Esta pareja renunció a sus trabajos para cumplir su sueño de hacer humor con discurso social. Fotos: LAF Producciones.

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#Divergentes | Loretto Bernal y Andrés Fedeersen encontraron en sus videos un mecanismo para atacar los tabúes. Su trabajo como youtubers los rigen dos principios: el humor y la resistencia. 

“Todas las personas que crean contenido en internet tienen una oportunidad gigante de resistencia, de inventar maneras de contar algo y unir a otros en una pelea. Eso también es una forma de discurso al final”. Así explican su éxito en internet Loretto Bernal y Andrés Feedersen, dos chilenos que hace tres años fundaron la productora LAF para crear contenidos y contar realidades desde el humor.

Empezaron con una cámara prestada, pero hoy ya tienen más de 160.000 seguidores en su canal de Youtube y se dedican todas las semanas a la producción de contenidos virales que les han dado fama en en países como Chile, Argentina, México y Colombia. En sus representaciones abordan temas universales pero retratados desde la diversidad: ‘Porno para colombianos’, ‘Mi amigo gay y yo’ y ‘Cuando tienes grandes boobies’ han sido algunos de sus videos más célebres, superando las 300.000 visitas.

Entre risas confesaron que creían que a muchos youtubers en Latinoamérica todavía se les veía el miedo de manifestarse abiertamente en internet. Asuntos que ellos dramatizan con bastante naturalidad –igualdad de género, homosexualidad, porno, entre otros– siguen siendo tabú en países conservadores como Colombia. Es en ese conflicto, entre lo tradicional y las nuevas maneras de expresar ideas, que según ellos se puede construir un mensaje de libertad y resistencia contra lo ‘políticamente correcto’.

Así que aquí les presentamos nuestra conversación y nuestras reflexiones sobre lo godos que podríamos llegar a ser a la hora de abordar los debates actuales que nos convocan a los jóvenes.

Detrás de muchos de sus videos de comedia se puede evidenciar un discurso social que le apuesta a la inclusión y al rol de la mujer. ¿Cómo es eso?

Loretto Bernal:  La verdad, a nosotros nos mueve muchísimo poder mostrar representación en el humor que hacemos. Para mí es un tema grande porque al principio yo no me atrevía a hacer cosas diferentes porque me daba mucho miedo, sentía que no había tantas mujeres haciendo comedia y me demoré un poco en lograr expresarme totalmente. La mujer tiene un rol clave en nuestra sociedad y aunque los prejuicios siempre están, nada que ver. Todos podemos hacer cosas y mientras más personas de la diversidad puedan mostrarse, es ahí cuando más se va ganando en estos temas.

Andrés Fedeersen: En mi caso pasa que en mi familia somos tres personas: mi mamá, mi hermana y yo. Cuando ella nos tuvo se postergó sus metas  bastante por la crianza nuestra, siendo mi mamá una persona muy activa y brillante. En ese orden de ideas el rol que yo adquirí entonces fue un poco como tratar de compensar esa injusticia de la naturaleza de que las mujeres tengan que soltar su carrera y sus planes en general por tener hijos. Encuentro que es horrible. De hecho hay más mujeres en el mundo y siguen tratándolas como si fueran minorías.

Pese a que en Colombia también hay Youtubers exitosos, aún es evidente el recelo que hay para tocar ciertos temas de forma desinhibida como la orientación sexual, la obesidad o el porno. Ustedes, sin embargo, lo dramatizan con mucha naturalidad. ¿Qué piensan de esto?

L.B: Este tema es una lucha que nos hemos tomado bien personal. Cómo mostrar normalidad ante muchos asuntos que están pidiendo ser tratados sí o sí. Por ejemplo, que hay parejas gays o trans y normal, viven las mismas cosas que los heterosexuales. Los videos van dirigidos a todas esas personas que se han sentido discriminadas en el pasado. Sin embargo, me gustaría aclarar que Chile también es súper conservador como Colombia. Creo que es Latinoamérica entera la que no ha dado el paso grande. Lo que quiero decir es que acá también existe algo que como que para afuera digo que soy liberal pero aún hay miedo a lo desconocido por dentro. Tal vez es por la religión que nos ha costado liberarnos.

¿Pensaron eso cuando comenzaron o fue una necesidad que fueron identificando a medida que producían más contenidos?

L.B: Desde el principio dijimos que queríamos hablar de temas que otros no hablen. De a poco fuimos dándonos cuenta también porque el ambiente lo estaba pidiendo. Nuestra juventud, nuestra sociedad en general está rogando porque haya inclusión, por que haya amor finalmente; más aceptación, personas más libres. La verdad sentíamos que faltaban personas que se atrevieran a decir las cosas con espontaneidad, riéndose de uno mismo. Eso transforma. El testimonio de una mujer que se atreve a salirse de los cánones típicos con humor, poniendo caras feas, muecas, no verte espectacular todo el tiempo, salir muchas veces sin maquillaje, ¡normal! Al principio empezamos hablando de temas bastante fuertes como el aborto, por ejemplo.

¿Y cómo les fue con eso?

L.B: A Andrés, que en ese momento estaba trabajando, casi le cuesta el puesto. Le decían “¿tú qué haces haciendo esos videos?”, pues obviamente era un tema muy delicado. Sin embargo por suerte hoy las hermanas argentinas y muchas mujeres alrededor del mundo han ido llevando esta lucha con mucho rigor. El caso es que nos fuimos dando cuenta que habían temas peligrosos como esos, porque vino un jefe literal a amedrentarlo pero dijimos no, igual tenemos que hablarlo. Claro, como el tema es muy difícil, es complicado hacer algo con humor.

A.F: El video del aborto lo hicimos queriendo mostrar la doble moral de toda esa gente que se muestra en contra pero igual lo practica. Eran muchas mujeres disfrazadas de hombres, con pelucas, criticando a las mujeres que han abortado. El argumento que hace que la balanza sea pro elección es que el aborto es una realidad y hay que enfrentarla. Nadie quiere abortar pero si lo hacen que sea en condiciones óptimas, seguras. Sino, ¿para qué tapar el sol con un dedo? Ese era más o menos el ángulo. Igual, lo mío fue porque justamente en esa época estaba trabajando en una universidad del Opus Dei, en donde la educación siempre está muy ligada a la religión.

Actualmente LAF Producciones planea realizar dos películas: Una sobre una niña de 14 que quiere ser ‘youtuber’ y otra sobre una mujer de 30 a quien su marido engaña el día que se va a casar y a partir de ahí comienza a probar cosas que nunca había hecho.

Además del jefe de Andrés y de la universidad, ¿Cómo reaccionó la gente?

L.B: Como era un video de hace mucho tiempo atrás, todavía nadie nos conocía y realmente lo vieron pocas personas. Sin embargo, la gente alrededor de nosotros nos dijo cosas. Pasa que la moralidad es tan privada que casi como hay personas hay opiniones, discursos, y de repente alguien dentro de tu propio grupo de amigas que pensabas que era muy liberada, resultó no serlo tanto. Para mí esto ha sido un maravilloso descubrimiento. Poder hacer videos que unen a personas de distintas partes que tienen que ver más por otros aspectos del ser humano que los que mostramos superficialmente. Ejemplo decir que estoy trabajando mucho, que amas el drama, que eres un vegetariano obsesivo, en fin.

A.F: Haciendo ese tipo de contenidos iniciales nos dimos cuenta de que ese humor negro hacía que la gente se fuera para dentro un poco, entonces lo cambiamos a uno más reflexivo, un humor más blanco. Así nos dimos cuenta que podíamos tratar temas igual de complejos pero desde el lado del bienestar de las personas, de pasarlo bien y lo grato que es hablar de cosas que muy pocas personas son capaces pero que al tiempo se sientan cómodas de sus creencias morales. Lo que pasa es que hay ciertas creencias morales que si tú las tocas la gente no escucha y se pone en modo “me están agrediendo”, a la defensiva, y ahí se acaba el diálogo. Encuentro bien que lo hagan los noticieros y los medios pero en estos formatos lo que uno quiere es unir a la gente a pesar de que seamos súper diferentes.

¿Creen que ese ha sido un factor diferenciador en el éxito que han alcanzado en internet?

L.B: Sí. Yo creo que en el fondo cuando uno es escritor o está creando alguna obra, igual está respondiendo a sus tiempos de cierta forma, es decir a lo que está pasando en la actualidad. Siento que a mí me empuja escribir sobre feminismo a veces, sobre lesbianas, gays y trans o lo que sea. Me urge, no puedo hacerme la de la vista gorda y quedarnos solo en temas tranquilos.

A.F: Es difícil. De repente hay una diferencia en lo que uno hace y es la cultura y el entretenimiento. La cultura es una forma de hacer las cosas de manera más cohesiva, como predeterminada. En cambio el entretenimiento hace que la gente se la pase bien. Nosotros, por ejemplo, estamos haciendo ahora un blog sobre qué es ser feminista. Al escribirlo decíamos oye, la palabra feminismo genera un rechazo muy fuerte en el sentido en el que la gente cuando piensa en una feminista habla de feminazis. Los hombres se sienten atacados.

Por eso hicimos un video en donde Loretta habla con su papá y le pregunta cosas como ¿está bien que mi compañero de trabajo gane más que yo porque tiene pene? Y el papá responde que no. Luego le hace otras preguntas parecidas y sigue respondiendo igual. Al final ella concluye que él es feminista casi que sin darse cuenta. Es intentar darle la vuelta a tuerca para que la gente sepa qué es el humanismo y que esta cosa de la igualdad y que la gente viva bien no es una idea tan alocada. Al final muchos se dan cuenta de que incluso son más liberales de lo que pensaban.

Gracias al éxito de sus videos esta pareja han podido trabajar con marcas de la talla de General Motors, Microsoft, Nextflix, DirecTV y PlayGround.

Andrés, resulta interesante como tú no solo produces este tipo de contenidos sino que participas activamente en los videos, incluso en algunos haces el papel de homosexual. ¿cómo ha sido esta experiencia?

A.F: Mira, yo estudié en Francia literatura y la mayoría de mis compañeras eran mujeres y les iba mejor que a mí (risas). Es una realidad que las mujeres tienen mejores diplomas, les va mejor. Lo único que las está parando un poco es el tema de la natalidad pero creo que a eso se le va a dar vuelta tarde que temprano. Pasa que para uno, como hombre, es mucho mas común criticar a una mujer. En cambio cuando a un hombre lo critican se siente agredido, toman el tema con pinzas porque no están acostumbrados. Me da risa cuando la gente dice ¡ay, las feministas nos aburren, hablando del mismo tema siempre!, si las mujeres en Chile parecen los afroamericanos en Estados Unidos en los años 60.  En el sistema de salud acá las mujeres pagan el doble que los hombres solo por estar en edad fértil. Es horrible. La mayoría de los que opinan sobre el aborto son hombres, en fin. Injusticias que parecen normales pero que no tienen nada de normal.

¿Te ha pasado que la gente te ha criticado en los videos por estar hablando de cosas de mujeres?

A.F: No. En general es una cosa curiosa que nos ha sucedido. Cuando aparecían videos en los que actuaba Loretto habían muchas críticas, pero luego aparecía yo y nadie decía nada. La población de los ‘trolls’ atacan a las mujeres sobre todo porque los hombres nunca se atacan a ellos mismos. Puede ser muy ‘fome’, aburrido o lo que quieras, pero nadie nunca me decía nada. En cambio a Lore la atacaban por su físico, sus expresiones, etc. La gente las ve como personas vulnerables y creen que tienen derecho a hacer del internet un matadero.

L.B: Es increíble. Fue un descubrimiento para mí darme cuenta cómo en la comunidad digital el troleo o la agresión, está súper dirigida a la mujer. Impactante. He aprendido de reciliencia, pues mucha gente en internet está constantenmente botando frustación.

¿Cómo hacer para que los youtubers entretengan sin miedo a romper estereotipos?

L.B: Es complicado porque siento que acá también muchos de los youtubers, especialmente los más jóvenes hombres, están constantemente estereotipando a la mujer. Aunque no es siempre, de a poco con todo el movimiento y la conversación que se ha generado nos estamos atreviendo a decir lo que sentimos fuertemente, por lo que pienso que al final igual tendrán que acomodarse.

A.F: En una ‘gay parade’ en la que estuve hace poco en México, me impactó cómo los bancos tipo HSBC, que acá son muy tradicionales, estaban con banderas gays apoyando el movimiento. Pasa que con nuestro sistema capitalista tan pronto como una minoría se constituye como un mercado, un grupo de interés económico, ¡uy! ahí sí todo el mundo la apoya. En Chile es evidente cómo se hacen cosas que a veces las mismas personas que lo hacen no están de acuerdo, pero solo por aparentar y quedar bien. Creo en que Colombia les pasa también, a los youtubers jóvenes en general.

Hablando de Colombia, ¿cómo fue el video de ‘porno para colombianos’ que hicieron hace un año? 

A.F: Fue un gran desafio en el sentido que, a pesar de las cosas en común que tenemos, nuestros países están muy divididos y separados. Entonces representar a los colombianos como son era un reto mayor en cuanto a xenofobia absoluta. Ahí nació la colaboración con la revista Shock y empezamos a investigar también. El video trata de cómo cosas llevadas al extremo como ese regionalismo exagerado que también es muy chileno, excita a los colombianos. También ese animal negro que ustedes tienen en el fútbol que es Argentina y para nosotros Brazil, a los que nunca le ganamos. Entonces la vez que le ganaron fue como una fiesta nacional. Igual el tema de los feriados, resultó muy divertido. Tuvo como dos millones de views, fue un hit completo.

L.B: Yo tenía mucho miedo porque ¡pucha! ¿unos chilenos hablando de otro país? Finalmente sentí que los colombianos tienen muy buen sentido del humor. A todos les gustó. Siempre está el par que no entiende pero ya, no se puede agradar a todo el mundo. Sentí que tuvo mucha repercusión y se lo tomaron con humor y no como si los estuviéramos atacando.

¿Creen que el contenido que hacen ustedes puede llegar a ser un mecanismo de resistencia contra alguna causa?

A.F: Totalmente. Nuestra causa principal es luchar contra esta idea de la televisión y de las telenovelas de que uno solo podía ser modelo para cumplir sus sueños. Que uno no podía generar un proyecto creativo, con discurso social, temas nuevos y al tiempo ser autosustentable. Nosotros estamos por sacar una película que ha sido 100% financiada por LAF. Es una lucha constante por mostrar que hay otro tipo de creatividad que se puede desarrollar muy bien.

Cosas tan simples como un nuevo video que vamos a sacar sobre “ la prisión de Instagram” pueden hacer la diferencia pero sin dejar de hacer reír. ¿Te has fijado como llegas a un bonito lugar y tienes que sacarte una, dos o tres fotos al día? Es como rendirle cuentas a instagram para que tú puedas vivir tu vida. Además las fotos tienen que ser vanidosas, en donde se vea que la estás pasando bien. Yo, que no subo absolutamente nada a Instagram, siento que mi vida es una miseria comparada a las fotos de piscina, playa y felicidad que veo todos los días. Pienso ¡pucha! estoy perdiendo mi vida porque todos la pasan bien (risas). Pero es gente que está aprisionada con una idea de una vida que no es real.

L.B: Todas las personas que crean contenido en internet tienen una oportunidad gigante de resistencia, de crear maneras de contar algo y unir a otros en una pelea, movilizarse socialmente. Se puede hacer de distintas maneras y estilos. Hay unos más fuertes y otros como el nuestro que si bien no está llamando directamente a una marcha, es mostrar testimonio de la gente que lo hace, tratar de normalizar toda la diversidad. Eso también es una forma de discurso al final porque no estoy obviando a cierta parte de la sociedad.

Además del éxito que han conseguido y a las miles de personas que le están llegando, ¿Qué creen que es lo más valioso de su trabajo?

L.B: Pienso que si alguien tiene un micrófono y un canal masivo debe procurar hacer el bien. Muchos creadores de contenido se quedan en el reality show, en lo superficial. Personalmente estar trabajando con mi pareja y estar cumpliendo mi sueño es una de las cosas más valiosas de mi trabajo. Estamos haciendo lo que realmente queremos y eso es un privilegio. No todo el mundo tiene la oportunidad, lo apreciamos y lo agradecemos todo el tiempo. Y aunque todos tenemos algún rol en la vida, poca gente toma en serio y con responsabilidad el rol de hacer reír.

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