Fotomontaje: Mateo Rueda | ¡Pacifista!

Los comandantes de las Farc pasaron su juventud en la clandestinidad. Fotomontaje: Mateo Rueda | ¡Pacifista!

La mayoría de los comandantes de las Farc tiene líos judiciales por delitos de lesa humanidad. Están procesados por masacres, secuestros, reclutamiento de menores y otros delitos que no son amnistiables y que, sí o sí, los obligarán a pasar por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) antes de tener cualquier aspiración personal de participar en política. Esto implicaría una pena, según el acuerdo de La Habana, de entre cinco y ocho años. Sin embargo, hoy vemos que para dichos intereses políticos, los plazos legales no son el único tiempo que le juega en contra a un secretariado que promedia 65 años de edad, y que en los últimos días ha visto padecer considerables problemas de salud a su máximo comandante, Rodrigo Londoño (‘Timochenko’).

Así que después de más de 50 años de guerra, se va haciendo evidente que los comandantes encaran esta nueva etapa de paz después de haber dedicado sus años de mayor esplendor físico al monte. El de ‘Timochenko’ con su “accidente cerebral isquémico transitorio” –como lo definió el equipo médico que lo atendió en Villavicencio, antes de que Londoño fuera trasladado a Cuba– no ha sido su único caso de padecimiento. De hecho, hace ocho meses, Londoño ya había sufrido un incidente coronario en La Habana (Cuba) y a sus problemas de salud se suman los de otros nombres como ‘Pablo Catatumbo’, quien podría tener problemas de  próstata; el de ‘Pastor Alape’, quien recibió el 2017 en una clínica de Bogotá por una supuesta malaria y el de ‘Jesús Santrich’, a quien una enfermedad degenerativa le ha ido quitando la vista poco a poco.

Foto: Farc

‘Pastor Alape’ tuvo que recibir el 2017 en una clínica. Foto: Farc

Los años no vienen solos y hoy podemos sospechar que el Secretariado de las Farc está viejo: De ‘Bertulfo Álvarez’ se sabe que tiene más de 70 años, aunque su edad exacta no está confirmada. ‘Pastor Alape’ tiene 71 años, ‘Joaquín Gómez’ tiene 70. ‘Rodrigo Granda’ tiene 67 años y Mauricio Jaramillo, 65. ‘Pablo Catatumbo’ tiene 64 años e ‘Iván Márquez’, 62. ‘Timochenko’ tiene 58 años y Carlos Antonio Lozada tiene 57. ¿Estarán en capacidad, entonces, de asumir cabalmente los retos de la paz?

Hoy, varios están en una etapa que el médico Carlos Gustavo Cano, director del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Javeriana, define como “vejez joven”. “No existe una identificación clara estructurada, pero una persona entre los 65 y los 80 años es lo que denominamos los médicos un ‘viejo joven’”, señala Cano.

No obstante, el tiempo seguirá pasando y si, por ejemplo, la JEP comienza a trabajar en el segundo semestre de 2018 y, con cálculos positivos, condena a ‘Pastor Alape’ un año después y él paga una eventual sanción de ocho años, es posible que su primera campaña política suceda cuando tenga más de 80 años, la edad en la que las personas comienzan a ser “viejas viejas”, de acuerdo con la explicación del doctor Cano.

Sin embargo, según el médico, la edad no sería un impedimento ni para que los comandantes de las Farc se metan en el agite de una campaña, ni para que ocupen cargos de poder en el Estado. “Si bien a partir de los 80 años hay un declinar de las habilidades físicas y cognitivas, ninguna teoría ha probado la hipótesis de que las personas denominadas ‘viejas viejas‘ no puedan ejercer cargos públicos”.

Según Cano, con la edad disminuye lo que él llama la “memoria episódica”, que tiene que ver con el qué, cómo, cuándo y dónde de los hechos. Pero aumenta la “memoria semántica”, que está relacionada con la experiencia y el conocimiento. Para el doctor, el ejercicio del poder está más relacionado con la segunda.

Cano, sugiere además que se realice una prueba de valoración neurosicológica, que consiste en un proceso realizado por varios especialistas, que certifica la capacidad del individuo para ocupar el cargo para el que fue elegido.  Varios presidentes y profesores longevos de varias partes del mundo se han sometido a este examen.

Aún así, el doctor acepta que el deterioro cognitivo de un ser humano de 65 años es del 5 %, “pero a los 80 la cifra aumenta al 35 o 40 %”.

El tema, entonces, pasa por la política. “Desde hace unos meses, las declaraciones del Secretariado parten del supuesto de que tener a ‘Timochenko’ o a un miembro reconocido de la guerrilla encabezando listas o movimientos, sería la única manera de garantizar la presencia de sus ideas en el panorama político del país.”, señala Jairo Libreros.

Libreros dice que “muchos temen que si ellos se enferman y no tienen figuración política en el Congreso, se generará una crisis que embolataría el proceso de paz”. Sin embargo, esa posición es “errada” puesto que “pensar que ellos tienen el favor popular evidencia el aislamiento en el  que viven y han vivido las Farc”.

Lo que para el Secretariado puede ser una complicación, también –finaliza el analista– puede ser una oportunidad. “Es la posibilidad de que otras figuras, no contaminadas por los horrores que se han cometido en esta guerra, defiendan las ideas de las Farc en el Congreso”.

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