Fotos: Santiago Mesa 

“Es más fácil recordar que disfrutaba muchísimo de la belleza y del colorido de la selva, la gama de los verdes, las estructuras de las ceibas inmensas”, dijo Consuelo. Y sobre la forma de contar su experiencia agregó que “no quería un libro que narrara estos hechos escuetamente, como los que han salido hasta el momento, no quería crónicas ni reportajes, sino algo diferente, y el resultado me impactó”.

“Es más fácil recordar que disfrutaba muchísimo de la belleza y del colorido de la selva, la gama de los verdes, las estructuras de las ceibas inmensas”, dijo Consuelo. Y sobre la forma de contar su experiencia agregó que “no quería un libro que narrara estos hechos escuetamente, como los que han salido hasta el momento, no quería crónicas ni reportajes, sino algo diferente, y el resultado me impactó”.

Daira Quiñones y Adelaida Palacios son víctimas del conflicto armado. También lo son los demás protagonistas y creadores de “Los retos de la verdad”, una exposición inaugurada en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, en el marco de la Semana de la Paz, que busca abrir el diálogo sobre varios temas que atraviesan  la guerra en Colombia

“La agenda que tengo en mis manos no es como cualquiera. Es arte, se llama cartongrafías y es un aporte a la reconstrucción de la memoria histórica”, dice Daira Quiñones. Su compañera, Adelaida Palacios, completa la idea: “porque queremos que la historia no se quede solo en nosotros, las víctimas, sino que muchas personas de Colombia y el mundo conozcan lo que aquí pasó”.

La exposición está dividida en tres: “De la sombra a la luz”, pinturas de Mario Ayerbe a partir de la experiencia de la exsecuestrada Consuelo González de Perdomo; una instalación de las Madres de Soacha con parte de la memoria de sus hijos, y Cartongrafías, un proyecto donde víctimas del conflicto trazan mapas y cuentan sus historias en agendas que ellos mismos producen

 En la serie “De la sombra a la luz”, el artista Mario Ayerbe, sobre el testimonio de Consuelo González de Perdomo, secuestrada por las Farc, reflexiona sobre lo que significa perder la libertad en medio de la guerra.


En la serie “De la sombra a la luz”, el artista Mario Ayerbe, sobre el testimonio de Consuelo González de Perdomo, secuestrada por las Farc, reflexiona sobre la pérdida de la libertad en medio de la guerra.

 

“Es más fácil recordar que disfrutaba muchísimo de la belleza y del colorido de la selva, la gama de los verdes, las estructuras de las ceibas inmensas”, dijo Consuelo. Y sobre la forma de contar su experiencia agregó que “no quería un libro que narrara estos hechos escuetamente, como los que han salido hasta el momento, no quería crónicas ni reportajes, sino algo diferente, y el resultado me impactó”.

“Es más fácil recordar que disfrutaba muchísimo de la belleza y del colorido de la selva, la gama de los verdes, las estructuras de las ceibas inmensas”, dijo Consuelo. Y sobre la forma de contar su experiencia agregó que “no quería un libro que narrara estos hechos escuetamente, como los que han salido hasta el momento, no quería crónicas ni reportajes, sino algo diferente, y el resultado me impactó”.

 

“Yo no viví el secuestro y no soy un hombre de selva, pero los relatos me afectaron, tanto que un día dije: 'Tengo que parar, es muy fuerte esta experiencia”, cuenta el artista sobre el proceso creativo.

“Yo no viví el secuestro y no soy un hombre de selva, pero los relatos me afectaron, tanto que un día dije: ‘Tengo que parar, es muy fuerte esta experiencia”, cuenta el artista sobre el proceso creativo.

 

Para la instalación, las Madres de Soacha decidieron llevar algunas de las pertenencias de sus hijos que tenían guardadas, que ya nadie usaba, y que sirven como testimonio de su ausencia. Una cama, cobijas, ropa.

Para la instalación, las Madres de Soacha decidieron llevar algunas de las pertenencias de sus hijos que tenían guardadas, que ya nadie usaba, y que sirven como testimonio de su ausencia. Una cama, cobijas, ropa.

 

Los telares que hacen parte de la obra fueron tejidos por víctimas del conflicto en un taller llamado “Costurero de la memoria”, donde se reúnen a compartir sus experiencias y a buscar sanación en un laboratorio de creación colectiva.

Los telares que hacen parte de la obra fueron tejidos por víctimas del conflicto en un taller llamado “Costurero de la memoria”, donde se reúnen a compartir sus experiencias y a buscar sanación en un laboratorio de creación colectiva.

 

“Hacer estas telas, lo que hace que se fue mi hijo, fue algo bonito que encontré para distraerme. Pero perdón todavía no: es muy duro perdonar si no hay justicia. Y eso va a tomar muchos años”, dice Blanca Nubia, otra de las madres.

“Hacer estas telas, lo que hace que se fue mi hijo, fue algo bonito que encontré para distraerme. Pero perdón todavía no: es muy duro perdonar si no hay justicia. Y eso va a tomar muchos años”, dice Blanca Nubia, una de las madres.

 

Idalí, otra de las madres, cuenta cuándo se llevaron a su hijo y cómo se enteró de su muerte. En un telar tejido por ella misma, habla de los paisajes que recuerda cuando visitó el cementerio donde echaban los cuerpos de los NN.

Idalí, otra de las madres, cuenta cuándo se llevaron a su hijo y cómo se enteró de su muerte. En un telar tejido por ella misma, habla de los paisajes que recuerda cuando visitó el cementerio donde echaban los cuerpos de los NN.

 

Doris Tejada no es de Soacha sino de Fusagasugá, pero también le mataron a su hijo, Óscar Alexander, para hacerlo pasar como muerto en combate. La familia de Óscar expone una camiseta donde le escriben para que viva el recuerdo.

Doris Tejada no es de Soacha sino de Fusagasugá, pero también le mataron a su hijo, Óscar Alexander, para hacerlo pasar como muerto en combate. La familia de Óscar expone una camiseta donde le escriben para que viva el recuerdo.

 

Cartongrafías es un taller que reúne víctimas de diez localidades de Bogotá. Su idea consiste en contar sus propias historias de guerra y plasmarlas en agendas de cartón reciclado producidas por ellos mismos.

Cartongrafías es un taller que reúne víctimas de diez localidades de Bogotá. Su idea consiste en contar sus propias historias de guerra y plasmarlas en agendas de cartón reciclado producidas por ellos mismos.

 

Juan Fuentes habla de la importancia de que sean las víctimas quienes cuenten sus propias historias y sobre el valor agregado que da hacerlo por medio del arte.

Juan Fuentes habla de la importancia de que sean las víctimas quienes cuenten sus propias historias y sobre el valor agregado que da hacerlo por medio del arte.

 

Las agendas van acompañadas de dibujos hechos por las víctimas. Y también mapas, que pretenden trazar los recorridos de los desplazados por la violencia.

Las agendas van acompañadas de dibujos hechos por las víctimas. Y también mapas, que pretenden trazar los recorridos de los desplazados por la violencia.

A partir de pequeñas historias, como la de la toallita de Felipe en “Regalo… Quiero”, es posible reconstruir las memorias del conflicto y hacerlo desde distintas voces.

A partir de pequeñas historias, como la de la toallita de Felipe en “Regalo… Quiero”, es posible reconstruir las memorias del conflicto y hacerlo desde distintas voces.

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