Montaje: Pablo David G.

La semana pasada, Germán Vargas Lleras fue recibido por una multitud en la Plaza de Bolívar de Manizales. Antes de eso, unos 5.000 bogotanos asistieron a uno de sus eventos de camapaña en el coliseo Santa Isabel de Hungría y, unos días atrás, casi 15.000 caleños llegaron hasta la plaza de Toros de Cañaveralejo para conocer las propuestas del candidato. “Estas son las encuestas de carne y hueso”,  ha repetido una y otra vez Vargas Lleras a través de las redes sociales.

Y sí, sus palabras señalan una contradicción interesante: a pesar de que Vargas Lleras no marca muy alto en las encuestas (según la última de Datexco cuenta con el 6.6 por ciento de la intención de voto, muy por debajo de Sergio Fajardo y Gustavo Petro, quienes superan el 15 por ciento) en lo que va de campaña el ex vicepresidente ha demostrado una capacidad de convocatoria muy superior a la de todos sus competidores.

El pasado mes de diciembre, por ejemplo, Vargas Lleras presentó ante la Registraduría 5.5 millones de firmas (al final 2.752.287. fueron válidas) que pulverizaron el umbral de las 400.000 necesarias para lanzar una candidatura presidencial. La recolección de estas firmas, por demás, estuvo salpicada por denuncias de engaños, presiones y cooperación por parte de los funcionarios públicos de entidades controladas por Cambio Radical, partido al que Vargas perteneció durante más de una década.

Lo cierto es que al final el candidato logró acreditar firmas suficientes como para triplicar la cantidad presentada por sus adversarios.

Y ahora que la campaña ha comenzado, las imágenes de Vargas Lleras siendo recibido por multitudes que se acercan a la asistencia promedio de los partidos del fútbol profesional colombiano contrastan con las de sus competidores, quienes hasta ahora adelantan sus actividades de rodeados de pequeños séquitos, en salones comunales o, en el peor de los casos, a solas en un desabastecido supermercado venezolano.

A la izquierda, Germán Vargas Lleras (6,6 por ciento de intención de voto). A la derecha Marta Lucía Ramirez (6,9 por ciento de intención de voto). Cifras del más reciente sondeo de Datexco.

¿Cómo lo hace?

“En el Valle, todos los políticos de Cambio Radical le llevaron gente” le dijo a ¡Pacifista! una fuente que trabaja en una de las juntas de acción comunal de Cali. Vargas Lleras llegó a la ciudad el pasado 13 de enero y su visita desató una competencia  entre los políticos de Cambio Radical para mostrar quien tiene el mayor poder de convocatoria en la región. “(Carlos Eduardo) Motoa le llevó gente, pero José Luís Pérez fue al que más gente le vi mover”, asegura la fuente.

Motoa es senador por Cambio Radical desde 2014 y el heredero del difunto Miguel Motoa Kuri, quien fue representante a la cámara  por el Valle durante cinco periodos. Para el lanzamiento de su campaña, Motoa organizó un evento al cual, según sus cuentas, asistieron 7.000 personas y en el que se montó en la tarima Germán Vargas Leras.


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Pérez, por su parte, es representante a la Cámara también por Cambio Radical y aspira a llegar al Senado en estas elecciones. Se trata de uno de los políticos con más poderosos de Cali; es muy cercano al alcalde Maurice Armitage y en una entrevista con El País (que ya no se encuentra disponible en su sitio web), admitió tener cuotas burocráticas en su alcaldía.

El domingo 14  de enero, Pérez organizó un evento en la plaza de toros al cual asistieron más de 14.000 personas y en cuál también se montó en tarima el ex vicepresidente para reiterar que: “estas son las encuestas de carne y hueso”.

Que Vargas Lleras está aliado con las maquinarias políticas de todo el país es algo que se dice y se repite, ¿pero cómo se transforman estas alianzas en las “encuestas de carne hueso” de las que tanto habla el candidato?

“(Los políticos) Ponen buses pagados por ellos y suben a la gente que considera que ya se ha beneficiado o que podría beneficiarse de tener funcionarios amigos en instancias de toma de decisiones”, comentó la fuente acerca de cómo funciona la maquinaria electoral en Cali. “(Los asistentes) se suben al bus porque alguien que conocen y en la que confían les dice. Esa persona casi nunca es el senador o el representante, sino un líder de un barrio. El líder del barrio está con el senador porque a través de él puede gestionar cosas para sí mismo (como un trabajo para él o sus familiares, algún dinero por hacer campaña, etc ), tranzar obras para su comunidad (como canchas, la pavimentación de una calle, parques) o algunos beneficios para la gente que él diga (como un subsidio de vivienda o de adulto mayor)”, explicó.

 

Vargas Lleras en la plaza de toros de Cali.

La siguiente parada en la gira de Vargas Lleras fue Bogotá, donde otra multitud (esta de alrededor de 5.000 personas) lo recibió en el coliseo Santa Isabel de Hungría. Una fuente al interior del Concejo de Bogotá nos contó que los concejales Yefer Vega, Rolando González y Julio Cesar Acosta son los encargados de mover las masas en favor de Vargas Lleras en la capital.

Tanto Vega como González son debutantes en el Concejo. Acosta, por su parte, lleva tres periodos como concejal, ha sido investigado por el caso Odebrecht y varias de sus propiedades fueron embargadas por la fiscalía en 2014, por cuenta de investigaciones relacionadas con el llamado ‘carrusel de la contratación’, vinculado a la alcaldía de Samuel Moreno. Acosta también es hijo de Julio Acosta Bernal, exgobernador de Arauca que se encuentra detenido por parapolítica.

Según la fuente consultada por ¡Pacifista!, las cuotas burocráticas de Cambio Radical en la Alcaldía de Bogotá se concentran en la Secretaría de Habitat, cuya ex directora, María Carolina Castillo, salió del cargo en agosto de 2017 en medio de presiones por parte Vega y otros miembros de la bancada de Cambio Radical que alegaron sentirse inconformes con su participación en esa entidad.

El caso es similar a lo que sucede en Cali, donde según nuestra fuente: “Cambio Radical tiene la secretaria de Vivienda y la gerencia de Metrocali, entonces han convertido las casas gratis en su capital político”.

Los candidatos de Cambio Radical en Antioquia también han puesto su cuota para las encuestas de carne y hueso.

La semana pasada Vargas Lleras pasó por el Eje Cafetero, donde las multitudes volvieron a aparecer en todos sus eventos de campaña, y el domingo llegó a Bello, Antioquia, dónde la convocatoria corrió por cuenta de los candidatos Mauricio Parodi y Guillermo Palacio (a la Cámara y al Senado Respectivamente), ambos de Cambio Radical.

Una fuente que conoce las movidas políticas de Bello afirmó que estos dos candidatos pertenecen al grupo político de los Suarez Mira, cuyo líder, Oscar Suárez Mira, fue condenado por enriquecimiento ilícito y parapolítica en 2013. De hecho, el propio Parodi  fue mencionado en el testimonio de un grupo de desplazados que denunciaron ante la personería de Medellín haber recibido presiones de los paramilitares para votar por él en las elecciones de 2006.

De izquierda a derecha: German Vargas Lleras, Mauricio Parodi y Guillermo Palacio.

Así que el sábado pasado, 12 años después de haber sido centro de denuncias, Parodi, quien ha negado públicamente sus vínculos con paramilitares, volvió a lanzar frente a una multitud –y junto a Palacio– una nueva campaña al Congreso, esta vez acompañado por Germán Vargas Lleras.

Alianzas, dicen los políticos. Lo claro es que, a juzgar por la magnitud de todos estos eventos, el candidato que mejor parece entender la diferencia entre intención de voto y votos reales, es el ex vicepresidente de Colombia.

*Este artículo fue modificado luego de su publicación para corregir información acerca de la salida de María Carolina Castillo de la Secretaría de Hábitat de Bogotá. La publicación original  la identificó como actual Secretaria de Hábitat.  

 

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