Genaro García

El líder Genaro García. Foto: Archivo

Un integrante de las Farc recluido en la cárcel es el encargado, en nombre de esa guerrilla, de un “acto de reconocimiento de responsabilidad y solicitud de excusas” por el asesinato de Genaro García, líder del Consejo Comunitario Alto Mira y Frontera, cometido por miembros de esa organización en agosto de 2015.

El anuncio fue hecho por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia. El acto, que es liderado por la Fiscalía General de la Nación, se transmitió desde las 12:30 p.m. de este jueves en la Casa de la Memoria de Tumaco.

García era un reconocido defensor de derechos humanos en esa región que se dedicaba a reclamar la autonomía de las comunidades sobre los territorios ancestrales de los afrodescendientes en Nariño. También, defendía los derechos de las víctimas del conflicto armado y del despojo de tierras.

Su reclamo por la propiedad colectiva de la tierra involucraba los intereses de compañías palmicultoras y de otras agroindustrias que ocuparon grandes extensiones aprovechando, o incluso promoviendo, el desplazamiento de las comunidades.

Además, era un contradictor declarado de los intereses de los grupos armados de cooptar las organizaciones sociales y comunitarias. Fueron esas posturas, precisamente, las que le representaron amenazas de las Farc. Intimidaciones que se materializaron, inicialmente,  en octubre de 2014, cuando integrantes de la columna Daniel Aldana lo citaron para notificarle que quedaba destituido de su cargo de representación en el Consejo Comunitario. Decía esa organización que de no acatar la orden sería asesinado.

García no quiso ceder a las presiones y la amenaza se cumplió a principios de agosto del año anterior. Este asesinato fue una de las más evidentes violaciones por parte de las Farc a su cese al fuego unilateral declarado durante las negociaciones de paz.

En ese momento, la responsabilidad de la guerrilla en el homicidio fue reconocida desde Cuba por alias “Pastor Alape”. En un mensaje escueto vía Twitter, el negociador de las Farc dijo que las investigaciones por la muerte del líder étnico “desgraciadamente” comprometieron a integrantes de esa guerrilla. Y cerró su trino con la expresión “habrá justicia”.

Luego, en una declaración pública, la delegación de paz de la guerrilla leyó un comunicado del Bloque Occidental en el que anunció que sus averiguaciones internas “conducen a la conclusión de que efectivamente unidades de la Columna Móvil Daniel Aldana se encuentran comprometidos en la comisión de tan condenable acto”.

Entonces, las Farc agregaron que esa acción contradecía las posturas de la guerrilla como organización, expresaron sus condolencias a los allegados de García y aseguraron que habría sanciones contra los responsables del crimen. 

Este acto de perdón y reconocimiento de responsabilidades por parte de las Farc se suma al que, en diciembre de 2015, tuvo lugar en Bojayá (Chocó). Allí, esa organización, representada por “Pastor Alape” y otros mandos guerrilleros, hizo un acto público en el que admitió haber perpetrado la masacre de por lo menos 79 personas en 2002.

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