Nidio Dávila pertenecía a la subdirectiva El Rosario de la Asociación de Trabajadores Campesinos de Nariño, hacía parte de Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (Coccam) en ese departamento y militaba desde hace varios años en el movimiento político Marcha Patriótica. “Era un miembro de base”, le dijo a ¡Pacifista! una líder social del departamento que pidió reserva de su nombre. Sin embargo, era reconocido dentro de la comunidad por su activismo político.

El 6 de agosto, según un informe de la Comisión de Derechos Humanos de Marcha Patriótica, 20 hombres “vistiendo prendas privativas de las fuerzas militares y portando armas de largo alcance” llegaron a la vereda Piedra Grande del corregimiento Esmeraldas, en El Rosario, a cobrarle “un impuesto”.

Nidio se negó. De inmediato, según la denuncia, “el grupo de hombres armados sacan a la fuerza a Nidio de su hogar y dirigiéndose a todos los habitantes de la vereda les dicen: ‘(sic) vamos a matar a todos los que vienen a hablar de sustitución y a todos los campesinos que estén de acuerdo con eso de la sustitución'”.

Horas más tarde, en un sector conocido como El Cable, “frente a todas las personas que allí se encontraban le disparan y lo arrojan al Rio Verde”, según el documento de Marcha Patriótica.

La denuncia dice que varios habitantes del sector reconocen a los autores del crimen como “integrantes del grupo paramilitar autodenominado ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia – AGC, ‘Frente Conquistadores del Sur’ o ‘Los del Morocho’,  que viene ejecutando este tipo de extorciones a la comunidad”.

Un mes de denuncias

La muerte de Nidio Dávila parece ser el resultado varios días de presencia armada en la región. El 5 de julio de este año, esa misma comisión de DD.HH. denunció a través de un documento público que “en horas de la mañana, la comunidad percibe la presencia de 20 hombres que visten prendas privativas de las fuerzas militares y se encuentran fuertemente armados, quienes se presentan como integrantes de las ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia'”.

También señaló que, de acuerdo con habitantes del sector, “el grupo paramilitar se dispuso a caminar por las veredas citando a los campesinos a una reunión que se realizará (…) en el polideportivo de la vereda San Rafael, del corregimiento de Esmeraldas”. Justamente el lugar donde asesinaron a Dávila el fin de semana.

Cuatro días después, el 9 de julio, a los corregimiento de El Vergel y Esmeraldas, en El Rosario, llegó un panfleto amenazante firmado por el “Frente Conquistadores del Su (sic)” de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia. El papel señalaba que “quienes se interpongan nuestro camino serán objetivo militar de nuestras tropas”.

Finalmente, entre el viernes 21 y endomingo 23 de julio, la comunidad de varias veredas de El Rosario denunció la “presencia de 60 hombres usando prendas privativas de las fuerzas militares, camisetas de color negro con un logo en forma de águila”. Según ese documento, estos hombres armados llegaron a las veredas El Verde y SanRafael, del municipio de El Rosario.

Hasta ahora, no se conoce más información sobre el asesinato de Nidio Dávila. Sin embargo, ¡Pacifista! conversó con varios habitantes del sector, que están “atemorizados” porque diseque esos hombres armados están organizando reuniones para hablar, seguramente, contra los planes de sustitución de cultivos. Los campesinos, en su mayoría, han rechazado la participación enseñas actividades, lo que los pone “en riesgo de muerte”, según una líder social con la que pudimos hablar.

 

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