Todas las fotos por Mateo Rueda.

Por: Felipe Sánchez Villareal y Maria Alejandra Rodríguez

La basura es para los recicladores como la tierra para los campesinos”, retumbaba insistentemente desde el altavoz de la camioneta de la Asociación de Recicladores por Bogotá. “Sí, sí, sí al reciclador; no, no, no al contenedor”, coreaban decenas de manifestantes con uniformes de Basuras Cero, banderas de Colombia y camisetas de diversas asociaciones de recicladores de Bogotá. Otros arengaban al ritmo de garrafones vacíos de agua: “¿Y qué quieren los ricos? ¡Los ricos quieren más! ¡Quitarnos la basura para ellos reciclar!”

Desde las 10:00 de la mañana, un grupo de casi 4.000 recicladores de más de 30 asociaciones salió a protestar a lo largo de la carrera Séptima hasta la Plaza de Bolívar en Bogotá. “Salir a marchar hoy significa que no tendré comida para llevar esta noche a mis hijos, pero si no marchamos nos quedaremos sin trabajo”, afirma Jairo Rodríguez, de la Asociación de Recicladores de Bogotá. “El señor alcalde sacó un decreto en el que dice que va a colocar desde diciembre unos contenedores. Y eso significa que todos los recicladores salen del sistema, como los caballos de las zorras”, cuenta Orlando Páez, vocero de la organización Recicladores por Colombia. “Los contenedores los ubican en ciertos puntos. Con tapa, que solo tienen espacio pa’ meter la basura, y les echan candados”.

La llamada ‘contenerización’ es uno de los planes piloto que se contempla para la implementación del modelo de aseo que comenzaría a regir desde enero de 2018, impulsada por la alcaldía de Peñalosa. Ese modelo consiste en la instalación de una serie de contenedores en diversos puntos de la ciudad, con los cuales pretenden que los ciudadanos clasifiquen por su propia cuenta los residuos (distinguidos entre reciclables y orgánicos).

La directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), Beatriz Elena Cárdenas, explicó en una entrevista con RCN que los contenedores estarían ubicados bajo tierra en las aceras y solo los operadores de aseo podrían acceder a los residuos con una llave. También aseguró que el papel de los recicladores “debe migrar un escaño más adelante en educación a la sociedad” y que estos seguirán ayudando en el reciclaje y el transformación y comercialización de estos productos.

Según cifras de El Tiempo, en Bogotá hay alrededor de 22.000 recicladores de oficio, de los cuales solo 6.935 están vinculados a alguna asociación. Esto significa que la mayoría de ellos no cumpliría con los requisitos para hacer parte de una empresa, en caso de que se privatice la recolección de materiales aprovechables. “Nos quieren sacar. Quieren desplazarnos por los containers. La próxima, si no cambia esto, nos vamos a tomar el botadero de Doña Juana. Si no nos paran bolas, nos vamos a tomar Doña Juana”, dice Dora Lilia, una recicladora independiente que salió esta mañana a la marcha.

No es la primera vez que el gremio de recicladores ha salido a tomarse las calles de la ciudad. La marcha más sonada fue en 2009, cuando miles de recicladores protestaron contra la Ley 1259 que, alegaban, criminalizaba su oficio. Más adelante, a principios de enero de este año, impusieron una tutela contra la licitación de aseo en Bogotá, que fue negada al considerar que no se estaban vulnerando sus derechos fundamentales a la vida, al mínimo vital y a la igualdad. Según el gremio, la Unidad Administrativa de Servicios Públicos (Uaesp) no tuvo en cuenta a esta población que, por orden de la Corte Constitucional, están obligados a vincular a la recolección de basura reciclable.

Sin embargo, es importante recalcar que esta población trabaja bajo un esquema de libre competencia; es decir, que no cuentan con prestaciones, ni con posibilidad de jubilarse o alguna garantía laboral. Para el coordinador de la ARB, Silvio Ruiz, más de 21.000 recicladores tendrían que afiliarse a una empresa, lo que representaría dejar sus prácticas de competencia por las cuales se han regido por casi dos décadas.

El pasado miércoles 4 de octubre, la Alcaldía de Bogotá abrió la licitación que entrará a regir en 2018, con la cual se definirán las empresas que recogerán las basuras de la ciudad durante los próximos años.

El negocio de las basuras, que mueve alrededor 5 billones de pesos, según cifras recuperadas por Carlos Hernández en La Silla Cachaca, ha desatado una serie de confrontaciones entre la Administración Distrital y diversos sectores que se oponen a la privatización de la gestión de los residuos. Algunas propuestas de esa licitación, dicen los manifestantes, ha dejado el futuro de los recicladores en una zona gris. Sobre todo por la propuesta de ‘contenerización’: “Quieren ‘conteinizar’ la ciudad. Así evitar nuestro acceso al trabajo del reciclaje. ¿Por qué? Porque si no podemos tener acceso a sacar el material reciclable como lo hacemos hoy en día no lo podemos sacar y clasificar”, afirma Daisy Cordero, de la Asociación de Recicladores Camilo Torres.

Asimismo, para Nohra Padilla, líder de la asociación de recicladores de Bogotá (ARB), afirma que el Gobierno tiene “un esquema de presión sobre los recicladores” y dice que los intereses de los grandes empresarios les “está quitando una tajada muy importante en el manejo de residuos”. Así pues, por medio de la protesta, la líder quiere anunciarle a la ciudadanía que los recicladores exigen “derecho al trabajo y a las tarifas justas” y recalca que la ciudadanía “es quien paga esas tarifas”.

“¿Y qué quieren los ricos? ¡Ponernos la rodillas y solo ellos la tarifa cobrar! ¡La ciudad contenerizar y al reciclador al diablo mandar!”

Foto: Jairo Rodríguez, líder de la ARB

Jairo Rodríguez, que desde hace 18 años trabaja como reciclador en la capital y conoce la situación a profundidad, asegura que en Bogotá las personas no tienen la cultura de reciclar y por ende, los contenedores que propone a licitación no servirían para tal propósito. Explica que en cada barrio se pelearían por “tener el material de los contenedores, y así los recicladores de tercera edad y discapacitados quedarían excluidos”.

Deja claro que el gremio tiene “una vida nocturna con unos horarios que nos son constantes”, al igual que Yadira Hernández de Aso Goleros, quien predice que “va a pasar es lo que pasa con los transportadores: la guerra del centavo. Va a ser una cacería y una pelea incluso dentro de los recicladores”.

Con la licitación abierta hasta el 17 de noviembre, las presiones y disputas en torno al nuevo modelo de aseo que pretende implementar la administración Peñalosa podrían seguir intensificándose. Mientras se decide qué empresas gestionarán los residuos de Bogotá, los recicladores exigen que la Corte Constitucional intervenga y respalde su derecho al trabajo.

“Así como ellos tienen derecho a comer y a trabajar, nosotros los recicladores también. Nosotros estamos haciendo una labor indispensable: una recuperación de la basura. Para que todos los que son dueños de apartamentos no vean basura en la calle, que la vean reciclada, que el material se pueda reusar”, sentencia Orlando Páez, vocero de Recicladores por Colombia.

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