Fotoilustración: ¡Pacifista!

La disputa entre las bases de la izquierda en Bogotá se da en paralelo a la que existe entre sus líderes a nivel nacional.

En días pasados, el candidato presidencial Sergio Fajardo presentó su propuesta de educación en el campus de la Universidad Nacional en Bogotá. Durante el evento, anunció que acabaría con el programa Ser Pilo Paga –que subsidia el costo de la matrícula en cualquier universidad del país a un grupo de bachilleres destacados– y destinaría esos recursos a fortalecer el sistema de la educación pública.

Con el anuncio, Fajardo —egresado y exprofesor de la Universidad de los Andes, privada y la más costosa del país– buscaba entusiasmar a un electorado joven y de izquierda que en las últimas semanas pareciera estar escapando de la coalición que él representa. Y aunque lo logró, minutos después del anuncio, una bandera amargó la fiesta del en la Nacional: un grupo de simpatizantes de Gustavo Petro desplegó frente a su audiencia un pedazo de tela amarilla con la leyenda: “Sin Petro no hay unidad”.

El incidente –que motivó un enfrentamiento verbal y por momentos físico entre simpatizantes de una y otra campaña– fue casi como una representación a escala de la división que enfrenta el voto de izquierda de cara a la recta final de las elecciones presidenciales de Colombia.


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“Lo que sucedió en la Nacional fue un intento de Sabotaje por parte de un sector de la campaña de Petro que es bastante agresivo”, dice Sergio Fernández, viejo líder estudiantil y quien ha trabajado en las últimas tres campañas que el Polo Democrático ha adelantado en esa Universidad. Primero trabajó para la de Petro en 2010, la de Clara López hace cuatro años y actualmente la de Fajardo, quien hoy disputa el electorado de izquierda apoyado por Jorge Enrique Robledo, uno de los pesos pesados del Polo.

“Ellos han tratado de sabotear la campaña de Fajardo y no lo han hecho solo allí, también fueron a la sede del Polo a rayarla hace unos días” , afirma Fernández, quien comenzó a figurar públicamente en 2011, cuando estudiaba en la Nacional y fue uno de los voceros de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (Mane).

Desde una orilla opuesta, aunque no del todo lejana, los simpatizantes de Gustavo Petro le dan a dichos incidentes una interpretación completamente distinta: “Lo que pasó fue una muestra de cómo está dividida la izquierda en la universidad Nacional: sencillamente estábamos haciendo un llamado a la convergencia entre las campañas de De la Calle, Petro y Fajardo y nos vimos censurados por los compañeros del Moir –Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario– y del Polo Joven”, dice Simón Rodríguez, estudiante y voluntario de la campaña del exalcalde de Bogotá.

Durante la disputa uno de los asistentes al evento le recordó  a los voluntarios de ambas campañas que lo más probable era que tuvieran que juntar fuerzas ante una eventual segunda vuelta. El comentario calmó los ánimos y los voluntarios de la campaña Fajardo permitieron (a regañadientes) que la bandera que decía “Sin Petro no hay unidad”, permaneciera visible para el público de Sergio Fajardo.

Y aunque ambas partes son conscientes de la necesidad de unir fuerzas para derrotar a una eventual candidatura de derecha en la segunda vuelta—cada cuál se ha armado de razones para creer que, en este punto, su candidato es la única opción viable para liderar esta alianza. Para Fernández,“Fajardo es el único candidato que puede derrotar a un candidato de derecha, sea Vargas Lleras o Duque, porque puede recoger a personas de distintos orígenes políticos, incluso del urbismo. Por eso, lo mejor que le podría pasar a Iván Duque es que tener que enfrentarse a Gustavo Petro en una segunda vuelta, pues no generaría tanto acompañamiento”.


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“Nosotros desde un principio planteamos la posibilidad de declinar la candidatura de Gustavo Petro a favor de una coalición más amplia” Dice Andrés Charry, quien coordina el trabajo de juventudes para la campaña de Petro, “sin embargo, hoy en día, las encuestas y la votación de la consulta de marzo muestran una realidad matemática: Gustavo Petro es el único candidato que puede disputarle la presidencia a los candidatos de la derecha”, concluye.

La disputa entre las bases de la izquierda en Bogotá se ha dado en paralelo a la que existe entre sus líderes a nivel nacional: a través de una carta más de 100 líderes del Polo y del Partido le pidieron permiso la semana pasada a sus partidos para romper filas y apoyar a la candidatura de Gustavo Petro. El Comité ejecutivo del Polo Democrático, el partido de izquierda más fuerte de la ultima década, rechazo esta petición y reitero el apoyo de toda la colectividad a la candidatura de Sergio Fajardo. Sin embargo la decisión no se tomó de manera unánime. La votación fue de  de 14 contra 8.

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