Santiago y Álvaro Uribe | Fotos: El Espectador y Santiago Mesa

La Carolina, hacienda de Santiago Uribe, habría sido escenario de asesinatos y reuniones de paramilitares con miembros de la Policía y el Ejército en los años 90.

Santiago Uribe, el hermano del expresidente y actual senador Álvaro Uribe, fue capturado por la justicia colombiana a principios de 2016 por supuestos nexos con un grupo paramilitar, el de Los Doce Apóstoles. Uribe fue llamado a juicio por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir, y aunque este año fue liberado por el cumplimiento de dos años de juicio sin llegar a una sentencia, este proceso sigue activo, y nuevas pruebas han salido a la luz.

El diario norteamericano The New York Times tuvo acceso a un archivo que contiene grabaciones de tres personas que han testificado y que vinculan a Santiago Uribe con el accionar delictivo del grupo Los Doce Apóstoles. Los nombres de los testigos, por razones de seguridad, no son revelados.

Los Doce Apóstoles, que se llama así porque uno de sus fundadores fue un cura, fue un grupo paramilitar se conformó en el departamento de Antioquia a finales de los años 80 por ganaderos y comerciantes, y que con el ideal de “limpieza social” y combate a la guerrilla asesinaron a 533 personas, con la supuesta ayuda de miembros de la Fuerza Pública que les habrían servido tanto de informantes como de sicarios.

Los testimonios revelados por el diario norteamericano hacen parte de las investigaciones que se llevan a cabo por las acciones de grupos paramilitares en Antioquia, pero según The New York Times, estos le llamaron la atención a los fiscales del caso Santiago Uribe porque se tratan de declaraciones de personas cercanas a la hacienda La Carolina, en Antioquia, que es propiedad de Santiago Uribe.

Según el relato de una de ellas, vio cuerpos de personas asesinadas por Los Doce Apóstoles flotando en un río que pasa por dentro de la hacienda. Otro testimonio, que dio una trabajadora de limpieza de la misma propiedad, reveló que vio a dos de sus sobrinos ser capturados una noche, uno en su casa y el otro en una edificación de la hacienda. Fueron amordazados y luego ejecutados.

El tercer testimonio, el más revelador, pertenece a otro trabajador, quien sostiene que veía con regularidad a José Alberto Osorio Rojas –líder paramilitar, miembro de los Doce Apóstoles y conocido con el alias de ‘Mono’– dando paseos por la hacienda en caballo. Cuando a este testigo le preguntaron quién era la persona que le daba órdenes al ‘Mono’, respondió: “sería don Santiago”.

Uno de los testigos afirmó que además de Osorio Rojas, en la hacienda también hacía presencia un sicario paramilitar al que le decían ‘Pelusa’, que en un episodio, mientras estaba ebrio, asesinó a un señor de edad de una hacienda vecina que estaba retando a los paramilitares. De acuerdo con los testimonios, tanto Osorio Rojas como ‘Pelusa’ trabajaban para Santiago Uribe, y sostuvieron reuniones con miembros de la Policía y el Ejército en varias ocasiones. Incluso, según el testigo, un escuadrón de la muerte paramilitar llegó en camiones con la insignia de la Gobernación de Antioquia, que en ese momento estaba a cargo de Álvaro Uribe.

La acusación actual contra Santiago Uribe Vélez es por el asesinato de Camilo Barrientos, quien era un conductor de bus de Yarumal, en Antioquia, y que supuestamente había colaborado con las Farc desde su rol de transportador. El hermano de Barrientos, Fernando, quien fue el que hizo la denuncia contra Uribe, le dijo al Times que “ellos (los paramilitares) tenían listas de quién era el próximo a ser asesinado, y éramos considerados rebeldes solo por ser campesinos del campo”.  

El abogado de los hermanos Uribe, Jaime Granados Peña, publicó un comunicado en el que desmiente cualquier acusación contra Santiago, y describe que la hacienda La Carolina siempre ha estado dedicada a actividades agropecuarias y no delictivas. También asegura que lo que se dice sobre este caso en los medios de comunicación son “calumnias”, y que se usaron testigos falsos para este caso.

Álvaro Uribe, por su parte, se ha referido a este caso como uno de persecución y de montaje judicial contra su hermano, que según el expresidente está a cargo de la Fiscalía.

ARTÍCULOS RELACIONADOS