Foto: Farc

“Timochenko”, junto a varios integrantes del Secretariado de las Farc, durante la ceremonia de dejación de armas en Mesetas. Foto: Captura de pantalla – Farc

“Adiós a las armas”, dijo con la voz quebrada Rodrigo Londoño, el máximo líder de las Farc, en la mañana de este martes. En la zona veredal de Mesetas (Meta), el exguerrillero conocido por el país como ‘Timochenko’ confirmó la histórica noticia: las Farc abandonaron los fusiles, dejaron de existir como organización armada y se volcarán a la política legal. Hoy, de acuerdo con el jefe de la misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, dejaron de participar en el conflicto colombiano 7.132 armas y 6.803 guerrilleros.

Vea también: Santos en la dejación de armas de las Farc: sus frases para la historia

Les dejamos algunas de las frases más contundentes de Londoño, que hizo el anuncio más esperado de la historia reciente: “Termina nuestro alzamiento armado de 53 años”.

 

Seguiremos existiendo como movimiento político.

Tal como ha reiterado desde la época de los diálogos de La Habana, Londoño declaró que las Farc no desaparecerán, sino que se transformarán en un movimiento político “que desarrollará su accionar por vías legales, sin armas y pacíficamente”. En cuanto a las armas del Estado, sobre cuyo destino no se habló en la mesa de diálogos, dijo que el compromiso del gobierno es “no utilizarlas para perseguir a los opositores políticos ni al pensamiento crítico”.

 

 Hemos honrado nuestra palabra. Esperamos que el Estado cumpla la suya.

Luego de que Arnault certificara que las Farc entregaron todas sus armas en condiciones de “alta calidad y operatividad”, Londoño sentenció que la guerrilla cumplió su palabra de abandonar la lucha armada. Sin embargo, aprovechó para reclamarle al gobierno por las demoras en la implementación del acuerdo. Dijo, por ejemplo, que la reforma rural integral pactada en Cuba debe “ser implementada con celeridad, pues entendemos la necesidad estratégica del desarrollo del campo”.

El ahora exjefe guerrillero también pidió que no se le pusieran trabas a la creación de las Circunscripciones Especiales de Paz, que está en trámite en el Congreso, ni a los “derechos y garantías para las organizaciones políticas y sociales, incluido el partido nacido de la transformación de la insurgencia en fuerza política legal”.

Dos temas más hicieron parte del reclamo: la tardanza en las amnistías e indultos, que tiene en huelga a los guerrilleros presos de todo el país, y la demora en la puesta en marcha de los programas para la reincorporación de los excombatientes.

 

Las trágicas experiencias del pasado no podrán repetirse.

Como a cualquier guerrilla que deja las armas, a las Farc les preocupa su seguridad. El país ya ha vivido los asesinatos de los guerrilleros liberales que entregaron las armas en los 50, el magnicidio del exjefe del M-19 Carlos Pizarro, la persecución contra los integrantes de las Farc que dejaron la guerra para vincularse a la Unión Patriótica y los homicidios de excombatientes del EPL (muchos de ellos a manos de las propias Farc).

Por eso, Londoño pidió públicamente poner en marcha todas las medidas pactadas para proteger a los guerrilleros y a los movimientos sociales y políticos de oposición. Entre ellas, la Comisión de Garantías de Seguridad, la Unidad Especial de la Fiscalía para perseguir a las organizaciones sucesoras del paramilitarismo y el Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política.

Sobre los asesinatos de líderes sociales, que ascienden a 37 desde que arrancó la implementación, Londoño declaró: “Sea este el momento para expresar nuestra preocupación por la negligencia estatal en la honra de su palabra: los asesinatos de dirigentes populares no se detienen, mientras crece la amenaza paramilitar en todo el país y la muerte alcanza ya a guerrilleros y milicianos indultados”.

 

Los acuerdos no son para las Farc, son para el pueblo.

Luego de dar su balance sobre la implementación, Londoño dijo que la dejación de armas “llena de autoridad” a las Farc para exigir el cumplimiento de lo acordado. Señaló que, para presionar ese cumplimiento, se apoyarán en la sociedad colombiana y en la comunidad internacional. Y remató: “los colombianos no permitirán que se nos estafe de nuevo”.

ARTÍCULOS RELACIONADOS