Ilustraciòn por Zafaraz.

Aparte de posar frente a una figura de Lenin, hay pocas cosas que los exguerrilleros de las Farc pueden hacer sin despertar una polémica nacional: si hacen un concierto en la plaza de Bolívar, hay polémica; si los ven en Crepes & Waffles, hay polémica; si alguien cree que vio a uno avión (aunque en realidad no), hay polémica; y si uno de ellos se lanza a la presidencia, por supuesto, hay polémica.

El caso es que, once meses después de que los Acuerdos de paz con las Farc entraran en vigencia, la mayoría de colombianos todavía no tienen muy claro dónde pueden estar y qué pueden hacer los exguerrilleros que se sometieron al proceso. Por eso le preguntamos al abogado de las Farc, a algunos de sus detractores políticos y al exgerente de las zonas veredales cuáles son los derechos que, a la fecha, tienen los exguerrilleros de las Farc. Esto fue lo que nos dijeron:

“De momento, la mayoría de los exguerrilleros que entraron al proceso tienen exactamente los mismos derechos que los demás colombianos”, afirma  Enrique Santiago, abogado de las Farc.

Según Santiago, los únicos exguerrilleros que no cuentan con libertad de moverse por el país son aquellos que se acogieron a la ley de amnistía, pero contra los cuales ya existían condenas por delitos no amnistiables (en su mayoría, delitos de lesa humanidad, como el secuestro y las masacres).

Originalmente, este grupo era de alrededor de 500 excombatientes que fueron trasladados hasta la zonas veredales de Mesetas y que debían permanecer recluidos allí hasta definir su situación jurídica. A medida que el Gobierno ha venido adelantando la amnistía a los excombatientes de la guerrilla, este grupo se ha venido reduciendo y hoy en día solo quedan 70 exguerrilleros a la espera de amnistía.

Según Santiago, luego del pasado 15 de agosto, fecha en la que las zonas veredales dejaron de existir y pasaron a llamarse Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), este grupo de exguerrilleros quedó “en libertad condicional y a disposición de la JEP”.  Así que hoy, incluso estos exguerrilleros están en libertad para desplazarse por el país.

Para el abogado de las Farc, hoy los exguerrilleros también pueden ejercer sus derechos políticos como el resto de los ciudadanos: “(Los exguerrilleros) solamente podrían tener limitaciones cuando tengan condenas previas al Acuerdo de paz que tengan como castigo la pérdida de derechos políticos”. Esta interpretación daría vía libre a la candidatura presidencial de Timochenko.

Carlos Córdoba, director de pedagogía y construcción de paz del Alto Comisionado para la paz, confirmó que hoy en día los exguerrilleros “pueden moverse por todo el territorio nacional, quedarse en los campamentos para formular proyectos productivos o colectivos o salir de los campamentos para hacer proyectos individuales”.

Según Córdoba, así  como los exguerrilleros son libres de moverse como ciudadanos del común, pueden ser arrestados como ciudadanos del común. Así sucedió en el caso de un excombatiente que fue detenido recientemente en Puerto Rico, Caquetá, por ser sospechoso de un asesinato cometido en julio de este año.

Sin embargo, al ser consultado por los derechos políticos de los exguerrilleros, Córdoba se limitó a decir que no era la persona correcta para contestar a esa pregunta.

Mucho más asertivo se mostró Camilo Rubiano, abogado del Centro Democrático y autor del libro Un acuerdo inviable, con prólogo de Álvaro Uribe.

“Ellos no tienen esos derechos que están diciendo—dijo Rubiano acerca de los derechos políticos de los exguerrilleros—en este momento están haciendo un tránsito y hasta que no se sometan a la JEP ellos no pueden participar en política. Ellos no pueden decir que están amnistiados porque aún no han se ha presentado ante la JEP”.

Para Rafael Nieto Loaiza, precandidato presidencial por el Centro Democrático, la norma que aplica para los exguerrilleros hoy, es la misma que ha aplicado siempre: “Hasta que el Congreso no apruebe los actos legislativos sobre la reforma política y la ley estatutaria sobre jurisdicción de paz se aplican las normas que están hoy y no podrían participar (en política)”.

Rubiano y Nieto apuntan a un vacío jurídico que de hecho sí existe hoy en Colombia. En teoría: luego de ser amnistiados bajo la justicia ordinaria, los guerrilleros pasarían a responder por sus delitos ante la Justicia Especial para la Paz. Sin embargo, dado los retrasos en el trámite de los acuerdos en el Congreso hemos resultado en el escenario actual: la gran mayoría de la tropa guerrillera ya ha sido amnistiada ante la justicia ordinaria, pero aún no existe una justicia especial a la que puedan someterse.

En este momento la Corte Constitucional estudia una ponencia que permitiría que los exguerrilleros participen en política sin haberse sometido a la JEP. La votación, se espera, tendrá lugar en las próximas semanas. De ser favorable, daría vía libre a la candidatura de Timochenko a la presidencia o la de cualquier otro ex guerrillero a un cargo de elección popular.

 

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