las cifras son evidencian la gravedad de la problemática. De los cerca de 77.000 habitantes, se calcula que más de 300 están presos en Estados Unidos y Centroamérica; otros 100 más han muerto por “saldos de cuentas” y más de 60 han muerto en altamar. Además, se estima que entre 500 y 800 lugareños trabajan, de una u otra forma, para organizaciones narcotraficantes.

Pero ¿qué tanto se tuvo en cuenta la participación de San Andrés en la negociación de los acuerdos de paz entre el Gobierno y las Farc? ¿Qué preocupa a los isleños? ¡Pacifista! Habló con Andy Urrego, una isleña de 25 años que dirige la fundación Development and Progress, que brinda orientación vocacional a niños de San Andrés. Según ella, esto es lo que más preocupa a los isleños, sobre todo a los jóvenes:

 

¿Cómo han vivido el conflicto ustedes desde San Andrés? ¿Cómo lo ven los jóvenes?

En San Andrés nosotros nunca hemos vivido el tema de que la guerrilla se meta a tu casa, te saquen de tus propiedades. Pero hemos sido víctimas indirectas, y de cierta forma también directas, porque nosotros somos quienes hemos dado jóvenes al narcotráfico. Y ese narcotráfico es el que ha financiado la guerra.

También porque nosotros tenemos, aproximadamente, 300 personas desplazadas que los han reubicado en San Andrés, lo que pasa es que en la isla existe un control para entrar y salir que se llama la OCCRE, una especie de visa. San Andrés no les puede otorgar a ellos ese documento, entonces el asilo político que ellos tienen, digamos, no es del todo efectivo, y ahí se encuentra otra problemática y es que ellos no pueden trabajar legalmente, lo que a su vez genera otra problemáticas.

Yo no te puedo decir que a mi tío lo mataron porque le querían quitar su tierra. Eso no ha pasado. Pero sin embargo yo siento que somos víctimas y somos cómo las víctimas más olvidadas. No somos tan notorios y aparte San Andrés siempre es excluido de todos estos temas. Entonces se habla de una reparación a todo Colombia pero ¿dónde queda San Andrés? Nosotros estamos en un limbo que no sabemos si nos van a reparar a nosotros, que van a hacer.

 

La relación entre el narcotráfico y los jóvenes ¿cómo se desarrolla en San Andrés?

Hay desde microtráfico, que yo pienso que es lo que más preocupa porque son niños que los papas son drogadictos y los ponen a vender y el ciclo se va repitiendo. Son niños que crecen en un ambiente donde están viendo eso y para ellos es normal, niños que desde los 10 años, incluso más pequeños empiezan a vender. Y a los 15 o 16 años, ya sueñan con hacer un viaje y coronar. Empiezan llevando gasolina y ahí se van quedando.

Es triste porque el 80% de la población carcelaria en San Andrés son jóvenes entre los 18 y 28 años y la mayoría están dentro por temas relacionados con drogas.

 

¿Qué hace la fundación Development and Progress contra esto?

El objeto social de la fundación es brindar orientación vocacional a niños ya que se ve mucha deserción escolar porque el ministerio de educación todavía no ha implementado el tema de bilingüismo como tal y cuando se implementa, se hace con el inglés, no con el creole, que es el idioma que nosotros hablamos, nuestra lengua materna. Ahí empieza el conflicto, los niños le pierden el interés al colegio, a aprender, porque ellos ese aprendizaje no lo están asimilando.

Y al ver sus resultados y sus malas notas, que a final de año no dan pie con bola en las clases, pasa que como nosotros estamos en el mar caribe, la solución para estos chicos es que ya que no pueden terminar el colegio, ni una universidad, entonces optan por el narcotráfico.

 

Ha aumentado el consumo de drogas en la isla, ¿qué tan grave es el problema?

Es una problemática social muy notoria. Teniendo en cuenta que San Andrés es turístico, y que el turista va de vacaciones y cómo nadie lo conoce entonces aprovecha para consumir drogas. Los chicos van creciendo y lo van viendo como algo normal.

 

Se sintieron incluidos en el acuerdo firmado entre el Gobierno y las Farc o creen que los debieron tener en cuenta más…

Yo pienso, y toda la vida lo he pensado, que nosotros en San Andrés vivimos en un contexto distinto al resto de regiones y departamentos colombianos. Tanto por el hecho de estar separados territorialmente, como por el hecho de tener otra cultura y hablar otro idioma. Pienso que San Andrés debió tener una participación más directa, porque San Andrés hace parte de Colombia.

 

¿Por qué es tan importante que los acuerdos sean traducidos al Creole su lengua materna?

El aprendizaje significativo sólo se da si es en tu propia lengua. Entonces, en el tema de los acuerdos, de pronto la gente estaba apática a saber acerca de ellos porque el Gobierno no se interesó en poner los acuerdos en nuestra lengua. El Gobierno no hace a San Andrés sentirse parte del proceso y aparte de eso, si la gente lee algo en español es muy probable que lo sepan entender, pero ellos no están entendiendo, entonces ese aprendizaje no va a ser significativo. Hace falta que la gente en San Andrés entienda la información en el contexto de su cultura y  su diario vivir.

 

¿Qué es urgente en San Andrés?

Corregir la drogadicción en los jóvenes es cómo lo más urgente porque de ahí parten muchas otras problemáticas. Si un niño empieza a consumir droga, por tarde a los 11 años, es un niño que probablemente no va a tener un buen futuro. Es preocupante porque nosotros necesitamos recuperar nuestra cultura y necesitamos recuperar la paz de nuestra isla. Y estoy segura que acabando o por lo menos controlando las drogas sería posible.

 

Desde San Andrés, ¿qué faltó incluir en los acuerdos?

El tema de la reubicación de quienes llegaron huyendo o desplazados porque son personas que, en primera les están vulnerando sus derechos pues no pueden acceder a un buen trabajo y tienen que hacerlo ilegal. No pueden ni siquiera acceder al sisben porque no tienen OCCRE. Y segundo, están causando problemas entre los mismos habitantes.

El tema no es solo por los desplazados sino por la gente en general que se va a San Andrés buscando un mejor futuro. Si se aseguran las condiciones con empleo y calidad de vida en la Colombia continental, la gente no tendría la necesidad de irse a San Andrés que es tan pequeño y tan limitado.

 

¿Cree que San Andrés está apartado de la agenda nacional?

Definitivamente. Yo veo que en muchos departamentos hacen programas y se preocupan directamente por ellos porque son víctimas. En San Andrés no han tenido el interés de ver cuáles son las problemáticas que nos afectan.

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