Las negocaciones públicas con el ELN empezaron en febrero de 2017. Foto: Juan Pablo Rodríguez

Las negocaciones públicas con el ELN empezaron en febrero de 2017. Foto: Juan Pablo Rodríguez

En Colombia, los diálogos de paz con el ELN han ocupado un segundo plano en la opinión pública – hasta ahora, en lo corrido de 2017,  los temas de paz han estado más centrados en la implementación del acuerdo con las Farc que en la incipiente negociación de uno nuevo. ¿Pero qué pasa en Ecuador, donde en este momento se encuentran sentados los negociadores de ambas partes?

En vísperas del cierre del tercer ciclo de las negociaciones del Gobierno con el Eln en Quito, Ecuador, que se extenderán hasta la primera semana de septiembre, quisimos averiguar qué tanto saben los ciudadanos de este país acerca de las negociaciones de paz que están sucediendo en su territorio.

A una hora de la capital, en el Valle de los Chillos, en un terreno privado de la Universidad Católica, está la Hacienda Cashapamba. Aunque ninguna fuente oficial lo ha confirmado, se dice que allí se desarrollan las conversaciones entre el ELN y el gobierno colombiano. Sin embargo, esta información no es del dominio general de los ecuatorianos, ninguno de los que entrevistamos tenía idea alguna de dónde sucedían las negociaciones.

A las afueras de la Universidad Católica en Quito, donde se sitúa la Hacienda Cashapamba

A las afueras de la Universidad Católica en Quito, donde se sitúa la Hacienda Cashapamba

De hecho, la gran mayoría de ellos no tenía idea de la existencia de un proceso de negociación con el ELN, tampoco sabían que su país es garante del mismo y, más aún, no tienen ni idea de qué es el Ejercito de Liberación Nacional. En cambio, los ecuatorianos entrevistados si estaban al tanto de quienes son las Farc y cuál es su historia, al menos la más reciente.

“¿De ley?” –como diciendo ¿es en serio?– preguntaron varios ecuatorianos cuando les explicamos que a las afueras de Quito delgados del gobierno colombiano negociaban con la segunda guerrilla más grande del país. No podían creer que su país auspiciara un tema tan delicado sin que ellos hubieran llegado a enterarse.

Para otros, Colombia solo ha tenido y tendrá una guerrilla. Confundían al ELN con las Farc y aplaudían su decisión de dejar las armas, a pesar de que esta misma guerrilla, en días recientes, le tendió una emboscada a una patrulla de militares en Arauca.

Tan solo unos pocos conocían información de las negociaciones, para ser exactos solo cuatro personas de las casi 40 que entrevistamos –una de ellas colombiana– sabían que en Ecuador se estaba negociando un acuerdo de paz con su vecino del norte.

Según Fernando Vega, un ecuatoriano que vende helados en el parque La Carolina, el ELN durante el gobierno de Uribe Vélez “bombardeó” la zona fronteriza y causó muchos conflictos con el expresidente ecuatoriano, Rafael Correa, “eso es todo lo que sé del ELN”, respondió Vega, quien desconocía que las bombas que cayeron en la región fronteriza de Sucumbíos fueron arrojadas durante un operativo del ejercito colombiano que resultó en la muerte de ‘Raúl Reyes’, comandante de las Farc.

“No sabíamos que pudiera estar esa guerrilla en Quito”, dijeron Martha y Luis pensando que el ELN estaba haciendo ataques esporádicos en la capital. Además, preguntaron cuántas personas había matado el grupo subversivo en los últimos días.

La agenda de negociación entre el ELN y el Gobierno consta de 6 puntos. Foto: Juan Pablo Rodríguez

La agenda de negociación entre el ELN y el Gobierno consta de 6 puntos. Foto: Juan Pablo Rodríguez

Ahora, no todos los ecuatorianos con los que conversamos desconocían por completo la historia reciente de la guerra que se libra al norte de la frontera:

“Sabía del proceso de las Farc y sabía que el próximo grupo que quieren desmovilizar es el ELN, pero no tenía ni idea que las conversaciones eran en Quito. Es delicado que estén permitiendo eso” nos contó Ender, un empresario de 26 años originario de Manabí, en la costa del país. Para él, tener a un grupo subversivo en su tierra natal significa estar expuesto a ataques terroristas.

Cuando le explicamos las negociaciones a Mateo, un estudiante universitario de 23 años, y le preguntamos qué opinaba de que su país fuera participante respondió, “suena a que aquí hay más apertura, acá se puede escuchar a todas las voces”, y explicó que se identifica como un Correista (seguidor del ex presidente, Rafael Correa).

“Es un grupo radical, ¿no? Pues somos países hermanos y nos puede afectar en la frontera” aseguró Carlos Valseca, que además expresó que las negociaciones también son importantes para los ecuatorianos, aunque él personalmente no tuviera idea de que estaban sucediendo.

A pesar de no estar al tanto de los pormenores del proceso, una respuesta común que tuvieron los ecuatorianos cuando les explicamos lo que estaba sucediendo en su país desde febrero de 2017, es que hacer la paz con grupos armados es necesario y beneficioso para toda América Latina. Sin embargo, siendo un país que no ha tenido conflictos armados internos intensos – a excepción de la corta aparición del grupo armado Alfaro Vive ¡Carajo!– para los ecuatorianos las negociaciones de paz  resultan un tema extraño y distante.

Manuel y Francy cuando se enteraron de las negociaciones con el ELN en Quito.

“Como no nos afecta a nosotros no le he puesto atención al tema. Los que viven la guerra deben ser los que se preocupan, pero si se da la paz, qué bien”, explicó Manuel, que junto con su esposa Francy se sorprendieron cuando les explicamos el rol de Ecuador en las negociaciones.

“Es Ejército de Liberación Nacional, me parece”, dijo Francisco un comunicador social originario de la capital, “por cuestiones políticas se ve como un acuerdo complicado, incluso creo que tienen secuestrados”. Para él, América Latina está pasando por un momento difícil en donde “se ha tratado de justificar lo injustificable” a través de la política y por eso es importante negociar con los grupos rebeldes.

Francisco, de las pocas personas que estaba enterada de las negociaciones con el ELN.

¿Y qué dicen los medios ecuatorianos?

“Te aseguro que he estado leyendo periódicos y que no hay información de eso” enfatizó Francy la esposa de Manuel. “Las noticias son muy pobres, solo en las noticias de canales colombianos se amplía más la noticia. Acá no le dan casi importancia” nos contó Rodrigo Suárez que tiene una pareja colombiana y por eso estaba enterado del proceso con el ELN.

Sin embargo, al consultar los periódicos más importantes de Ecuador –El Telégrafo, El Comercio y El Universo– la cantidad de noticias era mucho mayor a la que los ecuatorianos decían haber encontrado. Por ejemplo, solo en el mes de julio,  El Telégrafo publicó en su portal seis noticias acerca de las negociaciones, y en lo que va corrido del año la cuenta supera las 50 publicaciones. Por su parte, El Comercio tiene siete noticias en el mes de julio y más de 70 noticias en 2017 acerca del ELN.

Incluso, cuando Lenín Moreno el nuevo presidente se posesionó en mayo de este año, recalcó su apoyo a los diálogos de paz y ofreció al país como sede permanente de las negociaciones “hasta que la paz se consiga”. Quizá, el problema radica en que las negociaciones no son la clase de historia que se viraliza en Facebook: ni en Ecuador, ni en Colombia.

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