Los años de guerra en Colombia han dejado regados por el país miles de minas antipersonal y artefactos explosivos improvisados. La utilización y el abandono de proyectiles, bombas de mortero, cohetes, granadas y minas por parte de los actores armados han acrecentado el drama del conflicto. Este armamento ha causado muerte, heridas físicas graves, y un impacto psicológico y socioeconómico devastador en muchas familias. Hasta octubre de 2016, la Dirección para la Acción Integral contra Minas de la presidencia contabilizó 11.460 víctimas de minas y municiones sin explotar.

Después de Afganistán, Colombia es el segundo país más afectado por estos artefactos explosivos. Para visibilizar esta tragedia, desde hace dos años la agencia de publicidad Sístole trabaja en la campaña “Letras de Apoyo”, un proyecto que, además de generar conciencia, busca recursos para financiar los costosos tratamientos para la recuperación física y psicológica de los heridos. La rehabilitación de uno de ellos, incluyendo cirugías, hospitalización, prótesis, fisioterapeutas y psicólogos cuesta alrededor de 200 millones de pesos.

Los cerebros de “Letras de Apoyo” diseñaron una tipografía creada con partes de otras letras a manera de prótesis. “Las letras, cuando pierden una extremidad, hacen una analogía muy clara de lo que le pasa a una persona herida por una mina. Quisimos entonces idear una tipografía que mostrara esa problemática, con letras que tuvieran prótesis”, explica Freddy Méndez, director creativo de Sístole.

Foto cortesía agencia Sístole

Foto cortesía agencia Sístole

Las letras fueron diseñadas por el argentino Nicolás Silva. La iniciativa es apoyada por Publicaciones Semana y Caracol Televisión. Estos medios de comunicación, explica Freddy, han regalado sus espacios de pauta para dar a conocer el proyecto y han usado la tipografía en sus distintas publicaciones. El proyecto también cuenta con la ayuda de la organización Reconciliación Colombia y la oenegé Campaña Colombiana Contra Minas.

El sistema de donación de “Letras de Apoyo” se vale de la tipografía para enganchar a las personas. Quienes respalden la iniciativa podrán descargar la fuente en sus dispositivos y usarla en sus comunicaciones. “Realmente, la tipografía es un pretexto simbólico para decirle a la gente que desde 5 mil pesos en adelante puede hacer un aporte a las víctimas. Muchos estamos usando la tipografía para firmar nuestros correos. Es un tipo de letra realmente funcional”, explica Freddy.

Los recursos que se recolecten serán donados a Reconciliación Colombia. Esta organización, por medio de una convocatoria, apoyará con dinero a las víctimas y financiará a quienes trabajan por ellas. Seis meses después, Publicaciones Semana hará un especial periodístico en el que presentará, uno a uno, a los beneficiarios de la campaña.

Foto cortesía agencia Sístole

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“Como agencia, poner al aire una campaña de este estilo nos llena de mucha alegría. Es una forma de compensar el consumismo que se estimula desde la publicidad y de aportar realmente al país”, dice Freddy.

Los canales de recolección de fondos estarán abiertos hasta el 15 de enero de 2017. Los interesados pueden ingresar a la página https://www.letrasdeapoyo.com/. Allí podrán hacer su donación, descargar y crear una firma con la tipografía, y cambiar su imagen de perfil de Facebook o Instagram con un avatar que apoye a los afectados por las minas antipersonal.

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