En la noche de este martes fueron asesinados dos exguerrilleros de las Farc en el municipio de Peque, norte de Antioquia. Los asesinatos de Vilmar Asprilla y Ansel de Jesús Montoya, antiguos integrantes del Quinto Frente de las Farc, se presentó antes de la medianoche, después de que terminaran una reunión política con los campesinos de la región. Ambos estaban en el lugar remplazando a su antiguo comandante, Wilson Cartagena, quien no pudo asistir al encuentro.

De acuerdo con Cartagena, a los dos indultados de las Farc los asesinaron justo cuando estaban esperando el último bus para viajar a Apartadó. Tampoco, agregó, contaban con medidas de protección por parte del Estado. Aunque el gobierno no se ha pronunciado públicamente sobre estos casos, envió una comisión con la Gobernación de Antioquia y la ONU para esclarecer lo que sucedió.

Que dos indultados de las Farc sean asesinados en los primeros 17 días de 2018 es un golpe de legitimidad para el Acuerdo de Paz. De acuerdo con el último informe de Naciones Unidas sobre la implementación del Acuerdo de Paz, publicado el 27 de diciembre de 2017, desde abril de ese año hasta diciembre fueron confirmados 34 asesinatos de exintegrantes de las Farc. Con los dos de Antioquia serían 36.

Los viejos integrantes de las Farc, hoy agrupados en el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, más que molestos, están preocupados por la ausencia de garantías que tienen sus excombatientes para integrarse a la sociedad civil. Pastor Alape, por ejemplo, dijo que los responsables “de este nuevo crimen contra compañeros decididos a la construcción de paz” son “los que promueven a sangre y fuego hacer trizas los acuerdos”. Diego Martínez, abogado del naciente partido de las Farc, nos dijo que “si bien el Estado ha realizado importantes ajustes en el tema de reformas, la Fiscalía no investiga y tampoco existe una política integral en materia de seguridad”.

Como lo muestra el gráfico de arriba, los asesinatos vienen en aumento desde septiembre. En tan solo tres meses fueron asesinados 14 indultados. Los departamentos en los que se presentaron la mayoría de los homicidios son: Nariño (15), Cauca (5) Antioquia (10). A este dato se suman los asesinatos –también confirmados por la ONU– de 13 familiares de exmiembros de las Farc entre abril y diciembre de 2017.

Otro punto que preocupa es la impunidad. De acuerdo con la ONU, la Fiscalía está investigando los casos y, hasta diciembre pasado, solamente una persona había sido condenada y otras tres habían sido arrestadas. La misma ONU reconoce que en el período electoral la situación puede agravarse y por eso recomienda que “se establezcan medidas de protección para quienes participan en actividades políticas, incluidos los exmbiembros de las Farc”.

En los departamentos de Antioquia, Caquetá, Cauca y Nariño, agrega la ONU, “se han denunciado amenazas contra miembros de ese partido. En la actualidad, los miembros de las Farc a cargo de actividades políticas a nivel local no cuentan con medidas de protección personal”. Sobre este punto, la Unidad Nacional de Protección (UNP) señala que, hasta el momento, de 162 integrantes del partido de las Farc que necesitan servicio de escolta, a 104 ya les fueron asignadas medidas de protección. Además, 609 exguerrilleros fueron capacitados en programas de protección.


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Las Farc están preocupadas por el asesinato de sus indultados


Lo que dice la UNP no es suficiente. Naciones Unidas tiene razón al preocuparse por el futuro de los indultados de las Farc. Además de los asesinatos, los exguerrilleros han recibido diferentes amenazas durante los últimos días. Esta semana se conoció, por ejemplo, que las disidencias de las Farc en Tumaco, conocidas como “Las Guerrillas Unidas del Pacífico”, declararon objetivo militar a los exintegrantes de las Farc.

Además – también esta misma semana – salió a la luz pública  un panfleto con presunta autoría de las Autodefensas Gaitanistas en el que amenzaron directamente al partido de las Farc: “Les vamos a volvar todas esas sedes que utilizan como facahada para delinquir. Les anunciamos que se avecinan más muertes”.

Otro caso reciente ocurrió el pasado 29 de diciembre,  cuando Ubaldo Zúñiga Iriarte, excomandante de las Farc conocido como “Pablo Atrato”, denunció un atentado en su contra durante una visita que hizo a Barranquilla. Pese a que la Policía señaló que se trataba de un presunto atraco, lo cierto es que la balacera dejó a una persona muerta y pudo afectar, si no es por los escoltas, a Zúñiga Iriarte.

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