Carlos Castaño, el fallecido líder de las Autodefensas Unidas de Colombia

El inventario de bienes que las Farc entregó al gobierno hace unas semanas se volvió objeto de polémica por una carta en la que el fiscal Néstor Humberto Martinez lo tilda de “inutíl  e improcedente”.

En su carta, que estaba dirigida al ministro del Interior, Guillermo Rivera, pero se filtró a todos los medios, el fiscal Martinez cuestiona, entre otras, que las Farc no hayan presentado las matriculas de las  241.560 hectáreas de terreno que ofrecen para reparar a sus víctimas, que la guerrilla tampoco haya ofrecido detalles acerca de las 130 cabezas de ganado y los 49 vehículos que se encuentran en el listado  y la inclusión de algunos bienes de escaso o nigún valor como exprimidores, traperos, sal de frutas y botas.

No obstante, ‘Pastor Alape’, uno de los líderes de las Farc, le salió al paso a los señalamientos del fiscal en una entrevista con Blu Radio: “¿Por qué el fiscal –cuestionó ‘Alape’–no dice que se pusieron a disposición del fondo 20.724 cabezas de ganado? En un efectivo que nos quedó en estos gastos, colocamos $ 2.500 millones. Colocamos 450.000 dólares y dispusimos del oro de 327 kilos más 520 gramos”. De acuerdo con las cifras actuales de los mercados internacionales, un kilo de oro podría avaluarse en cerca de 40.500 dólares, unos $ 120 millones.

Algo de razón tendrá el fiscal: quizá sea inaceptable que una guerrilla tan poderosa, con más de 8.000 hombres, haya incluido en una lista de bienes para reparar a sus víctimas varios ítems de supermercado, miles de kilómetros de vías (3.753 para ser exactos) e incluso algunos procedimientos médicos como una “cirugía de cavidad de pene” que ellos mismo avalúan en $ 150.000.

Sin embargo, una mirada más detenida revela que lo poco que sabemos acerca de los bienes que las Farc han ofrecido para reparar a sus víctimas —al fin y al cabo del listado solo se conocen las partes que no le gustaron al fiscal y las que reveló ‘Alape’– ya es mucho más, por ejemplo, de lo que los paramilitares han entregado para reparar a sus víctimas en 12 años de Justicia y Paz.

Un informe publicado por la Contraloría en abril de este año reveló que de los $79.746 millones que el Estado ha gastado en reparar a las víctimas reconocidas en este proceso, tan solo $ 5.100 millones, un 6%,  han salido del bolsillo y los bienes de los paramilitares, el resto lo hemos pagado los colombianos.

De hecho, los $29.325 millones que las Farc incluyeron en el inventario bajo concepto de “confiscaciones a la mafia”—cosa el fiscal advirtió que las Farc no pueden hacer– ya superan con creces el monto total que los paramilitares han aportado para la reparación de sus víctimas en más de una década.

Y este no es el único aspecto en el que el ofrecimiento de reparación de las Farc supera al de los paras: en su inventario la guerrilla incluyó 241.560 hectáreas de predios rurales. Si bien la Fiscalía deberá entrar a evaluar los títulos de estos terrenos, lo cierto es que en 12 de años de justicia transicional los desmovilizados de las AUC solo han entregado 612 hectareas de tierra parar reparar a sus víctimas.

Aún vendidas por una fracción de sus precio real, el valor de esas tierras también superaría los 5.100 millones que hasta el momento han aportado los paras a ‘la gran vaca’ para reparar a sus víctimas.

Todo sea dicho: los paramilitares ofrecieron desde un principio 151 vehículos para el Fondo nacional de reparación, casi tres veces más de los que las Farc están ofreciendo hoy.

Pero aún más preocupante que el escaso aporte de los paramilitares a la reparación de sus víctimas, es la lentitud de la Fiscalía para establecer cuántos bienes más han podrían estar ocultando los desmovilizados de las AUC.  Según el informe de la Contraloría, desde noviembre de 2006, la Fiscalía ha  abierto 6.395 investigaciones a bienes que podrían pertenecer a los paras. Diez años después, el 51% de esas investigaciones siguen abiertas y solo un 22 % de esos bienes ha reparado víctimas.

ARTÍCULOS RELACIONADOS