Ilustración: Juan Ruiz | Vice Colombia

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Este es el primer artículo del especial “Censura en Internet”, una serie de publicaciones planeadas entre la Fundación para la Libertad de Prensa —FLIP— y VICE Colombia para hablar de anonimato, libertad de expresión en línea, las más recientes decisiones de la Corte Constitucional sobre estos temas y neutralidad en la red.

Por: Emmanuel Vargas y César Rojas

El titular de la cuenta @AlvaroUribeVeI dice que esa cafetería de Chapinero le queda bien, que tiene tiempo libre el próximo lunes y que no tiene problema en que grabe su voz para una entrevista.

En la cuenta que parodia al expresidente de la República subió hace pocos días un comunicado en el que explica por qué no está suplantando la identidad de Álvaro Uribe Vélez y cómo sus tuits respetan los términos y condiciones de Twitter. Nos reunimos el pasado 19 de febrero para hablar sobre la cuenta falsa, que para ese día tenía más de 46 mil seguidores.

El pasado domingo 4 de marzo, Twitter le suspendió la cuenta. Él apeló y dice tener los argumentos para que se la devuelvan.

Fuente: Twitter

FLIP: ¿Por qué decidió crear la cuenta?

@AlvaroUribeVeI: La cuenta la abrí hace, siete años, más o menos. Uribe llevaba un año de no ser presidente. Me acuerdo que vi que Rafael Correa se estaba quejando en Twitter diciendo: “hay una cuenta en Twitter que utiliza mi imagen”. Yo miré la cuenta y dije “claro, ¡qué marica tan ingenioso!”. Vi la opción en Twitter, y no estaba, vi que eso era re fácil y la abrí. Es difícil no pensar que es la misma cuando se ve al principio porque uno no se imagina que esa vaina no tiene serifas. No volví a usar la cuenta en dos años, o un año, hasta que me picó y la volví a usar.

Usted ve el caso de Correa, pero ¿qué lo lleva a escoger este caso en particular y sobre todo cómo desarrolla a ese personaje?

Es lo cínico. Lo cínico del man hace que el chiste sea muy fácil. Porque la contradicción es evidente. Yo solo repito lo que a mí me suena en la cabeza, que es la idea que el man me está vendiendo. Entonces el man dice una cosa y yo digo “¡ah! ¿Me estás queriendo decir que esto es así?”. Y solo tengo que decir lo que él me está tratando de vender, de la manera en que yo lo recibo. Lo que me permite, en medio de todo, desarrollar eso sin caer en acusar gente de hacer cosas, que es por lo que cierran la mayoría de esas cuentas.

¿Por qué cree que tenía tanto éxito?

Porque como lo pongo en esos mismos términos, se hace muy confuso. Entonces mucha gente que lo retuitea es uribista también. Me han retuiteado congresistas uribistas que sin saber me retuitean cosas terribles. Creo que eso es lo que lo hace más exitoso, la confusión. Son cosas que la gente siente que el man sí podría decir, porque justamente sí lo dice.

Fuente: Twitter

¿Usted siente que Twitter lo protege?

Mmm, un poco, sí… Bueno, ellos ya me suspendieron la cuenta una vez, hace un año, justamente, en estos días. Twitter me dio la posibilidad de apelar la suspensión de la cuenta, que fue cuando yo les mandé a ellos ese comunicado. Después me la devolvieron, eso sí, sin nombre de usuario. Me devolvieron un espacio en blanco con un punto. Me dijeron “ahí tiene, le quitamos de la cuenta lo que pensábamos que podría estar afectando los términos y condiciones”. Y yo lo que hice fue que de una vez le volví a poner el mismo nombre de usuario.

¿En qué consistió su apelación?

La cosa es que cuando recién la abrí y se hizo tan confuso, el man me denunció a la primera… La denuncia que hizo salió en todos los periódicos del país, fue una cosa salvaje. Le dio mucha imagen él mismo. Si no hubiera dicho nada, nada hubiera pasado.

Cuando eso se calentó tanto, yo fui a los términos y condiciones de Twitter, busqué punto por punto las condiciones para cuentas de parodia, los cumplí todos y además le hice cambiecitos: la orientación de la imagen, recién la abrí no estaba así; especifiqué en la cuenta el detalle de mandar a la cuenta oficial; miré que sí estuviera cumpliendo bien todo para poder salvar patria.

Entonces cuando me la suspendieron, yo tenía claro que ya había hecho esa tarea y que además la había hecho absolutamente en detalle. Así que me devolví a esa tarea y respondí punto por punto a los términos y condiciones de Twitter. Como para decirles: “ninguna de las cosas por las que se está denunciando esta cuenta están siendo incumplidas: no es suplantación de identidad por estos motivos, las diferencias que ustedes piden que se establezcan entre una cuenta y otra están establecidas, el comportamiento está dentro de los comportamientos que ustedes piden, todo se está cumpliendo”. Esa era mi defensa, y esa es todavía mi defensa.


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Esa es la protección frente a su derecho a la sátira, pero cuando usted como persona decide burlarse de un personaje público…

¿Porque me embala burlarme de Uribe?

O… Sí, de su intimidad, de su privacidad, su anonimato, sus datos.

Lo primero es que, ya sabiendo mejor en qué me metía, nunca intenté utilizar un proxy, o abrir una navegación privada, ni hacer nada de eso. Todo lo abrí siempre desde mi sesión. De hecho inicialmente había abierto un correo para hacer esa cuenta y después cambié el correo y puse mi propio correo, o sea, hice todo de manera que si alguien quisiera buscarme, me encontrara al instante. Asumí que, al esconderme sí habría una actitud, digamos, dolosa. No me escondí y al contrario lo puse todo muy fácil. Lo cual me hace pensar que el man seguramente tiene que saber quién soy.

Normalmente no me da tanto culillo. He tratado de tomar algunas precauciones como hablar con gente que conozco para que el ejercicio de la cuenta esté enmarcado, por ejemplo, como yo lo veo también, dentro de un ejercicio periodístico. Esta cuenta igual utiliza un montón de información que es pública, veraz y actual y todo eso. Y no funcionaría de otra manera, puesto que le sigue la pista al man, tal cual. Entonces me escribo a veces con Daniel Samper, que fue profesor mío en la universidad, para tratar de meterme un poco por ese lado también.

Fuente: Twitter


Entonces usted no es 100% anónimo. Está dispuesto a dar la cara si lo solicitan. Pero ¿cuál es el valor de hacer una denuncia sin mostrar el rostro en las redes?

Yo expresamente no estoy mintiendo con las cosas que digo ahí, y lo pongo en el tono más cínico posible de ese personaje, que es lo que finalmente creo que lo molesta más: que de esa manera termina reconociendo lo evidente a través de una voz ajena. Esa forma de denunciarlo sirve para que gente que está ahí en el medio, o está cerca, vea lo evidente de la contradicción; para que sepan que lo que se está diciendo ahí no es que sea falso, simplemente se está diciendo lo evidente. A ver si eso sí dispara alguna vaina por dentro.

Le pregunto porque la Corte Constitucional sacó el año pasado una sentencia que pone restricciones para publicar cosas anónimas en Internet…

Yo no sabía que la Corte Constitucional había hecho una cosa como esa y lo que tendría que hacer ahora es buscar, porque esos sí son los términos y condiciones en los que yo tendría que moverme. Me cuido, justamente, de lo que digo para que no me puedan enhebrar por la vía legal, de que cometa alguna cagada que me pueda meter en problemas peores y en esa medida he sentido siempre que el menor de mis problemas en realidad es el legal.

Las quejas sobre cuentas anónimas suelen decir que se está dañando la honra y buen nombre del implicado. ¿Usted ha pensado que podría hacer eso?

Bueno, hay una cosa que sí he visto. En la última de las denuncias, Uribe lo que hizo fue coger el formato de denuncia que envió Óscar Iván Zuluaga a Twitter, tal cual, le cambió el nombre y lo firmó él. Pero, la diferencia es que Óscar Iván le había anexado a ese formato unos pantallazos de tuits que, efectivamente… Qué vaina, el man que hizo el fake de Óscar Iván no fue lo suficientemente prudente, digo yo, con el tipo de declaraciones que hacía. Él sí caía en decir que la gente hacía cosas.

Cuando el man puso mi denuncia, no le anexó nada, asumo yo, por el hecho de que no lo tiene. Si lo tuviera, lo habría anexado.

Ahora, seguramente sí se afecte en algún grado su nombre y su honra, pero no por nada que no haga él mismo, al final de cuentas. Es que hay un montón de cosas de ellos que ya son de por sí deshonrosas. Decir que a este man Ordóñez no lo destituyeron y tener la caradura que tienen para salir a retar a Yohir Akerman y decirle: “pruébeme que me destituyeron, ¿usted puede probar que me destituyeron?”. Pues,no te destituyeron, pero te anularon la elección, que en el lenguaje de la calle es lo mismo, así tú nos digas que no es lo mismo. Entonces, lo deshonroso no es que yo diga que al man le anularon la elección, lo deshonroso es que termine siendo deshonroso que yo lo diga y que sea un chiste. Que es finalmente lo que yo expongo en ese comunicado.

Otras decisiones de la Corte Constitucional es que han puesto muchos requisitos, parecidos a los que tienen los medios de comunicación, para el uso de las redes sociales. ¿Usted cómo cree que esas cargas afectan a un ciudadano que quiere hacer cosas como las que usted hace?

Yo creo que en la mayoría de esos casos, yo sigo salvando patria. Es decir, yo en serio siento que soy muy prudente con el uso del lenguaje, justamente porque yo sé con quién me estoy metiendo, que es… Pues, ¡Don Berna le tiene miedo al man!

Fuente: Twitter

¿Cómo son sus rutinas y cuáles son sus límites?

No me meto con cosas personales del man. Nunca me he metido con los chismes de los hijos, por ejemplo, distintos al evidente enriquecimiento, a las zonas francas, a cosas que son de público conocimiento. Me voy más por las cosas que sí tengan que ver con cagadas públicas, con actuaciones de su vida política, con temas de ese tipo. Y de resto, cuidarme de no asegurar que alguien hace algo y más bien procurar decir que nadie hizo nada.

Lo que hago cada tanto es que me meto a ver el man qué habla de su propia agenda. Yo sé que él hace lo mismo, por ejemplo. Me parece chistoso que el man ponga fotos de mis tuits porque yo también lo tengo bloqueado a él. Entonces el man, para ver mis tuits, tiene que hacer lo mismo que yo hago para ver los de él, que es salirme de mi cuenta o meterme en una pestaña privada o hacer alguna mierda pa’ verlo.

¿Quién le escribió la primera vez hace siete años?

Me escribió por Twitter a mi cuenta personal. Era una cuenta de alguien que se hacía ver como una radical de izquierda. Diciéndome que su hermano, o su primo, o su alguien, que vivía con ella, trabajaba en alguna mierda de inteligencia y que ella había visto en su pantalla de computador mi cuenta asociada a la cuenta de no sé qué… Así que ella había decidido escribirme para advertirme por mi seguridad: que la inteligencia me estaba viendo. Yo asumo que era un perfil falso y que todo era pura mierda y que me estaba amenazando y por eso su perfil era tan de izquierda radical.

¿Se ha sentido en riesgo?

Sí. En ese momento sí.

¿Y en otros momentos?

Hasta ahora no me había vuelto a sentir en riesgo. Me siento en riesgo cuando el man se calienta porque yo asumo que el man es muy bravo y, dos, asumo que hay mucho frito de esos uribistas que agreden gente por cualquier vaina. Entonces, más miedo de que el man me mande a quebrar, que ya de por sí me da miedo, me da miedo que algún radical sepa que yo soy yo y vaya en su camioneta por la noche, cuando yo voy en bicicleta pa’ la casa, y diga “ah este hijueputa es…” y me atropelle.

¿Usted cree que Uribe como líder aporta a que sus seguidores…?

¿Hagan frituras como esas? Sí, creo que el discurso del man es violento y que es lo que le gusta a la gente. No es que el man vuelva violenta a gente que no lo era. Yo creo que el tipo simplemente le termina de encajar a gente que ya era así. Y por eso, creo yo, que a los seguidores del man no les importa si el hace o no cosas ilegales.

¿Y le da miedo sobre sus libertades?

No, que me quiten la cuenta. Dentro de lo legal creo que lo más riesgoso que me puede pasar es que me quiten la cuenta. No creo que esté cometiendo ningún delito, y no creo que ellos mismos estén pensándolo, porque si lo estuvieran pensando no me denunciarían en Twitter sino en la Fiscalía. El man va todos los días a la Fiscalía a responder por vainas, pues por lo menos que le diga al fiscal “oiga, ya que estamos en estas, ¿por qué no me investiga a este hijueputa también?”

Foto: Twitter

¿Qué cree que pase si le quitan la cuenta?

Nada, seguramente me aburriré mucho. Y veré las cosas que dice el man y sentiré la frustración de no poder señalar lo evidente que es lo que está diciendo y ya. Pero finalmente es un juguete.

¿No cree que a la gente le hará falta?

Yo creo que funciona para ambos lados, que la gente se desahoga duro con esto. Los que lo odian de alguna manera se desahogan ahí viendo, uno, que se le pueden poner esas palabras en la boca al man, y dos, ver que él sí se desencaja porque pase esto. Que es finalmente para lo que sirve la sátira.

Es un poco la libertad que tenía el bufón para burlarse del poder, permitirse el desahogo frente al poder y más de un personaje tan macabro como ese. Entonces, tener la facultad de reírse del man y de las cosas que dice, yo creo que para la gente es chévere. Y para la gente que lo odia, cuando me insultan en realidad lo estarían insultando a él, porque todos los días me insultan pensando que soy él. Ahí es cuando yo digo, “ese man recibe ese odio todo el tiempo”.

¿Usted se ha puesto en los crocs de Uribe? 

No, ni por el putas.

¿Cuánta gente sabe que usted está detrás del fake?

Como unas diez personas, amigos.

¿Viste que ya hay por ahí otro fake? ¿Te impediría usar ese usuario si te devuelven la cuenta?

Sí vi lo del otro fake, él usa la ‘v’ minúscula en el apellido, así que no es problema. Lo que vi es que el man está poniendo trinos que yo tenía en la mía, aprovechando el desorden.

¿Me imagino que apelaste? ¿Qué sigue? ¿Te regresarían la cuenta con los tuits y los seguidores?

Apelé, claro, ojalá la devuelvan, pero la verdad está bien difícil.

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