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Policía Francia. Imagen por Ian Langsdon/EPA

Por: VICE News

París arde de indignación. Y la chispa que ha detonado un “incendio” de cuatro noches de protestas callejeras es la violación de un joven negro de 22 años por parte de un policía.

El pasado jueves por la noche, un operativo antidrogas tuvo lugar en una zona habitada predominantemente por inmigrantes negros y de bajos recursos llamada Aulnay-sous-Bois, al norte de París. Como parte de la búsqueda de vendedores de drogas, cuatro policías comenzaron a detener a jóvenes del barrio para revisar sus identidades y uno de ellos, Théo, de origen africano, se resistió a la pesquisa.

Según el testimonio de Théo, que coincide con las imágenes captadas por una cámara de videovigilancia, los policías comenzaron a golpearlo con sus porras mientras le gritaban insultos racistas. Enseguida, uno de ellos, apoyado por los otros tres, introdujo su macana extensible en el recto del joven, quien ha sido descrito como un muchacho ejemplar y sin antecedentes penales.

En la comisaría, ya detenido, los agentes que recibieron a Théo se dieron cuenta que la parte trasera de su pantalón estaba manchada de sangre. El joven fue enviado a un hospital local, donde fue intervenido quirúrgicamente por una herida en la zona rectal de 10 centímetros de profundidad.

Ante las evidentes lesiones del joven, los cuarto policías aceptaron que las heridas ocurrieron bajo su actuación en el operativo antidrogas, pero argumentaron que “no entienden” cómo sucedieron las heridas en el recto en medio del forcejeo, y su abogado argumenta que Théo “perdió el pantalón”. La inverosímil versión no tuvo eco en el Departamento de Policía Municipal y los cuatro están suspendidos y sujetos a investigación por el delito de violación y violencia agravada.

El relato de los uniformados tampoco ha encontrado respaldo en el barrio de Aulnay-sous-Bois, que ha acusado este crimen como una muestra más de la creciente xenofobia y racismo en el país galo. Bajo las consignas “Justicia para Théo” y “Todo el mundo odia a la policía”, el norte de París ha sido escenario de violentas protestas desde el domingo pasado que incluyen la quema de automóviles y arrojar objetos a la policía antimotines.

Las manifestaciones han dejado más de 17 detenidos —varios de ellos vecinos de Théo— y la policía ha recurrido a disparos al aire y gases lacrimógenos para disolver las protestas, que no parecen ceder conforme pasan las horas.

La situación en París es tan tensa que el mismo Théo ha pedido calma. “Quiero a mi ciudad y cuando vuelva quiero volver a encontrarla como estaba. Así que, chicos, por favor, basta de guerra, confíen en la justicia y recen por mi”, dijo, aún convaleciente desde su cama de hospital, a lado del presidente francés François Hollande, quien fue a visitarlo en un intento por calmar la inconformidad social.

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La violación del joven ha dividido a una ya polarizada sociedad francesa en medio de una elección presidencial: mientras Hollande se ha puesto del lado del joven y ha pedido un castigo ejemplar para sus agresores, la candidata puntera en las encuestas, la ultraderechista Marie Le Pen dijo que ella está del lado de las fuerzas del orden hasta que haya una sentencia judicial que haga legalmente responsables a los policías por la agresión sexual.

 

*Este artículo fue publicado originalmente en VICE News.

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