Iván Cepeda (izq.) Hollman Morris, Luis Eduardo Peláez y David Flórez (der.)

En la lista de líderes sociales asesinados en Colombia entró Carlos Mario Hincapié, un promotor del partido Centro Democrático en el municipio de San Rafael, Antioquia. Su caso resultó llamativo para las organizaciones sociales: usualmente los líderes atacados son afines a los movimientos de izquierda y sus causas –como la reclamación de tierras– no comulgan con las de los simpatizantes del uribismo. El caso, confirmado por Policía Nacional y departamental y por el propio partido, se presentó el 28 de septiembre en la noche, cuando Hincapié regresaba de su ferretería hacia su casa. “Fue abordado por un sujeto que le disparó con un arma de fuego”, confirmaron las fuentes policiales.

Hasta ahí los hechos. Posteriormente han surgido una serie de especulaciones: ¿fue asesinado por pertenecer al Centro Democrático o por otras razones relacionadas con su actividad como comerciante y prestamista? La entidad encargada de dar la respuesta será la Fiscalía 63 seccional de Marinilla, donde actualmente reposa el caso. Cuando se dio a conocer el homicidio, el senador Álvaro Uribe trinó la noticia y envió un mensaje de condolencia a los familiares. Más tarde el Centro Democrático emitió un comunicado confirmando que Hincapié “se caracterizó por su liderazgo y compromiso social. Colaboró con el partido desde sus orígenes”.

No obstante, el partido de Uribe se abstuvo de relacionar el asesinato con el trabajo político. De hecho, reconocen que la principal actividad de Hincapié fue desempeñarse como  “comerciante durante sus 50 años de vida”. Fuentes del Centro Democrático nos comentaron que prefieren esperar a que se adelanten las investigaciones pertinentes antes de catalogar el caso como un “asesinato político”. De hecho, en el mismo comunicado el partido pide “celeridad en la investigación”, pues sería un episodio excepcional dentro del partido.

El alcalde del municipio, Abad Marín, habló con nosotros y dijo que por el momento lo mejor es ceñirse a los hechos, pues él, como integrante del Centro Democrático, no ha tenido problemas para adelantar su trabajo: “Él salió del negocio y lo asesinaron. No sabemos quiénes fueron los autores y nunca tuve conocimiento de que hubiese recibido amenazas. Es cierto que él era prestamista, pero no gota a gota ni nada de eso. Eso sí, era un seguidor acérrimo del Centro Democrático, muy activo en campañas como el plebiscito. No sabemos por qué lo mataron”.

En ¡Pacifista! consultamos a líderes importantes de la izquierda sobre este suceso.

Iván Cepeda
Senador del Polo Democrático

Cualquier asesinato que ocurra merece nuestra condena. Pedimos que exista celeridad en la investigación y que los autores sean condenados. Vengan de donde vengan, los asesinatos de líderes políticos merecen toda la atención. Nosotros no discriminamos por ideologías. Tenemos algo muy claro y es que cualquier tipo de violencia es condenable, mucho más si se trata de líderes sociales.

David Flórez
Vocero Nacional de Marcha Patriótica

Desde Marcha Patriótica rechazamos este asesinato y le pedimos a la Fiscalía que tenga celeridad en el caso y que encuentre prontamente a los responsables, así como lo hemos exigido cuando asesinan a nuestros integrantes. Si se comprueba que este último asesinato tiene relación con el activismo  del Centro Democrático, pues es un hecho repudiable que ratifica la necesidad de un gran pacto político por la paz. Es urgente que el señor Fiscal General deje de sabotear la implementación de los acuerdos de paz, que justamente traen garantías de seguridad para los movimientos políticos y que busca el desmonte de estructuras criminales que están detrás de estos asesinatos. Nosotros insistimos: para que la paz se consolide en Colombia es necesario que no maten a líderes, independiente del partido político al que estén afiliados. Necesitamos garantías para la paz.

Luis Eduardo Peláez
Diputado de Antioquia por el Polo Democrático

Es muy importante respetar la vida de todos los habitantes. Para nosotros es muy preocupante el asesinato de líderes sociales, independientemente de la orilla ideológica. Hemos avanzado en desarmar a un grupo como  las Farc y por eso creo que es el momento de empezar a dialogar, de generar discusiones con argumentos. Nos duele mucho por las personas que, con el asesinato de un líder, pierden un pensamiento. A nosotros nos han matado muchos líderes que si hoy estuvieran vivos podrían aportar soluciones para el país. Colombia nos ha enseñado que existen motivos para asesinar a alguien, pero no es así, ningún motivo es válido. En Antioquia no estamos en las mejores condiciones de seguridad, quedan rezagos del paramilitarismo como de las Farc, hay disidencias y crimen organizado. Sin embargo, vamos por un buen proceso y no debemos dejarlo caer.

Hollman Morris:
Concejal de Bogotá por el Movimiento Progresistas

La historia de Colombia no se puede repetir. No son solo los asesinatos de esta semana, sino toda una cadena de asesinatos por los que nos tenemos que manifestar. En las regiones siguen asesinando a los líderes sociales y, independientemente de la ideología que profesen, debemos rechazar este tipo de violencia. En Colombia se volvió costumbre asesinar a los líderes de las zonas más apartadas del país, principalmente donde se ha vivido el conflicto. Cada asesinato de un líder es el asesinato de la construcción política de una comunidad. Es inaceptable que después de la firma de los acuerdos de paz se presente una ola de asesinato contra estos liderazgos.

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