Luz Yeni Montaño, líder comunal y religiosa. Foto: Tomada de @CasaTumaco en Twitter

En Viento Libre, uno de los barrios más vulnerables de Tumaco, asesinaron el pasado domingo 12 de noviembre a Luz Yeni Montaño, líder comunal y religiosa de la zona.

De acuerdo a la información recogida el lunes en numerosos medios de comunicación de cobertura nacional, el homicidio se dio en las horas de la tarde del domingo mientras Montaño descansaba en su casa. La mujer, según fuentes locales de la Casa de Tumaco y de la Personería, formaba parte de las asociaciones religiosas Jesús Nazareno y Divino Niño.

De acuerdo a testimonios que recogió la Policía de Tumaco, dos sujetos que se desplazaban en una moto llegaron a su casa, entraron “violentamente” y le dispararon en repetidas ocasiones. Montaño, de 48 años de edad, no logró viajar a Pasto, donde ese día un grupo de líderes comunitarios se movilizaron por las calles, precisamente para reclamar seguridad y garantías.

El vicario general de la Dióscesis de Tumaco, el padre Arnulfo Mina, le dijo a El Tiempo que en el barrio Viento Libre hoy se estaría agudizando “un conflicto entre pandillas”, las cuales, según él, crean “fronteras invisibles”. Sobre el asesinato de Montaño dijo que existe una “impotencia absoluta porque las cosas no avanzan y los asesinatos continúan”.

 

Los grupos religiosos que Montaño representaba —Divino Niño y Señor Jesús Nazareno— son reconocidos en Tumaco por la labor social que hacen con víctimas y población desplazada. Ni las autoridades policiales a nivel nacional, ni Naciones Unidas habían confirmado al cierre de esta nota si el asesinato se dio como consecuencia de su liderazgo. Sin embargo, la muerte de Montaño deja a los grupos religiosos y a la comunidad de Viento Libre sin una voz importante.

De confirmarse, su asesinato, según el contador de ¡Pacifista!, sería el número 57 en lo corrido desde que arrancó la implementación del acuerdo de paz el 1 de diciembre de 2016.

Viento Libre es uno de los barrios que necesita voces de liderazgo. Como ha sido ampliamente documentado, grupos armados controlan el territorio mediante el sicariato, el narcotráfico y las extorsiones a la mayoría de sus habitantes.

 


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