Imagen: Juan Rubio | ¡Pacifista!

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Las Farc, ya sin armas, están a punto de convertirse en partido político. Es una consecuencia natural del acuerdo de paz, en el que la guerrilla pactó con el gobierno las condiciones que creía necesarias para saltar a la arena política legal. Justo esta semana, el Estado Mayor Central, el máximo órgano de dirección de la guerrilla, está reunido en Bogotá para afinar detalles de lo que será el congreso constitutivo del partido, que se realizará en agosto.

Luego de ese congreso, los delegados de las Farc ante la Comisión de Seguimiento a la Implementación deberán entregarle al Consejo Nacional Electoral el acta de constitución, la plataforma ideológica, el código de ética y los estatutos del nuevo partido político, con lo que la nueva organización quedará formalizada.

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Hoy, cuando está a punto de volverse realidad el aterrizaje de las Farc en la política abierta, ¡Pacifista! conoció de primera mano el proyecto oficial de estatutos que elaboró la dirigencia guerrillera, y que buscará ser aprobado en el congreso de agosto. Es posible que aparezcan más propuestas sobre la mesa, pero pudimos establecer que por tratarse del enfoque de la dirigencia, se da casi por segura su aprobación.

La nueva organización es, según ese documento de 11 páginas, un partido comunista de corte marxista-leninista, con una estructura interna muy similar a la que tenían las Farc en la guerra. Pese a que, según la firma encuestadora Gallup, la opinión desfavorable de la guerrilla es del 77%, el proyecto de estatutos propone que el partido se siga llamando Farc-Ep: Fuerza Alternativa por la Reconciliación de la Nueva Colombia – Esperanza del Pueblo.

La orientación ideológica del partido tampoco da muestras de renovación. Según el documento, “recoge los principios y elaboraciones del marxismo, el leninismo, el pensamiento emancipatorio bolivariano, el pensamiento crítico y libertario (…) y, en especial, los formulados por las Farc desde su momento fundacional”. Con esas ideas ortodoxas, el nuevo partido buscará “confrontar el orden social capitalista vigente en la sociedad colombiana”, promoviendo “un proceso histórico” que desemboque en la construcción de una sociedad socialista y, más tarde, en una comunista.

Para lograr que Colombia se vuelva comunista, dice el proyecto de estatutos, las Farc le apostaran a promover un proceso constituyente. La idea fue una obsesión de la guerrilla durante los diálogos de La Habana y quedó plasmada en la declaración política de la X Conferencia guerrillera, que culminó en las Sabanas del Yarí el 23 de septiembre de 2016.

 


En este video, “Iván Márquez” lee la declaración política de la X Conferencia:


 

Ese día, el miembro del Secretariado y jefe de la delegación de paz de las Farc, ‘Iván Márquez’, dijo que la estabilidad de la paz y la unidad de los “sectores progresistas” requería la realización de una Asamblea Constituyente. Sin embargo, el gobierno, en cabeza del entonces jefe negociador Humberto de la Calle, insistió por esas fechas que el proceso era “innecesario” para refrendar los acuerdos de paz. Como su idea de constituyente no cuajó durante los diálogos, las Farc buscarán pelearla como partido, en alianza con otros sectores.

En términos de organización, el nuevo partido se parecerá mucho a la estructura militar de las Farc. El proyecto plantea una organización vertical con órganos colegiados, así: unas unidades básicas llamadas comunas, de cinco miembros mínimo, regidas por una Asamblea Local de los Comunes, que es “la máxima instancia de dirección del partido en el nivel local”. La Asamblea se reuniría anualmente y elegiría otro órgano de dirección llamado “Consejo Local de los Comunes”, que tendría entre siete y nueve miembros.

La misma estructura se replicaría a nivel territorial o departamental, con una Asamblea Territorial de los Comunes, que se reuniría cada dos años, y un Consejo Territorial.

El proyecto de estatutos propone que el partido se llame Fuerza Alternativa por la Reconciliación de la Nueva Colombia – Esperanza del Pueblo (Farc – Ep).

A nivel nacional, el máximo órgano directivo sería la Asamblea Nacional de los Comunes, que se reuniría cada cuatro años y estaría integrada por delegados de los consejos locales y territoriales. La Asamblea Nacional nombraría, a su vez, un Consejo Nacional de los Comunes, compuesto por 81 miembros y encargado de dirigir el partido hasta que se convoque una nueva Asamblea. El Consejo Nacional sería dinamizado por un Consejo Político, de 15 integrantes.

En últimas, la Asamblea Nacional es una réplica de las conferencias guerrilleras; el Consejo Nacional, una especie de Estado Mayor Central, y el Consejo Político, una copia del Secretariado. El partido, como todos, tendría un presidente, a la cabeza del Consejo Político.

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El partido de las Farc también tendría 15 comisiones de trabajo, organizadas por el Consejo Político, llamadas así: de plan nacional estratégico, política, organización, finanzas, investigación, educación y cultura, género, pueblos étnicos, trabajo en corporaciones públicas, trabajo en el movimiento real, trabajo en centros urbanos, trabajo en territorios, comunicación política, relaciones internacionales y solidaridad.

A corto plazo, la tarea mayor recaería sobre la Asamblea Nacional de los Comunes y el Consejo Político. La primera debería nombrar a los diez congresistas que, sí o sí, y por cuenta del acuerdo de paz, tendrá el nuevo partido para el periodo 2018-2022, mientras la segunda deberá elaborar las listas que presentará el partido para las elecciones legislativas de 2018.

Y, como la renovación es mínima, el proyecto de estatutos propone que los jóvenes que quieran afiliarse al nuevo partido se matriculen en una organización que ya existe y que se llama Juventud Rebelde. La organización se fundó en 2015 y, desde hace varias semanas, prepara su segundo congreso nacional, que se realizará en Barranquilla el 28, 29 y 30 de julio. Varias de las reuniones preparatorias de ese congreso se han realizado en las zonas veredales donde se alojan los guerrilleros en tránsito a la legalidad, y hasta el guerrillero Julián Conrado invita al evento en este video:

 

Julián Conrado cantor de la paz, invita al II Congreso Nacional Rebelde los días 28, 29 y 30 de julio en Barranquilla.

Posted by Juventud Rebelde -Atlántico on Tuesday, July 11, 2017

 

El proyecto de estatutos dice que Juventud Rebelde será la “organización juvenil” del partido, que tendrá “autonomía política, organizativa y patrimonial”, y que su tarea principal será organizar y formar a los jóvenes colombianos “para los propósitos de superación del orden social vigente y la construcción del socialismo/comunismo”.

Finalmente, el proyecto reafirma la creación del Centro de Pensamiento y Formación Política del partido, que se incluyó en los acuerdos de paz. Este Centro tendrá la tarea de consolidar una memoria histórica de las Farc, redactar “documentos programáticos y de línea política”, publicar libros y asesorar a los congresistas.

Los recursos para el funcionamiento del partido provendrán del erario, tal como se pactó en Cuba. Las Farc recibirán anualmente, entre 2017 y 2026, una suma equivalente al promedio que reciben cada año todos los demás partidos, así como financiación estatal para las campañas al Congreso de 2018 y 2022. El Centro de Pensamiento recibirá recursos adicionales cada año hasta 2022, equivalentes al 7% de los recursos para funcionamiento que reciben el resto de los partidos y movimientos políticos.

Esta semana, las Farc anunciaron que el nuevo partido se lanzará en la Plaza Simón Bolívar de Bogotá el próximo 1 de septiembre. El próximo año, en las elecciones legislativas, se sabrá cuántos votos se lleva el marxismo-leninismo en la Colombia de hoy.

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