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Zona veredal de La Variante, Tumaco. Foto: Aitor Sáez

Por: Sebastián Serrano. 

En lo corrido de 2017 los colombianos hemos abierto los ojos a un problema obvio: desmovilizar y concentrar un ejército irregular de casi 7.000 hombres en 26 parajes remotos es una pesadilla logística.

Al gobierno no solo le ha resultado difícil convertir una serie de lotes que hasta el año pasado no eran sino monte en complejos habitacionales dignos para la transición a la vida civil. También se ha enfrentado a toda clase de imprevistos: desde arrendatarios que buscan cobrar más de lo debido por el alquiler de los lotes  hasta una asociación de familias cocaleras que impidió el adelanto de las obras necesarias en Tibú, Norte de Santander.

Las FARC no han dudado en expresar su molestia por el atraso en la adecuación de estas zonas: A través de su cuenta oficial de Twitter publicaron un mapa en el que muestran, zona por zona, el porcentaje de incumplimiento por parte del Gobierno de acuerdo a lo pactado en los acuerdos de paz. De ser cierto, el panorama presentado por las FARC es preocupante: de las 26 zonas 22 presentan atrasos y, según dicen las Farc, en 11 de ellas el incumplimiento de lo pactado es del 100 por ciento.

Nos pusimos en contacto con Carlos Córdoba, gerente de las Zonas Verdales para la Transición y Normalización, para preguntarle qué es lo que pasa en las Zonas dónde los incumplimientos son más graves y si la cosa va tan mal como dicen las FARC.

 Tierralta, Córdoba

El gerente de las Zonas admite que es una de las que están más atrasadas a la fecha. Según Córdoba, el atraso se debe a dos razones: la primera, una epidemia de malaria que obligó al Gobierno y a las Farc a considerar el traslado de la zona a otro lugar, cosa que finalmente no sucedió pero que retrasó el inicio de las obras hasta enero de este año. A parte de lo anterior, surgió un inconveniente con los lancheros, quienes controlan el paso a través de la represa de Ituango y, hasta la fecha, se rehusan a transportar algunos materiales hasta que el gobierno acceda a sus pretensiones económicas.

Policarpa, Nariño

Según Carlos Córdoba no es cierto que el gobierno haya incumplido el 100 por ciento de lo acordado en ese lugar. Afirma que en esta zona ya se ha completado en un 95 por ciento la construcción de la áreas comunes (comedores, cocinas, baños) y solo falta levantar los alojamientos, cuya construcción se ha retrasado debido a que las Farc insisten en que deben estar ubicados en otro lote, a un kilómetro de lo planteado inicialmente.

San Vicente del Caguán, Caquetá

Según el Gobierno el retraso se debe a consideraciones logísticas: para acceder al lote dónde está ubicada la zona es necesario atravesar un puente que se debilitó en los primeros días de obra por el peso de las tractomulas. Luego de esto la comunidad bloqueó el paso y, a la fecha, se están transportando los materiales en camionetas, lo cual en palabras de Córboda es “como comerse un campo de fútbol a cucharadas”.

 

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Vía Twitter. Foto Farc EP.

Mesetas, Guajira

Córdoba admite las demoras en este lugar, pero sostiene que en buena parte se debe a las Farc. El gerente afirma que en esta zona se había pactado inicialmente la construcción de dos campamentos en dos predios. Cuando el gobierno ya había adelantado el 90 por ciento de la construcción de uno de ellos, fueron los delegados de las Farc quienes dijeron que el otro debía construirse primero. “Durante dos meses hemos tratado de convencerlos de pasarse al primer  campamento, que ya tiene las zonas comunes listas”.

Vistahermosa, Meta

Según el funcionario, en enero, las Farc pidieron cambiar el predio que ya había sido arrendado por el Gobierno a finales del año pasado. Una vez iniciadas las obras, el Comandante del grupo insurgente que hace presencia en la zona decidió crear en el lote cuatro campamentos separados. Según Córdoba eso los obligó a construir cuatro plantas de tratamiento de agua y cuatro acueductos, lo cual ha atrasado considerablemente la obra. “Yo estuve allá el viernes y eso va muy bien”, aseguró.

San José de Guaviare

Córdoba desmiente el incumplimiento en la zona y asegura que, a la fecha, el Gobierno ya ha completado el 95 por ciento de las zonas comunes “solo faltan poner las tejas y no las hemos instalado porque ellos no las aceptan”, afirmó Córdoba quien reconoce que aún no hay dormitorios.

La Macarena, Meta

La demora se debe a que las Farc cambiaron de postura frente al arrendamiento de un predio. Además, sostiene Córdoba, insistieron en la construcción de un pozo que no es técnicamente viable. El gerente admite que este lote no tiene agua, pero que ha sido abastecido con carrotanques constantemente. En cuanto a las obras desmiente el incumplimiento y sostiene que hasta el pasado jueves, cuando estuvo en el lugar, las zonas comunes ya estaban muy adelantadas y se comenzaban a construir los primeros dormitorios.

Icononzo, Tolima

En el caso de esta zona los inconvenientes se deben, en parte, a la difícil geografía montañosa que ha obligado a desplazar toneladas de tierra para construir terrazas.  Sin embargo, también señala que las Farc detuvieron las obras a comienzos de febrero por diferencias con el gobierno acerca de las especificaciones. El contratista reanudó actividades en la región el sábado pasado.

Tibu, Norte De Santander

Córdoba afirma que los atrasos en Tibú se deben, principalmente, a una movilización de familias cocaleras que detuvieron el proceso de construcción durante semanas por inconformidades frente al programa de sustitución de cultivos ofrecido por el gobierno. El bloqueo se disolvió durante la primera semana de febrero y, desde esa fecha, las obras se adelantan con normalidad

 

 

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