Paz Wear, la marca de ropa confeccionada por víctimas del conflicto. Foto cortesía Paz Wear

Paz Wear, la marca de ropa confeccionada por víctimas del conflicto. Foto cortesía Paz Wear

En Colombia hay más de 8 millones de víctimas del conflicto. Esas 8 millones de víctimas son algo así como –imagínese– llenar el estadio Nemesio Camacho El Campín unas 164 veces. La imagen es más abrumadora si multiplicamos el número de víctimas por la cantidad de problemas que enfrentan para rehacer su vida. Llegar a un nuevo lugar, adaptarse, hacer duelos, reconstruir sus vínculos sociales, hacer papeleos, sobrevivir, evitar el estigma.  

Pero, quizás, de todos los problemas que enfrenta una víctima, conseguir trabajo es uno de los más urgentes. Hay que trabajar para poder vivir. Y conseguir un ‘camello’ después de haber perdido todo –o mucho– no es fácil.

Para eso nació Paz Wear, una iniciativa que pretende dar trabajo digno a las víctimas y ayudarlas a desarrollar un proyecto de vida a través de la confección de ropa para hombres, mujeres y niños. Detrás de la idea está Jader Zuleta, un tolimense, un empresario que también fue víctima. A él lo extorsionaron y lo amenazaron hasta obligarlo a salir del país por cuatro años.

“Ser víctima me despertó una gran sensibilidad social y cuando escuché al Presidente hace dos años hablando del proyecto de paz en Cartagena me pregunté cómo podía aportar yo a la paz”, dice Zuleta. 

El concepto de víctima para Jader y su empresa no excluye a nadie. Ellos no preguntan qué pasó, simplemente se asesoran con la Unidad de Víctimas y la Agencia Colombiana para la Reintegración y reciben al que llegue, siempre y cuando tenga ganas de trabajar y capacitarse.

Paz Wear, la marca de ropa confeccionada por víctimas del conflicto. Foto cortesía Paz Wear

Paz Wear, la marca de ropa confeccionada por víctimas del conflicto. Foto cortesía Paz Wear

“Para nosotros víctimas son todos, desplazados, reinsertados… Con el tiempo uno se va dando cuenta qué les pasó, si los desplazaron o les mataron un familiar, o si son reinsertados. Pero decidimos no preguntar. Son víctimas del conflicto como lo somos todos los colombianos”, dice Zuleta.

La iniciativa surgió en 2014 pero empezó a funcionar a principios de este año, entre enero y febrero, en Ibagué, en el Tolima, donde nació Jader. Hasta ahora, con una inversión de 500 millones de pesos han logrado montar el taller, conseguir la maquinaria y darle trabajo a 25 personas entre operarios y personal administrativo que han sacado adelante un producción de alrededor de 15 mil prendas de vestir.

El ambiente en la empresa, según cuenta Jader, es muy positivo, pues los demás trabajadores han acogido y respaldado a las víctimas. El único inconveniente, hasta ahora, ha sido la poca constancia. Algunos de los trabajadores van y vuelven, trabajan una semana o quizás un mes y se van, algunos incluso desaparecen sin decir nada y Jader para eso no tiene una explicación certera, apenas y esboza una teoría: algunas víctimas tienen problemas para consolidar un proyecto de vida.

Además de un trabajo, con un salario legal y toda las prestaciones, en Paz Wear procuran brindar a los trabajadores apoyo psicológico para facilitar su proceso de reintegración. “Hay que acompañarlos desde muchos aspectos. Charlas, psicología, fortaleza del núcleo familiar, unión. Los fines de semana para ellos son muy difíciles porque tienen la oportunidad de salir y tomar trago y se les vienen recuerdos, problemas, entonces también hay que acompañarlos en ese tema”, dice Jader.

Aunque en un principio mucha gente intentó sacarle la idea de trabajar con víctimas de la cabeza, Jader siguió adelante. Familiares y amigos le insistieron en que la idea era un riesgo, que muchos podrían confundirlo con un tema político. Pero, dice, Paz Wear no hace campaña, no está afiliada con ningún partido político. Su intención es clara: dar a las víctimas una oportunidad para desarrollar una vida. Para Jader es un compromiso con el país, con el futuro, con la paz.

“El ejemplo de nosotros es muy importante porque, como colombianos, veíamos la paz y el conflicto como un problema del Gobierno, como un problema de otros, y no es así, esto es problema de todos. El momento que estamos viviendo, el paso que estamos dando como sociedad en el camino de la paz lo tenemos que dar entre todos. Todos tenemos que aportar algo para que la paz sea una realidad”, concluye Jader.

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