De izquierda a derecha: Jorge Enrique Vélez, Juan Manuel Galán, David Flórez, Antonio Navarro, Juan Manuel Corzo y Víctor Correa. Montaje: ¡Pacifista!

Las víctimas de las 16 regiones más afectadas por el conflicto armado en Colombia perdieron el último chance que tenían para tener representación directa en el Congreso. Las curules que les otorgaba el Acuerdo de La Habana, conocidas como Circunscripciones Especiales de Paz, fueron sepultadas por el Consejo de Estado, tribunal que emitió un fallo rechazando la petición del ministro del Interior, Guillermo Rivera, de avalar la votación que, según el gobierno, le daba luz verde a las circunscripciones.

El Consejo de Estado, en última instancia, revocó el fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que, en diciembre de 2017, avaló el proyecto y lo remitió a sanción presidencial. El Consejo de Estado señaló que el ministro falló a la hora de interponer una acción de cumplimiento, pues antes de acudir a los tribunales debía remitirse al presidente del Congreso, es decir, agotar las salidas legislativas.

El pecado del ministro Rivera fue acudir a los tribunales en lugar de manifestar públicamente en el Congreso que, para el gobierno, a la hora de votar las circunscripciones no se contaban los votos de Musa Besaile, Bernardo ‘Ñoño’ Elías y Martín Morales, apartados del congreso por escándalos de corrupción y parapolítica. En diciembre de 2017, cuando se votó el proyecto, 50 senadores de en 99 posibles votaron a favor. Sin embargo, la secretaría del Senado lo hundió porque en total son 102 parlamentarios en esa cámara, lo que quiere decir que, en teoría, no alcanzaron las mayorías.

Partidos como Cambio Radical y el Centro Democrático votaron en contra de las circunscripciones argumentando que no serían las víctimas sino que 16 representantes de las Farc los que tendrían acceso a las curules. Ahora que el Consejo de Estado rechazó la petición del Gobierno, será el Congreso el que defina, con una nueva metodología, cómo accederán las víctimas al poder legislativo, pues de lo contrario se estaría incumpliendo con lo pactado en La Habana. Hablamos con representantes de siete partidos políticos sobre la decisión del Consejo de Estado. Esto nos contaron.

 

Juan Manuel Galán
Partido Liberal

“Este semestre tenemos que trabajar en una ley que permita habilitar a las víctimas para participar en las elecciones locales del año entrante, buscar favorecerlas a través de mecanismos de discriminación positiva. En estas elecciones legislativas tendrán que participar aisladamente, con los partidos que las avalaron. La idea es comenzar a estudiar un mecanismo que permita que las víctimas y sus organizaciones en efecto alcancen esa participación política y no que ese espacio se los tomen otras fuerzas”.

Víctor Correa
Polo Democrático

“Ahora quedan pocas salidas jurídicas y lo que queda en firme es la decisión del presidente del Senado, que negó las mayorías para que las circunscripciones fueran aprobadas. Esto quiere decir que hoy no existe un Acto Legislativo que les permita a las víctimas participar en las elecciones de marzo. Que participen en las elecciones locales de 2019 dependerá mucho de la voluntad política de los congresistas, pues será necesario radicar un acto legislativo nuevo. Eso sí, este punto tendrá que cumplirse porque hace parte de los Acuerdos de Paz. Desde nuestro partido vamos a votar positivo”.

 


Lea también en ¡Pacifista!:

“El Congreso les tiene miedo a las víctimas”, líderes de las circunscripciones de paz


David Flórez
Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc)

“Lo primero que debe suceder es que el nuevo Congreso esté a la altura de la reparación integral de las víctimas, que trabaje por ellas y por sus intereses. En segundo lugar, este incumplimiento del Acuerdo de Paz amerita una gran movilización nacional de víctimas, una movilización que les permita entender a los partidos de extrema derecha por qué es necesario que las víctimas participen en el Congreso. Ellos fueron los que las dejaron sin curules. La tercera salida es comenzar a analizar otras salidas jurídicas, pues lo cierto es que hubo una violación de una Ley Estatutaria y del Acuerdo de Paz, que hace parte del orden normativo nacional”.

 

Antonio Navarro Wolff
Alianza Verde

“Ahora en marzo comienza a debatirse una nueva reforma constitucional en el Congreso. Si esta reforma tiene éxito, las víctimas podrían participar en las elecciones locales de 2019. La reforma dura un año, por eso creo que alcanzarían. La otra opción es que se lleven a cabo unas elecciones atípicas para Congreso después de marzo, algo que no creo que suceda. Lo que tiene que quedar claro es que si las víctimas acceden a esa participación política deben quedar vigentes los ocho años de este beneficio”.

 

Juan Manuel Corzo
Partido Conservador 

“Lo que debería suceder es que se vuelvan a crear los espacios para las circunscripciones de las víctimas, pero que esta vez es necesario que se asegure que de verdad sean para las ellas y no para los victimarios. Para que vuelvan a implementarse tienen que empezar a existir las garantías necesarias para que las circunscripciones sí sean destinadas verdaderamente a las víctimas y no a las Farc. Hay que tener en cuenta que hay zonas en las que la gente ni siquiera puede votar y que estas 16 circunscripciones son de zonas donde no existe garantía o seguridad electoral, por lo que es más difícil que las víctimas puedan llegar a la contienda política”.

 

Alfredo Rangel
Centro Democrático 

“Mi propuesta es, y siempre ha sido, impulsar la creación de una circunscripción nacional para víctimas. Con ella se puede aplicar la misma dinámica que existe con las comunidades indígenas y comunidades afro. El establecimiento de esta medida crearía políticas que favorecerían la participación de las víctimas en el Congreso. En Colombia hay 7 millones de víctimas, y una circunscripción nacional les daría presencia asegurada y efectiva, además de que se reglamentaría la participación para que avale solo a quienes de verdad sean víctimas”.

Jorge Enrique Vélez
Cambio Radical

“La solución a esta cuestión está, en mi opinión, en la creación de un proyecto de ley nuevo que reglamente las circunscripciones para las víctimas de forma detallada. El problema es que en el espacio que había para las circunscripciones no existían restricciones necesarias que garantizaran que todos los que participaran sí fueran víctimas.  Esta ley debe establecerse para que acoja víctimas y no victimarios”.

 

ARTÍCULOS RELACIONADOS