Foto: Facebook

¡Pacifista! reproduce este artículo en el marco de su alianza informativa con el diario El Espectador. Vea la nota original aquí.

Una corte de Nueva York lo había pedido en extradición junto con “Jesús Santrich” por cargos de narcotráfico. Ahora, será un delator.

Por: Redacción Judicial – El Espectador

Lo confirman fuentes de alto nivel de la embajada estadounidense en Colombia: Marlon Marín, quien fue capturado el pasado 9 de abril con una orden de extradición en su contra, viajó a Estados Unidos y va a colaborar con la justicia de ese país. La investigación por narcotráfico por la que fue detenido involucra también al líder del partido FARC Jesús Santrich y a dos hombres más: Fabio Younes y Armando Gómez. Todos siguen tras las rejas mientras Estados Unidos oficializa la solicitud de extradición; todos menos Marín.

Marín se encuentra en serios aprietos no solo en EE.UU. sino también en Colombia, porque al parecer empezó a liderar una red de contratistas que buscaban información privilegiada para quedarse con contratos relacionados con el posconflicto. La Fiscalía tiene una gran cantidad de horas de grabaciones de sus llamadas y otras pruebas que podrían incriminarlo. Al parecer, antes de viajar a Estados Unidos -lo cual habría ocurrido en la noche de este lunes 16 de abril-, Marín declaró sobre ese delicado tema, que tiene a los gobiernos donantes con las alarmas prendidas.

El acuerdo de cooperación judicial al que llegaron Marín y los estadounidenses perjudica principalmente a Jesús Santrich, cuyo arresto produjo fuertes reacciones de parte de la FARC, que considera que el Acuerdo de Paz está en su momento más delicado. Desde que fue detenido, Santrich entró en huelga y ha reiterado que es inocente. Para los exguerrilleros, no ser enviados a EE.UU. fue uno de los puntos más importantes durante las negociaciones de paz; la compleja situación de Santrich representa sin duda el más grande reto para el Acuerdo.


Lea también en ¡Pacifista!:

Captura de Santrich: una alerta para tomarnos en serio el proceso de paz


Esta mañana, en entrevista con La W, Santrich sorprendió con algunas de sus afirmaciones. Una de las pruebas que hay en su contra es un cuadro que le habría regalado firmado al narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero, quien está a la fuga y es uno de los jefes del cartel de Sinaloa. ¿Recibió este capo un cuadro hecho por Santrich? “Es posible”, respondió el exjefe guerrillero, pero aseguró que en el momento en que entró en contacto con el narco, creía que se trataba de un empresario y no de uno de los socios del Chapo Guzmán.

Sobre las reuniones con presuntos delegados de la DEA, quienes terminaron siendo agentes de la DEA infiltrados en una investigación por narcotráfico, Santrich dio a entender que, para él, eran inversionistas interesados en participar en proyectos productivos en Colombia, varios de los cuales están siendo patrocinados por gobiernos extranjeros -de ahí su reciente preocupación por la falta de transparencia en el manejo de los recursos-. Quien organizaba las reuniones con los mexicanos era, justamente, Marlon Marín.

Santrich asegura que primero morirá de hambre -está en huelga desde que fue detenido- antes que permitir su extradición. Pero, con el viaje relámpago de Marín a Estados Unidos, tanto Santrich como los otros dos hombres bajo arresto quedan en el peor de los mundos, con un delator a cuestas que ya dejó clara su intención de “echarlos al agua”. Para lograr que quedara libre, Estados Unidos no envió la documentación formal para solicitar su extradición, cosa que sí hizo ya con Santrich. Ahora, desde EE.UU., Marlon Marín está decidido a hablar.

ARTÍCULOS RELACIONADOS