Foto cortesía: Personería de Buenaventura.

Foto: Cortesía Personería de Buenaventura

“Hace mucho tiempo no se escuchaban tantas balaceras en el sur de Buenaventura. Hace cinco días se escuchó una fuertísima, tanto que los bandos armados mandaron a cerrar las calles. A mí me tocó cerrar la parroquia. Estos últimos cinco días han estado muy duros”.

Esto le dijo a ¡Pacifista! la mañana del martes, el padre Adriel Ruiz Galván, uno de los activistas por la paz más reconocidos de Buenaventura. La violencia en el puerto, según su experiencia, está volviendo surgir: “No se sabe quiénes están detrás de todo esto. Algunos dicen que La Empresa o Los Urabeños, pero se supone que ya no existían”.

En uno de sus informes periódico de alertas tempranas, este martes la Defensoría del Pueblo confirmó las palabras del padre: el problema de la violencia por ‘combos’ o bandas criminales azota de nuevo a Buenaventura.

Como a Tumaco, a Buenaventura están regresando por estos días las hostilidades del crimen organizado contra la población civil. Y tanto allá como en el puerto valluno esto se debe a un sinnúmero de factores, entre los cuales se encuentran su ubicación estratégica para el narcotráfico y las dificultades que el Estado siempre ha tenido para ejercer la autoridad.

Según el Sistema de Alertas Tempranas (SAT), “por lo menos 778 familias están en riesgo en los consejos comunitarios de Buenaventura”. De acuerdo con la entidad, hoy el mayor peligro se da en Juanchaco: 500 familias en riesgo. En Ladrilleros, por su parte, hay 178, y en La Barra, 110. En la cabecera municipal de Buenaventura, las zonas con más riesgos son las Comunas 3, 4 y 12.

Por lo menos 778 familias están en riesgo en los consejos comunitarios de Buenaventura

La Defensoría del Pueblo señala a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), a la guerrilla del ELN y al grupo La Gente del Orden como los responsables de la violencia de las últimas semanas en la ciudad. Estos grupos, según el informe, están involucrados en amenazas, homicidios selectivos, reclutamiento forzado, “utilización de niños, niñas y adolescentes en actividades sexuales”, desplazamientos forzados y extorsiones. A esto se suma que La Gente del Orden también ha hecho presencia en Tumaco, donde tiene fuertes nexos con las disidencias de las Farc.

Un efecto del crecimiento de estos grupos armados es el reclutamiento de menores. Así lo resaltó la Defensoría en su alerta: “Se conocieron hechos recientes como el desplazamiento forzado de una familia en Ladrilleros, que señaló que los Gaitanistas amenazaron con reclutar a los menores de edad. En el casco urbano de Buenaventura, hombres armados que se identifican como La Gente del Orden también buscan jóvenes que hayan prestado servicio militar, para pagarles un millón de pesos por sus ‘servicios’. Un muchacho de la Comuna 12 declaró tuvo que huir con su familia al negarse a integrar este grupo armado”.


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La guerrilla del ELN, que hoy negocia la paz con el gobierno, cuenta con una presencia fuerte en la Comuna 12, donde las Autodefensas Gaitanistas, según la Defensoría, intimidaron a varios pobladores. Por estos días, las familias temen una eventual confrontación entre los dos grupos armados. Una denuncia que tendrá que confirmar el Mecanismo de Monitoreo de Naciones Unidas es sí, en efecto, la guerrilla del ELN recluta menores en la Comuna 7, donde diferentes familias denunciaron ante la Defensoría un acercamiento del grupo armado a los menores que habitan en la zona.

Se conocieron hechos recientes como el desplazamiento forzado de una familia en Ladrilleros, quienes señalaron que los ‘Gaitanistas’ amenazaron con reclutar a los menores de edad

¿Volverán las ‘casas de pique’?

Tras la desmovilización del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Buenaventura quedó bajo el control de bandas criminales como La Empresa, Los Urabeños y Los Rastrojos. Las disputas territoriales entre estos grupos armados causaron una tragedia que se vio reflejada, entre otras manifestaciones de violencia, en las denominadas ‘casas de pique’ que hubo entre 2013 y 2014. Según la Fundación Paz y Reconciliación, “a finales de 2014 los Urabeños habían logrado establecer su presencia en ocho de las doce comunas de la ciudad y  ‘La empresa’ se había refugiado en cuatro”.

El fenómeno de las casas de pique pasó a un segundo plano en los últimos dos años, pero las extorsiones y las amenazas se mantienen. En suma, la gente de Buenaventura no parece sentir un cambio en sus vidas. El pasado mayo, por ejemplo, se llevó a cabo un gran paro cívico en que los habitantes pidieron, una vez más, intervención estatal para solucionar los problemas de necesidades básicas: agua potable, educación, salud.

Actualmente, 80 por ciento de la población del puerto vive en condición de pobreza, y 60, en condición de desempleo. El Estado también tiene una deuda con las víctimas: de los 400.000 habitantes de Buenaventura, cerca de 160.000 se han acreditado como víctimas ante la Unidad de Víctimas.

Hoy, como lo ha constatado la Defensoría, Los Urabeños actúan bajo el nombre de Autodefensas Gaitanistas de Colombia. Con la entrada de La Gente del Orden, en el puerto podría presentarse un nuevo conflicto, como sucedió en su momento con Los Rastrojos.

Si el Estado no hace caso, como dice el padre Adriel, Buenaventura pasaría a ocupar los titulares que hasta hace poco eran sobre la tragedia en Tumaco.

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