Por: Vice News y ¡Pacifista!

La elección de este domingo en Venezuela ya empieza a tener consecuencias. 24 horas después de conocer los resultados de una jornada en la que, según el gobierno, más de 8 millones avalaron la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente, el departamento del Tesoro de Estados Unidos ordenó congelar todos los bienes del presidente Nicolás Maduro que tengan jurisdicción en ese país.

“Las elecciones ilegítimas de ayer confirman que Maduro es un dictador que ignora la voluntad del pueblo venezolano. Al sancionar a Maduro, los Estados Unidos ponen de manifiesto nuestra oposición a las políticas de su régimen y nuestro apoyo al pueblo de Venezuela que busca devolver a su país a una democracia plena y próspera “, dijo este lunes el secretario del Tesoro, Steven T. Mnuchin.

Además, ese gobierno le prohibió a empresas norteamericanas hacer negocios con el mandatario venezolano. Incluso, fuentes del gobierno norteamericano le dijeron al periódico The Wall Street Journal que la administración Trump no descarta una nueva ronda de sanciones, dirigidas a la industria petrolífera del país bolivariano.

Ni Estados Unidos ni otros países del mundo (Colombia, Panamá, Perú, Argentina,Brasil, México, Costa Rica, Suiza, Chile, España) reconocieron las elecciones atípicas de este domingo, que estuvieron marcadas por los disturbios y la violencia. Según la organización de derechos humanos Venezuela Awareness, la jornada dejó 16 muertos, 600 heridos, más de 100 detenidos y 50 desaprecidos. Sin embargo, la Fiscalía venezonalana aseguró que solo siete personas murieron este domingo en las protestas.

El actual presidente aseguró en su discurso que “Venezuela estuvo en paz“ durante las elecciones y que la Asamblea Nacional Constituyente nació con “una gran legitimidad popular“. No obstante, testigos de la agencia de noticias Reuters, notaron que la afluencia de electores era escasa en Caracas y otras ciudades. Para compensar la falta de votantes, el Consejo Nacional Electoral (CNE) tuvo que extender por una hora más el horario para sufragar.

Según el CNE, un total de 8.089.320 personas votaron, 41,5% de los habilitados para votar. Pero, el grupo de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), divulgó un comunicado  en su cuenta de Facebook que asegura que 90% de los venezolanos consideraron estas elecciones ilegítimas. Asimismo, el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, aseguró en su cuenta de Twitter que el Gobierno triplicó el número de votantes que fueron a las urnas.

“Esta jornada ha sido un fracaso, un monumental fracaso, lamentablemente, con la pérdida de vidas humanas”, dijo el líder opositor, Henrique Capriles, quien sostuvo que la participación no alcanzó ni el 15 por ciento de los casi 20 millones de posibles votantes. “El gobierno, hoy acelera su salida”.

“Esto es la paz, la Constituyente; lo que la oposición quiere es muerte y guarimbas (protestas)”, dijo Olga Blanco, de 50 años, en un centro de votación en el centro de Caracas, donde una veintena de personas esperaba su turno.

Violencia en las calles

La oposición, que rechazó participar en la contienda, consideró que crear una nueva Asamblea Nacional Constituyente supone la consumación de una “dictadura” y ha llamado a sus partidarios a seguir protestando en las calles.

En la capital, Caracas, la fuerza pública usó gases lacrimógenos para repeler a los opositores que protestaron vistiendo camisetas blancas y ondeando banderas de Venezuela.

En una zona acomodada de la capital, una explosión, cuyo origen no pudo ser precisado de inmediato, hirió a siete policías que lanzaban gases lacrimógenos a manifestantes. El estallido incendió cuatro motocicletas.

La comunidad internacional ha criticado la propuesta de Maduro y lo ha conminado a retroceder, pero el mandatario socialista insistió en su propuesta porque considera que la constituyente es la única opción para pacificar el país, inmerso en violentas protestas que han dejado, al menos, 122 fallecidos.

Estados Unidos reiteró el domingo que no reconocerá los resultados de la elección, que calificó como “una farsa” y “un paso hacia una dictadura”.

En tanto, Perú y Argentina se unieron a otros países como Colombia y Panamá, que también desconocerán al nuevo cuerpo legislativo.

“A esta hora la suerte está echada: tenemos Constituyente, tenemos patria buena, tenemos justicia y tenemos paz”, dijo Jorge Rodríguez, una figura destacada del Gobierno. El también alcalde incluso negó que se hubiesen producido muertes el domingo “relacionadas con el evento electoral”. “Hoy lo que hubo fue millones de sonrisas”, agregó.

Maduro ha dicho que la constituyente le permitirá al país cambiar su economía para depender cada vez menos de los vaivenes de los precios internacionales del crudo e incluir en la Carta Magna los populares programas de subsidios que le dieron popularidad a su predecesor, el fallecido Hugo Chávez.

Por su parte, la oposición sostiene que, con la asamblea, el mandatario de 54 años intentar evadir las próximas elecciones, incluidas las presidenciales del 2018.

Sea cual fuera el motivo, los comicios del domingo son un termómetro respecto al Gobierno, cercano al 20 por ciento, según encuestas.

Por ello, la oposición pidió al árbitro electoral que revele la participación al cierre de mesas para compararla con los 7,5 millones que pidieron a Maduro suspender la constituyente en un plebiscito simbólico elebrado a mediados de mes.

Venezuela atraviesa la peor crisis de su historia reciente, con una inflación de tres dígitos, recesión económica y escasez de alimentos y medicinas que la oposición prevé empeorará una vez se instale la Constituyente.

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