Miles de guerrilleros marcharon a principios de año hacia las zonas veredales. Foto: Farc.

Los 26 sitios donde las Farc se concentraron, fueron censadas y entregó sus fusiles, pistolas y balas, están a punto de llegar a su fin. Las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN) se acaban este martes, 15 de agosto, y le dan paso a unos espacios en los que los excombatientes seguirán sus procesos de capacitación y reincorporación a la vida civil.  Una especie de plan piloto de ‘ciudadelas de las paz’, aprovechando las construcciones que se realizaron durante casi ocho meses. Así que estas zonas seguirán existiendo, pero ya sin el rótulo que les había puesto el acuerdo para el fin del conflicto. Se llamarán entonces Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación

Si bien hasta el momento estas zonas han servido para el agrupamiento de los excombatientes, a lo largo de los últimos seis meses han sido varias las polémicas de las que han sido centro, en especial por los múltiples retrasos que sufrió su construcción. En algunos casos han sido tan considerables que incluso hoy hay Zonas Veredales que no están terminadas, como Mesetas (Meta), Caldono y Policarpa (Cauca). Según un informe entregado a mediados de julio por el Mecanismo de Monitoreo y Verificación, ninguna de estas tres zonas superaba el 15% de avance. De hecho el día que las Farc hicieron el acto público de dejación de armas, varios invitados no pudieron llegar por el estado de las vías de acceso a Mesetas.

Vea también: En Mesetas celebraron el desarme de las Farc, pero aún no hay zona veredal

No obstante, hoy la gran mayoría están listas, y ahora que se cumple su plazo de vigencia, consultamos a la gerencia de Zonas Veredales del gobierno para que nos contara cuáles serán los cinco cambios que vivirán los cerca de 7.000 guerrilleros que están concentrados en esos 26 lugares y los civiles que durante meses han compartido espacios con ellos.

 

Militares a las Zonas Veredales

El cambio fundamental que, según el gerente de Zonas Veredales, Carlos Córdoba, tendrán estas zonas a partir del martes es que serán campamentos de civiles desarmados. Tanto las Farc como el gobierno aseguraron que para el 15 de agosto no habrá un contenedor de la ONU en los 26 lugares de concentración de la guerrilla, así que a partir de ese momento “se acaba –cuenta Córdoba– la frontera de prohibición para la Fuerza Pública” que había establecido el acuerdo de paz.

Por ende, el ministerio de Defensa ha definido que los carabineros de la Policía, que hasta ahora hacen controles de acceso a las Zonas Veredales y están ubicados a kilómetros de los campamentos, se acerquen a los lugares de concentración de la guerrilla. “La idea es que estén al lado de los campamentos de las Farc”, señala el gerente de las Zvtn.

Es posible que los carabineros, que se encargarán de la seguridad de estos territorios, utilicen las sedes regionales del Mecanismo de Monitoreo y Verificación, que terminan sus funciones con el traslado de las armas hacia Bogotá.

Además, y de acuerdo con un plan estratégico de Mindefensa, el Ejército hará movimientos de reubicación a ciertos territorios que estén en riesgo. Habrá más presencia de militares en lugares donde se presenten amenazas, como en los departamentos de Guaviare, Nariño, Putumayo y Meta.

Las “carpas azules”

Según Carlos Córdoba, una de las solicitudes más urgentes de las comunidades rurales en Colombia tiene que ver con la posibilidad de acceder a los servicios de justicia. Por eso, una vez las zonas veredales se “abran” a la comunidad, el Estado tiene planeado establecer unas carpas azules en las que estarán funcionarios de la Defensoría del Pueblo, de la Fiscalía, militares y policías.

“La idea es acercar a las comunidades un espacio en el que puedan hacer trámites por temas de convivencia, un lugar donde puedan, por ejemplo, denunciar temas de tierras o de relación con los vecinos”, dice Córdoba.

Campamentos sin menores  

“Estamos haciendo el esfuerzo para que de aquí al 15 de agosto todos los menores en los campamentos salgan”, dijo el viernes pasado el comandante guerrillero ‘Pastor Alape’, en una conferencia de prensa. Esto significa que cuando se acabe la figura de Zonas Veredales no habrá un menor de las Farc en los campamentos.

Todavía persisten diferencias en las cifras de menores que quedan en las Zonas (luego de que las Farc entregaran 86 niños y adolescentes al Comité Internacional de la Cruz Roja – Circ), pues ‘Iván Márquez’ dijo en mayo pasado que eran 21 mientras que el gobierno tiene una cifra de 170.

Sin embargo, la salida de los menores de las filas de las Farc significa que la guerrilla cumple uno de los pedidos más importantes de la sociedad colombiana. Estos niños ingresarán al programa gubernamental “Camino diferencial de vida”.

 

Las Farc comienzan a recibir plata

Con el fin de las Zonas Veredales, entran en vigencia dos medidas económicas que el acuerdo de La Habana contempló para los guerrilleros en proceso de reintegración. La primera es conocida como “asignación única de normalización”, según el acuerdo, y dice que cada guerrillero recibirá 2 millones de pesos al término de la ZVTN.

La otra medida que comienza a andar es la renta básica que recibirán los excombatientes a partir de ahora. Según el acuerdo, “cada uno (a) de los hombres y mujeres hoy pertenecientes a las FARC-EP a partir de la terminación de las ZVTN y durante veinticuatro (24) meses, recibirán una renta básica mensual equivalente a 90% del SMLV (Salario Mínimo Legal Vigente), siempre y cuando no tengan un vínculo contractual que les genere ingresos”.

 

Zonas Veredales de puertas abiertas

A partir del martes, las comunidades podrán participar y utilizar los espacios que hasta hoy son exclusividad de las Farc. “Se abrirá una especie de manual de propiedad horizontal entre las Farc y la sociedad”, señala Córdoba para referirse a que tendrán que acordar entre todos qué espacios va a utilizar cada uno.

“Queremos integrar a la guerrilla y evitar que las Zonas Veredales se conviertan en un gueto”, dice Córdoba. El funcionario no descartó, por ejemplo, que en las capacitaciones que el Sena le va a dar a los guerrilleros puedan participar miembros de las comunidades aledañas a las zonas veredales.

Estos espacios también estarán abiertos a los gobiernos territoriales, que no habían tenido injerencia hasta ahora. “La idea del gobierno es crear unos Comités Departamentales para Espacios de Reincorporación, en los que participan las gobernaciones, las alcaldías locales, las Corporaciones Autónomas Regionales, la Agencia para la Reintegración, la Agencia para la Renovación del Territorio y la Oficina del Comisionado de Paz”, concluye Córdoba.

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